jueves, 10 de diciembre de 2020

Gustav Klimt y la embriología






Gustav Klimt

Dánae 
(1907)

Pintura al óleo y lienzo.
(77 x 83 cm) 
Leopoldmuseum. Viena



Uno de los objetivos de este blog es, como es sabido, buscar la interrelación entre arte y medicina. Y uno de los aspectos más interesantes es como el conocimiento científico ha influído en la obra de algunos artistas. El comentario de hoy me ha sido sugerido por el Dr. Dídac Miró, compañero de mi promoción de la Facultad de Medicina, que me ha revelado algunos aspectos muy interesantes sobre la obra de Gustav Klimt, y a quien agradezco desde aquí su colaboración y que sea uno de los más fieles lectores del blog "Un dermatólogo en el museo". 

Gustav Klimt (1862 – 1918) fue un célebre pintor simbolista austríaco, uno de los más destacados del movimiento modernista de la Wiener Sezession. Su estilo, muy ornamentado se centra frecuentemente en la figura femenina, elaborando un complejo discurso entre la represión, la libertad, la feminidad y el erotismo, en la que puede entreverse la influencia del pensamiento de su conciudadano y coetáneo, el neurólogo y psicoanalista Sigmund Freud (1856-1939).

Uno de los más famosos cuadros de Klimt es Dánae, un tema mitológico que fue muy representado como símbolo entre el amor divino y la trascendencia. Artistas como Tiziano, Gentileschi  y Rembrandt le dedicaron algunas de sus obras.  

En la mitología, Dánae (en griego Δανάη, 'sedienta'), era la hija de Acrisio, rey de Argos. Un oráculo había advertido al monarca que moriría a manos del hijo de su hija. Intentando esquivar el fatal destino, Acrisio decidió encerrar a Dánae en una torre de bronce. Pero el lascivo Zeus, que deseaba a la hermosa joven, se transformó en una lluvia de oro para unirse a ella y fecundarla. En el cuadro de Klimt, este hecho es representado por el torrente de monedas y filigranas de oro que fluye entre las piernas de la muchacha, mientras la expresión de la cara con los ojos entornados y la boca entreabierta revela el intenso orgasmo que la cópula divina le produce. 

El cuadro de Klimt es pues un canto a la fertilización. Dánae aparece sensualmente enroscada, retorcida de placer. La larga y provocativa cabellera pelirroja contribuye a aumentar todavía más la carga sensual de la escena. Los contornos distorsionados del cuerpo, con sus exuberantes muslos hacen que el observador pueda casi percibir el gemido de placer de la princesa. Pero la joven aparece encerrada en sí misma, disfrutando su placer ajena a todo lo que sucede a su alrededor. Es un placer personal, casi solitario, en el que el elemento masculino casi ni aparece, y se reduce a un pequeño rectángulo negro simbólico frente a su vulva, en medio de la desbocada corriente de oro. Karl Kraus, un especialista en Klimt, destaca: 
"La lluvia dorada que se desliza en el cuerpo transformado de Dánae da a este antiguo motivo algo sagrado, como si hubiera trascendido este mundo. Consigue lo que una pareja masculina nunca podría hacer: transformar la carne en una obra de arte. El erotismo se convierte en un icono. La obra representa la feminidad completamente autónoma".
Merece la pena fijarnos en la postura de Dánae. Una posición que aumenta el fuerte erotismo que quiere transmitir la obra, pero que a la vez anticipa la postura fetal del fruto del mítico apareamiento, y evoca la gravidez producida por la lluvia de oro, el embarazo tan temido por Acrisio. Efectivamente Dánae quedó embarazada tras esta visita de Zeus y alumbró a Perseo. A pesar que Acrisio montó en cólera y los expulsó de palacio, Zeus los protegió y más tarde Perseo se convirtió en el héroe que decapitó a la Medusa y el que rescató a Andrómeda. 

