dilluns, 22 de gener de 2018

El sueño de Morfeo (I): del mito a la droga






Pierre-Narcisse Guérin

Morfeo e Iris
(1811) 

Óleo sobre lienzo 251 x 178 cm
Museo de l'Ermitage. San Petersburgo



En la mitología griega, Morfeo era la divinidad protectora de los sueños por excelencia, aunque no era la única. De hecho era uno de los mil Oneroi (ὄνειρος, “sueño”, “fantasía”) los espíritus hijos de Hipnos (Ὕπνος), el sueño y de Nix (Νύξ), la Noche


Goya: El sueño de la razón produce monstruos.
Aguafuerte y aguatinta sobre papel verjurado.
Museo del Prado. Madrid
Hipnos era el encargado de hacer venir somnolencia a los humanos y entonces los mil Oneroi eran liberados de las profundidades del Erebo y acudían volando como una bandada de murciélagos y se apoderaban de la mente humana dormida. Los Oneroi que salían por una puerta hecha de cuerno, producían los sueños premonitorios, mientras que los que lo hacían por la puerta de marfil causaban sueños sin una significación precisa. Goya nos dejó un famoso grabado basado en este mito antiguo. 

Los Oneroi eran pues los espíritus (daimon, δαίμων = pequeños diablillos) encargados de modular los sueños. Morfeo, que era su jefe indiscutible se encargaba de aparecer en los sueños, tomando la forma humana, generalmente de personas queridas o cercanas, que aparecen frecuentemente en nuestros sueños. De hecho el nombre de Morfeo (Μορφεύς) deriva de μορφή (“forma”). 



Jean-Baptiste Restout: Morfeo. Óleo sobre lienzo 
Cleveland Museum of Art. Cleveland

Ovidio, en les Metamorfosis (XI, 634-637), comenta: 
"Morphea; non illo quisquam sollertius alter exprimit incessus uultumque sonumque loquendi; adicit et uestes et consuetissima cuique uerba" 
« Morfeo: nadie puede igualarlo reproduciendo los andares, la cara y la voz de quien convenga, y usando además los vestidos y las palabras más habituales de cada uno »
Aunque Morfeo no era el único que modelaba los sueños, ya que algunos de  sus hermanos le ayudaban en este cometido:
-    Phobetos hacía aparecer monstruos o animales en los sueños y era el causante de las pesadillas 
Phantasos se encargaba de mostrar objetos inanimados 
Evelyn De Morgan: Hipnos y Nix (1878).
Mientras Nix (la Noche) tiende su negro manto,
Hipnos esparce adormideras para  inducir el sueño de los hombres
Aunque no disponemos de mucha iconografía de Morfeo, sabemos que se le representaba a veces con un espejo en una mano (referencia a los sueños que nos revelan nuestro propio subconsciente) y sosteniendo con la otra un ramo de adormideras. Cuando tocaba a alguien con sus adormideras le producía los sueños. También su padre, Hipnos era representado con alas en las sienes y una cornucopia llena de adormideras, que esparcía por el mundo durante la noche. 


Y precisamente la adormidera (Papaver somniferum) es una planta conocida por sus propiedades inductoras de sueño. Algunos hallazgos realizados en algunos yacimientos de los Países Bajos prueban que sus virtudes eran conocidas ya en el Neolítico, hace 6.000 años. Tras ser usada por egipcios, griegos y romanos su uso ha formado parte de algunos remedios de medicina popular. 


Lámina de un libro de botánica del s. XIX
representando la adormidera (Papaver somniferum
Realizando incisiones en las cápsulas de la adormidera se extrae un líquido lechoso: el opio (ὀπός = “jugo de vegetal”) que se ha consumido como una droga somnífera desde tiempos antiguos, especialmente en China y otras civilizaciones orientales. 

Cuando en el s. XIX se extrajo un componente activo del opio, con notables propiedades analgésicas y sedantes, se le dio el nombre de "morfina", en honor de Morfeo, la divinidad de los sueños. Además en francés sonaba como "mort fine" (muerte fina) formando un juego de palabras que recordaba que se administraba a los moribundos para suavizar su final. 



Johann Heinrich Füssli: La pesadilla. Óleo sobre lienzo. Detroit Institute of Arts. 


Pero del opio y sus derivados hablaremos en otras entradas. Quedémonos hoy en esta constelación de míticos tejedores de sueños y fijémonos en la riqueza etimológica de muchas de las palabras que usamos a diario que derivan de ellos: 

  • hipnótico: fármaco que produce sueño (de Hipnos)
  • hipnotismo,hipnosisMétodo para producir el sueño artificialmediante influjo personalo por aparatos adecuados (de Hipnos)
  • onírico: relativo a los sueños (de Oneroi)
  • oniromancia: interpretación de los sueños (de Oneroi)
  • morfología: estudio de la forma y apariencia de las cosas (de Morfeo)
  • morfina: alcaloide obtenido del opio, cuyo consumo crea una gran adicción y dependencia (de Morfeo) 
  • fantasía: estado psicológico o imaginación de cosas o situaciones inventadas, que no son reales (de Phantasos)
Y por supuesto, la conocida frase "estar en brazos de Morfeo" para aludir a alguien que se ha dormido. 

Podéis encontrar más datos sobre la etimología de las drogas en el documentado blog de Antoni Janer


Hipnos, con las alas en las sienes





Bibliografía

Antoni Janer. Blog Batecs Clàssics. 
Efialtes, el dimoni convertit en malson. 
http://www.antonijaner.com/mitologia/itemlist/tag/Morfeu

Blog Les ales de pegàs. Morfeo y la morfina. 
http://lesalesdepegas.blogspot.com.es/2008/12/morfeo-y-la-morfina.html

Duneton C. Les bras de Morphée. Le Figaro, 06.01.2011 
http://www.lefigaro.fr/livres/2011/01/06/03005-20110106ARTFIG00503-les-bras-de-morphee.php


Pavarotti: Nessun dorma (Turandot)




Nessun dorma! Nessun dorma! 
Tu pure, o Principessa,
nella tua fredda stanza
guardi le stelle
che tremano d'amore e di speranza...

Ma il mio mistero è chiuso in me,
il nome mio nessun saprà!
No, no, sulla tua bocca lo dirò,
quando la luce splenderà!
Ed il mio bacio scioglierà il silenzio
che ti fa mia.
Il nome suo nessun saprà...
E noi dovrem, ahimè, morir, morir!

Dilegua, o notte! Tramontate, stelle!
Tramontate, stelle! All'alba vincerò!


Que nadie duerma! Que nadie duerma!
ni siquiera tú, oh, princesa! 
en tu frío aposento
Mira las estrellas 
que tiemblan de amor y de esperanza... 
Pero mi misterio está encerrado en mí  
y nadie sabrá mi nombre! 
No, no, sobre tu boca lo diré  
cuando resplandecerá la luz! 
Y mi beso disolverá el silencio  
que te hace mía. 
Nadie sabrá su nombre... 
Y todos nosotros debemos, ay!, morir, morir 
Desaparece, oh noche! 
Ir ya a vuestro ocaso, estrellas! 
Al alba venceré! Venceré!! 


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