divendres, 22 de setembre de 2017

Pioneros de la Dermatología en Catalunya (II): Pelayo Vilanova i Massanet







Retrato de 
Pelayo Vilanova Massanet

Fotografía carnet
Col·legi de Metges. Barcelona  



Pelai Vilanova Massanet (1868-1953) fue uno de los primeros especialistas en Dermatología en Catalunya y ejerció también la especialidad de Radiología. és un reputat metge especialista en Dermatologia i Radiologia. Había nacido en el pueblo ampurdanés de Terrades, y tras realizar los estudios de grado medio en Figueres, se licenció en Medicina en la Universidad de Barcelona en 1891. Interesado en la Dermatología - especialidad que en aquel momento no estaba constituída como especialidad en Barcelona - se trasladó posteriormente a París, formándose con maestros como como J. Darier (1856-1938) i H. Gougerot (1881-1955) en el Hospital de Saint Louis de esta ciudad. A su regreso a Barcelona, fue uno de los primeros médicos de la ciudad que ejercieron esta especialidad.


Durante una partida de caza.
Pelayo Vilanova es el cuarto comenzando por la derecha (con barba y sin sombrero)


Pelayo Vilanova i Massanet se considera pues como uno de los padres de la Dermatologia y Venereologia en Catalunya. Practicaba además la Radiologia. Aplicaba agujas de radio para tratar los epiteliomas, y recogió sus resultados en algunas comunicaciones científicas. También usaba la radiumpuntura para et tratamiento del lupus. Otros temas que le interesaron fueron la investigación sobre sífilis que fue motivo de su tesis doctoral, los eccemas y la micosis fungoide. Como radiólogo hizo importantes estudios sobre el tratamiento del cáncer con rayos X.

Vilanova, junto con Jaume Peyrí Rocamora (1877-1950) dio impulso y fama a la naciente Dermatología catalana. En 1915, se crea la cátedra de Dermatología que dirigió Peyrí y, en 1925, se crea la Escuela Catalana de Dermatología y la Societat Catalana de Dermatologia. En este contexto de pleno desarrollo de los estudios dermatológicos, Pelayo Vilanova tiene una activa participación en diferentes congresos, como en el I Congreso Nacional de Medicina que se celebra en Madrid en 1909 y en diversas ediciones de los Congressos de Metges i Biòlegs de Llengua Catalana en los que presenta temas sobre el Tratamiento de la sífilis con galil 1116 (1917), el Valor diagnóstico de la reacción de Wassermann; el Tratamiento del eccema con radio (1919); y el Tratamiento de la parasífilis con mercurio y con ioduro potásico (1921).


Junta directiva del Sindicat de Metges de Catalunya.
Pelayo Vilanova es el cuarto desde la izquierda de la segunda fila
Asamblea del Sindicat de Metges de Catalunya en la Font del Gat  (1923).
Pelayo Vilanova en la segunda fila (segundo comenzando por la izquierda) 
Vilanova tuvo también una activa vida política. En su juventud se afilió al Partido Progresista de Ruiz Zorrilla aunque lo abandona a la muerte de su líder. En 1903, se adhiere a la Unión Republicana, un partido creado en las postrimerías del s. XIX y que engloba diversas sensibilidades republicanas del Estado español. Tras los hechos que tuvieron lugar a finales de 1905, cuando los militares asaltaron el semanario El Cu-Cut y se promulgó la Ley de Jurisdicciones - una ley que traspasaba ciertos delitos civiles a la justicia militar - el partido se escinde. Más tarde, contrario a Solidaritat Catalana, Pelayo Vilanova hace un paso fugaz por el Partido Reformista de Melquíades Álvarez. Finalmente, en 1915, Pelayo Vilanova ingresa en el Bloc Republicà Autonomista, llegando a ser uno de sus dirigentes más destacados. Era éste un partido claramente republicano catalanista, de ideales sociales y progresistas contrario al radicalismo lerrouxista. En 1920, Vilanova fue uno de los fundadores y más activos miembros del Sindicat de Metges de Catalunya.


Foto carnet  de Pelayo Vilanova, tras la obligatoria
recolegiación al terminar la Guerra Civil Española (1940 circa)
Pelayo Vilanova Massanet, era un burgués con una posición económica muy desahogada. Tras su gran trayectoria profesional como dermatólogo y radiólogo, decidió retirarse muy pronto del ejercicio médico a pesar de haber alcanzado un gran prestigio profesional y de estar muy solicitado profesionalmente. Tras su temprana jubilación, se dedicó a cultivar sus aficiones (entre otras cosas era un declarado melómano), a disfrutar de su familia y a la política republicana, catalanista y progresista. Murió en Barcelona en 1953 a los 85 años. Su hijo, Xavier Vilanova Montiu (1902-1965) fue su digno sucesor y una de las figuras más notables de la Dermatología catalana del s. XX. 
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