Por cierto que, años más tarde Acrisio asistió a unos juegos, en los que sin saberlo, participaba Perseo. Cuando éste último lanzaba el disco, un fuerte viento lo desvió golpeando accidentalmente a Acrisio en la cabeza y matándolo. El viejo rey murió pues por el disco que había lanzado su nieto. Nadie puede escapar de su destino, que siempre acaba cumpliéndose.  

Pero volvamos a la obra de Klimt. Como hemos visto, el cuadro es un canto al erotismo y a la fecundación. El cuerpo curvilíneo de Dánae aparece medio envuelto en un velo de púrpura real símbolo de su linaje real, una tela estampada con unas formas redondeadas de color dorado. A primera vista, pueden pasar por elementos meramente decorativos, tan habituales en la pintura de Klimt, pero en realidad tienen un profundo significado biológico. 

Estas formas más o menos esféricas toman la forma de un blastocisto, el estado temprano del desarrollo embrionario de los mamíferos. Después de que el espermatozoide ha fecundado el óvulo se forma el zigoto y empieza la división celular dando lugar al blastocisto. Un blastocisto es un embrión de 5 o 6 días de desarrollo tras la fecundación. Se trata de un estadio del desarrollo del embrión previo a su implantación en el útero. En la fase de blastocisto, el embrión presenta una estructura celular compleja formada por aproximadamente 200 células; lo forman las células del trofoectodermo, que formarán la placenta, y las células de masa celular interna que formarán el feto. Además, presenta una cavidad central llena de un líquido denominado blastocele, y todo el conjunto descansa sobre una capa protectora llamada zona pelúcida.



Fotografía de un blastocisto

Adjuntamos una imagen comparativa entre los blastocistos y las formas alusivas pintadas por Klimt. 



Detalle de las decoraciones del manto de Dánae en la obra de Klimt (arriba). 
Compárese con el esquema de un blastocisto (abajo). 




Pero para representar un blastocisto como símbolo de la fecundación se necesita un cierto conocimiento embriológico. Aunque los blastocistos eran bien conocidos en aquel momento ya que habían sido descritos por August Raubert y Rudolph Leukart en 1880, no eran bien conocidos por el público en general, y sorprende tal conocimiento en un pintor. Por esto podemos estar tentados a atribuir a una mera coincidencia las formas representadas en el manto de Dánae. Incluso algunos críticos, como Florman, creen ver en las formas realizadas por Klimt una cierta influencia del arte micénico. 


Vilma Lwoff-Parlaghy: Retrato de Bertha Szeps-Zuckerkandl (1886)


Sin embargo, no es así. En el fin de siècle Viena se había convertido en un hervidero de científicos, literatos y artistas, y los intercambios intelectuales eran frecuentes. Gustav Klimt asistía con frecuencia al famoso Salón literario de Bertha Szeps-Zuckerkandl (1864–1945), una activa crítica de arte, escritora y periodista. En las tertulias que organizaba en su casa se daba cita con frecuencia la élite artística y científica del país, con destacadas personalidades, como el arquitecto Otto Wagner (1841-1918), el escultor Auguste Rodin (1840-1917), o el compositor Gustav Mahler (1860-1911). El marido de Bertha era Emil Zuckerkandl (1849-1910) catedrático de Anatomía. Gustav Klimt sugirió a Emil que impartiera una serie de conferencias sobre biología y anatomía al grupo de amigos artistas, en las que cautivó a la audiencia al mostrar proyecciones con imágenes de secciones microscópicas de vasos sanguíneos, piel, células cerebrales y otros tejidos. 


Emil Zuckerkandl (1849-1910) 

Otro habitual de estas reuniones era el famoso embriólogo Hans Leo Przibram (1874-1944), fundador y director del Instituto de investigaciones biológicas Vivarium en el Prater Park de Viena, una de las instituciones más avanzadas en biología experimental en la Europa de la primera mitad del s. XXPrzibram fue uno de los primeros embriólogos en incorporar la química, las matemáticas y la biomecánica en sus explicaciones. Además era un notable escritor y artista. Sus dibujos se expusieron en la Sezession y colaboró con Ver Sacrum, la revista oficial del movimiento secesionista. 



