martes, 3 de mayo de 2016

Los baños del Palau Güell








 Antoni Gaudí

Bidé del Palau Güell 
(1886-1890)

Porcelana decorada y azulejos.
Palau Güell. Barcelona. 



Antoni Gaudí (1952-1926) fue un genial arquitecto, uno de los máximos representantes del Modernismo catalán. Algunas de sus obras, como la Pedrera, la casa Batlló o la Sagrada Familia son mundialmente conocidas y no necesitan presentación alguna. 


El suntuoso comedor del Palau Güell
Una de las primeras obras importantes de Gaudí fue el Palau Güell (1886-1890), residencia del que fue su principal mecenas Eusebi Güell (1846-1918), un empresario y político destacado, impulsor de las letras y las artes, que se convirtió en su principal mecenas y amigo. Posteriormente, el conde de Güell encargaría otras obras emblemáticas al arquitecto Antoni Gaudí (Colonia Güell, Finca Güell de Pedralbes, Park Güell...)

El palau Güell, situado en el Carrer Nou de la Rambla de Barcelona es una residencia burguesa con multitud de detalles ornamentales y simbólicos, como es habitual en el Modernismo, pero que estaba dotada también de las últimas comodidades del momento. 


Vista de las dependencias de baños: la sala de las bañeras y la del bidé y retrete. 



Uno de estos detalles era la sala de baños, muy amplia, que en su época albergaba dos grandes bañeras (hoy desaparecidas). Las paredes estaban decoradas con un arrimadero de azulejos geométricos de la fábrica Pujol y Bausis en tonos amarillos y verdes que daba una gran luminosidad a la sala. El ambiente se calentaba mediante una chimenea central, de mármol negro. El pavimento era también de mármol blanco y negro. 



En esta vidriera se representaba a Hamlet


Algunas de las vidrieras del Palau Güell

















En una dependencia lateral, y aparte una pequeña estancia servía para la higiene íntima, con un sanitario de porcelana blanca y azul, con ornamentación de motivos florales. Las paredes estaban recubiertas por el mismo arrimadero de azulejos que la vecina sala de baños.

Esta dotación sanitaria nos da una idea de la importancia que comenzaba a tener los baños y la higiene corporal en las clases acomodadas de Barcelona a finales del s. XIX. La alta burguesía incorporaba una nueva idea: el baño higiénico, pero también el baño como fuente de placer y bienestar. 



La sala de baños. Originalmente estaba dotada con dos bañeras y con una chimenea central.
La ornamentación está presente
en todos los detalles del palacio.

 





Publicar un comentario