martes, 8 de septiembre de 2015

Un "dentista" del Paleolítico









Molar humano 
con orificio artefacto
(12000 a.C.)

Molar humano paleolítico, Universidad de Ferrara




El estudio de un molar de un esqueleto de hace 14.000 años, conservado en la universidad de Ferrara, demuestra que había sido taladrado de forma intencionada con la ayuda de un instrumento de sílex, lo que constituiría la más antigua intervención quirúrgica odontológica que se conoce. 


La caries fue tratada con diversos instrumentos líticos. Aquí algunas hipótesis sobre el instrumental. 

La actuación sobre la pieza dentaria tuvo lugar en el Paleolítico superior. El maxilar fue descubierto en 1988 en Ripari Villabruna, en el valle de Cismon, en el corazón de los Dolomitas. Los investigadores, mediante el uso de un microscopio electrónico de barrido, han llegado a la conclusión que el orificio no correspondía a una caries, como se había interpretado inicialmente, sino que estaba realizada por una actuación intencionada con un instrumento, que dejó unas estrías en la superficie interna y que demuestran el uso de un microlito (pequeño instrumento de piedra tallada) para perforar la muela con la finalidad que el "dentista" pudiera acceder a los tejidos infectados.


El esqueleto encontrado en los Ripari Vilabruna (Dolomitas vénetos)


Si bien este acto de cirugía dental es probablemente el más antiguo que se haya descrito, no es el único del que tenemos noticia en tiempos prehistóricos. En 2006, otro grupo de investigadores italianos pudieron observar, en un maxilar neolítico de hace unos 6500 años, procedente de Eslovenia, una fisura dental en la que se había realizado una oclusión con cera de abeja. También cabe mencionar las manipulaciones dentales que se evidenciaron en 2006 en molares de hace 9000 años en Pakistán. Al parecer, los habitantes de Mehrgarh (Beluchistán) solicitaron la ayuda de hábiles talladores de perlas para aliviar sus males. Se han podido constatar trazas de perforaciones de 1'3 a 3'2 mm, realizadas in vivo en las piezas posteriores. Parece ser que para ello se usó un pequeño taladro de madera con una punta de sílex, accionado por un pequeño arco. En algunas cavidades se ha podido encontrar restos de un material bituminoso.



Estrías presentes en la cavidad del tercer molar inferior derecho del esqueleto de Vilabruna.
Imágenes obtenidas por Microscopio Electrónico de Barrido (tomado de G. Oxilia) 

Obviamente este tipo de tratamientos nos hace creer que en aquel tiempo se conocían algunos analgésicos. Es impensable imaginar estas actuaciones sin la previa administración de alguna droga que paliara el previsible dolor del paciente. 

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