Hans Leo Przibram (1874-1944)


La amistad de Klimt con Przibram y Zuckerkandl y las largas conversaciones y comentarios con ambos científicos introdujeron al pintor en el apasionante mundo de la biología, revelándole muchos aspectos del desarrollo embrionario. Klimt, que quería representar en su obra la fertilidad, aprovechó estos conocimientos para añadirle el elemento simbólico por antonomasia, la imagen del primitivo estadio embrionario. 

Por otra parte, el flujo de oro que corre por entre los muslos de Dánae es una alusión muy evidente a una eyaculación, con el torrente de espermatozoides de cabeza redondeada (monedas) y largo flagelo (las formas de cadenitas de oro alargadas, que algunos han interpretado también como cromosomas) 

Podemos decir así que en la pintura Dánae se representa el encuentro de Zeus y Dánae, por una parte, pero también la unión de ciencia y arte en la Viena de la Sezession


Gustav Klimt. El beso. 


Puede ser que los conocimientos de embriología también hayan sido insinuados por Klimt en otras de sus obras. Según nos comenta el Dr. Dídac Miró, muchos críticos también han interpretado en clave biológica las decoraciones presentes en otras pinturas del artista. En la que tal vez es su obras más emblemática, El beso, el vestido de la mujer está lleno de formas redondeadas que pudieran aludir a los óvulos. Un símbolo femenino que también repite, como un leit-motiv en otras obras como Serpientes de agua. En contraste, el cuerpo del varón estaría recubierto por rectángulos alargados que tal vez puedan representar espermatozoides de forma esquemática y simbólica. Si aceptamos esta interpretación, tal vez cobra un mayor sentido el pequeño rectángulo negro que hemos destacado ya en el cuadro de Dánae.  


Dibujo esquemático de un corte de un óvulo humano y de células
de la corona radiada post ovulación. Anatomía de Gray (1911)




Detalle de los círculos concéntricos y rectángulos alargados en El Beso.
Aluden a óvulos y espermatozoides?


Agradezco la colaboración, comentarios y búsqueda bibliográfica de esta entrada al Dr. Dídac Miró. 




Bibliografía

Ariño H. Gustav Klimt y el desarrollo embrionario. Bioillustra (blog). https://bioillustra.com/2018/06/10/gustav-klimt-y-el-desarrollo-embrionario/

Florman, L. Gustav Klimt and the Precedent of Ancient Greece. Art Bulletin 72, 310–326 (1990). (cit. por Gilbert y Brauckmann) 

Gilbert SF, Brauckmann S. (2011). Fertilization Narratives In The Art Of Gustav Klimt, Diego Rivera And Frida Kahlo: Repression, Domination And Eros Among Cells. Leonardo. Volume 44, Issue 3. 221-227. https://works.swarthmore.edu/fac-biology/158

Livingstone, MS. 
The Art and Science of Embarrassing Art. Smithsonian Magazine, March, 21  2012. https://www.smithsonianmag.com/history/the-art-and-science-of-embarrassing-art-162978657/



 



miércoles, 9 de diciembre de 2020

¿Que son las vacunas de ARN mensajero?






Salvador Dalí

La estructura del ADN 

Obra estereoscópica. 
Museo Teatro Dalí
Figueres




Como ya hemos comentado en otra entrada del blog, esta es una de las múltiples obras que Dalí dedicó a la estructura de los ácidos nucleicos. El genial pintor ampurdanés estaba obsesionado en representarlos, especialmente la molécula de ADN, cuya estructura química fue descubierta por James D. Watson y Francis Crick (y la olvidada Rosalind Franklin) en 1953. Dalí seguía de cerca los descubrimientos científicos e incluso llegó a entrevistarse con Watson en una ocasión, a quien había rendido homenaje en una de sus obras. También usó la estructura de los ácidos nucleicos para sumarse al homenaje que se dedicó a Severo Ochoa (1975). Ochhoa había recibido el Premio Nobel de Medicina en 1959 por sus estudios sobre la síntesis de los ácidos nucleicos. 

