martes, 19 de enero de 2016

Hospital de Sta. Caterina, de Girona (II): la Farmacia


Conjunto de la farmacia, con el cordialero. 




Oficina de farmacia 
(s. XVII)

Hospital de Sta. Caterina, Girona.




La farmacia del hospital de Santa Caterina de Girona data del último tercio del s. XVII, siendo un raro ejemplo de botica de hospital que se ha conservado asombrosamente íntegra hasta nuestros días y disputando a la de Llívia el título de farmacia más antigua de Catalunya. 


Estantes con jarras y albarelos alineados. Arriba, una de las luntetas con pinturas del s. XIX. 




Detalle de las pinturas alegóricas de la bóveda

Su preservación se debe en gran parte a la monja encargada en su día de custodiar la llave de esta joya, y cuyo celo garantizó que se mantuviera siempre íntegra y alejada de cualquier modificación. 


Instrumentos y objetos de laboratorio
La farmacia consta de ldos estancias: a oficina propiamente dicha y una amplia rebotica tras ella. Está cubierta por una bóveda de arista, que había estado pintada con pinturas barrocas y que posteriormente se repintó con ricas pinturas alegóricas del s. XIX, que representan la preparación de fórmulas galénicas. La farmacia conserva alineados a la perfección en sus estantes 362 albarelos de cerámica vidriada azul, la mayoría del llamado tipo de "hoja de perejil" por estar ornamentados con motivos vegetales que recuerdan a esta planta. Otros estantes conservan jarras (urcéolas) donde se conservaban los principios activos líquidos necesarios para la preparación de medicamentos. Es pues, una de las colecciones de potes de farmacia de cerámica vidriada más importantes de Europa, datados entre los s. XVI y XVIII. También hay 81 cajas de herbario en madera de pino, con su correspondiente nombre, en una etiqueta ovalada, en el que puede observarse un dibujo vegetal y cubiertos con tapas metálicas, en las que se conservaban hierbas medicinales o fármacos en polvo. Muchos de estos recipientes aún conservan parte de su contenido habitual. 

Conserva asimismo unos 80 frascos de vidrio soplado y diverso instrumental de laboratorio (balanzas, pipetas, tubos de ensayo, alambiques, frascos...) 



Gran mortero de hierro


Destacan en esta colección 5 morteros de bronce usados para triturar principios activos usados para  la confección de medicamentos. También llama la atención un gran mortero de hierro, de 50 cm. de altura y 100 Kg. de peso. Está decorado con balustres en relieve y cabezas de león a guisa de asas y una curiosa leyenda que proclama su pertenencia a la botica del hospital: 

       "Só de l'hospital de Santa Caterina, verge i mártir. 1847"

La farmacia está dotada también de un cordialero, armario donde se guardaban los fármacos más valiosos y una importante colección de libros de Farmacia, así como un conjunto de instrumentos quirúrgicos del s. XVIII.










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