miércoles, 4 de febrero de 2015

El milagro de S. Cosme y S. Damián. Seu d'Ègara. Terrassa.





  Jaume Huguet (1415-1492

Retablo de Sant Nin i Sant Non 
(1458-1460)

Temple, estuco y pan de oro sobre tabla. 290 x 220 cm 
Seu d'Ègara, Terrassa


Como retablo de Sant Nin i Sant Non se conoce un magnífico retablo gótico de Jaume Huguet (1415-1492). La mayor parte del retablo está dedicado a los santos hermanos Abdón y Senén (conocidos popularmente por Sant Nin i Sant Non). La predela del retablo está dedicada a otra pareja de hermanos santos: San Cosme y San Damián, patronos de los médicos (por eso este retablo también se conoce como el dels Sants Metges, los santos médicos). Es esta parte inferior la que nos interesa para el comentario de hoy, y especialmente la caseta dedicada al milagro atribuído a estos santos, patronos de la Medicina. 


Detalles del retablo, con las caras de los santos médicos
Desde el punto de vista formal, el trabajo de Jaume Huguet es de gran elegancia, con un dibujo neto y fino, y una clara influencia del arte realista flamenco que se ve sobre todo en los ropajes. El paisaje se introduce tímidamente, así como una cierta perspectiva. 

El milagro en cuestión nos lo relata Jacques de la Voragine en su obra hagiográfica Leyenda áurea (s. XIII). Un sacerdote de la iglesia dedicada a los santos Cosme y Damián en París presentó úlceras de pierna que se infectaron, causándole gran dolor. Una noche, los santos patronos se le aparecieron en sueños y le transplantaron la pierna, colocándole la de un criado etíope que había fallecido el día antes (Mauri, un hombre de Etiopía). Al día siguiente el presbítero comprobó los efectos benéficos de tal intervención, y pudo andar normalmente, libre ya de las úlceras. 

La pierna amputada muestra las úlceras con todo detalle
En la escena del retablo de Huguet aparecen los santos médicos vestidos con los hábitos de su gremio. Dos ángeles les asisten: uno lleva la caja con el instrumental médico y el otro un pomo de ungüentos. La pierna cortada está representada con todo detalle. Presenta varias úlceras de bordes netos, sin eritema subyacente. En un rincón, a la derecha, se puede ver una prefiguración de como los santos están desenterrando al negro "donante"para cortarle la pierna. 

Detalle de la prefiguración, en la que los santos toman la pierna para el transplante 
Existen múltiples versiones de este milagro, entre las que señalaremos la de Pedro Berruguete (Covarrubias);  la de Fernando del Rincón, que actualmente está en el Museo del Prado o la de Miquel Nadal, en la Catedral de Barcelona. 

En una tesis doctoral el Dr. Maturana defendió que por los bordes netos de las úlceras y la ausencia de eritema circundante, las úlceras del retablo de Jaume Huguet podían interpretarse como gomas sifilíticos. Esta interpretación fue esgrimida como argumento para defender la teoría de que la sífilis no vino de América sino que sería una enfermedad preexistente en Europa (el retablo se pintó en 1460, algunos años antes del Descubrimiento de América). Personalmente nos parece una interpretación algo osada y sin argumento suficiente, aunque dejamos constancia de ella como prueba del interés patográfico que esta obra ha suscitado entre los médicos. 






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