Aunque la importancia de los ácidos nucleicos es constante, en la actualidad vuelven a estar en la primera fila de la actualidad, a causa de las nuevas vacunas para la prevención de la Covid-19 basadas en el ARN mensajero. Se trata de un nuevo sistema de vacunación que ha suscitado dudas y controversias al respecto. Intentaremos comentar algunos de sus aspectos. 

¿Qué son las vacunas de ARN mensajero? ¿Hay algún riesgo de que puedan causar alteraciones en el ADN de la persona vacunada?

Las vacunas de ARN mensajero son un nuevo tipo de vacunas, que hasta ahora no existían. Su actuación se basa en mecanismos totalmente diferentes de las que existían hasta ahora. 

Vamos a empezar por recordar el principio de la vacunación: es una estrategia de inmunización de la población ante enfermedades basada en entrenar al sistema inmune para que reconozca las amenazas, los patógenos que causan esas enfermedades, y así pueda defenderse de ellas.

Para ello, las vacunas introducen en el organismo una versión debilitada de esos patógenos, que se han convertido en inocuos tras haberlos sometido a tratamientos térmicos o químicos. Puede ser el propio patógeno atenuado o desactivado o puede ser solo una parte de ese patógeno, una proteína. Es lo que se llama antígeno.

Al hacerlo, el sistema inmune lo reconoce y desarrolla los anticuerpos específicos necesarios para defenderse de él. Es lo que se llama inmunidad adquirida, que permite una respuesta rápida y eficiente de las defensas cuando aparece el patógeno activo.


En busca de nuevos sistemas de vacunación: las vacunas de ARN mensajero

Las vacunas han supuesto uno de los grandes progresos médicos, mejorando mucho la salud pública e incrementando la esperanza de vida de la población. Pero su producción es compleja y costosa, y actualmente no tenemos vacunas para todas las enfermedades. Además del reto que supone la Covid-19 actualmente, otras muchas infecciones como el sida (causado por el VIH) tampoco tienen todavía vacuna efectiva. Por eso es importante seguir investigando en este campo y considerar nuevos sistemas de vacunación. 

Una de las líneas de investigación más reciente en este campo es el de las llamadas vacunas de ARN mensajero, en las que en vez de introducir en el organismo un patógeno atenuado o una parte de este, se introducen las instrucciones para que sea nuestro propio organismo el que produzca el antígeno (en este caso una proteína) que desencadene la reacción del sistema inmune. 




Las funciones del ADN y  el ARN

Vamos a comentar ahora que son los ácidos nucleicos (ADN y ARN) y que funciones desempeña cada uno. 

En el núcleo de las células de los organismos vivos hay una molécula de ADN (ácido desoxirribonucleico) que contiene la información genética de ese ser vivo. Está compuesta por una larga serie en la que se enlazan cuatro bloques, y el orden en el que se dispone esta secuencia da las instrucciones necesarias para fabricar proteínas. Para que este proceso se lleve a cabo hace falta un intermediario, otro ácido nucleico, el ARN (ácido ribonucleico), que traslada la información genética del ADN del núcleo a las estructuras de la célula capaces de sintetizar las proteínas.



Así, podemos comparar el ADN a un libro de recetas en una biblioteca: en él están guardadas las recetas almacenadas pero no se utilizan. Los pinches de cocina van a la biblioteca y hacen una copia de una receta concreta (= ARNm) y la llevan a la cocina (= la maquinaria celular) donde el chef va añadiendo los ingredientes en el orden y cantidades que marca la receta y así hace la tarta (= la proteína).

Las vacunas de ARN mensajero (ARNm) se aprovechan de este sistema y en vez de introducir el antígeno, introducen una secuencia de ARN con las instrucciones para producir el antígeno. Una vez que esto ocurre, el resto del proceso de inmunización es igual que en cualquier otra vacuna: el sistema inmune desarrolla los anticuerpos específicos para combatir ese antígeno y a partir de ahí lo recordará por si vuelve a aparecer para poder neutralizarlo.

El ARN mensajero es una molécula intermediaria entre el núcleo (donde está el ADN) y el citoplasma, fuera del núcleo de la célula, que es donde se fabrican las proteínas. Al utilizar ARN mensajero estas vacunas le están proporcionando a las células las instrucciones para que estas fabriquen proteína S del coronavirus.  Estas moléculas de ARN mensajero son extraordinariamente lábiles [frágiles], y desaparecen muy rápidamente tras ser usadas para producir proteína S.



Ventajas de las vacunas de ARN mensajero

  • Seguridad: No se hacen con patógenos inactivados ni con partes de esos patógenos, por lo que no contienen componentes infecciosos.
  • Eficacia: Los estudios clínicos preliminares indican que estas vacunas son capaces de generar una respuesta inmune sólida y que son bien toleradas por individuos sanos, con pocos efectos secundarios.
  • Facilidad de producción: se pueden generar rápidamente en un laboratorio y el proceso es fácilmente modificable para adaptarse a las necesidades cambiantes de diversos brotes de enfermedades infecciosas.
  • Seguridad: Las vacunas de ARN mensajero son seguras y no alteran nuestro ADN


¿Pueden las vacunas de ARNm alterar nuestro ADN?

Las vacunas mensajero de ARN son seguras porque no contienen agentes infecciosos. 

Algunas voces críticas les atribuyen el supuesto riesgo de que puedan modificar nuestro ADN causando daños aún desconocidos, lo que puede generar inquietud en algunas personas, y motivar el rechazo de este tipo de vacunas. 

Pero eso no es posible: una molécula de ARN mensajero no puede de ninguna forma interferir o cambiar la secuencia de ADN de nuestras células, ya que a diferencia del ADN que se encuentra dentro del núcleo de la célula, el ARN se encarga de llevar las instrucciones a la maquinaria celular que se encuentra fuera del núcleo y luego desaparece. La molécula de ARN no entra en el núcleo durante el proceso y por eso no hay riesgo de que se integre en el genoma. El ARN se administra, cumple su función y luego se degrada y se destruye, desapareciendo. Es decir, las vacunas de ARN desaparecen tras cumplir su función. 

Siguiendo con la comparación de cocina que usábamos antes, modificar el ADN sería añadir un ingrediente extraño en una receta que ya existe, lo cual podría suponer que el plato resultante sea distinto. Pero inyectar ARN sería como añadir de forma temporal una nueva receta en el libro de cocina sin tocar las que ya tiene el libro, y por tanto no habría cambios inesperados en las recetas previas. 



Salvador Dalí:  Paisaje de mariposas
(El gran masturbador en un paisaje surrealista con ADN).






lunes, 7 de diciembre de 2020

Manos que recuerdan la esclerodactilia







Dormición de la Virgen 


Piedra policromada y dorada. 
Procedente de l'Espluga Calva
Catedral de Tarragona 





En Catalunya, Valencia y Baleares se celebra mucho la Asunción de la Virgen al cielo, festividad que se celebra el 15 de agosto. En algunos lugares, como en Elche, todavía se celebra un auto sacramental, una representación teatral paralitúrgica en la iglesia, en la que se escenifica la asunción de María, que fue llevada por los ángeles hasta el cielo (en este caso la cúpula del templo). 

En muchos lugares, en esta fecha se instalaba un catafalco en el centro de la iglesia con una imagen de la Virgen dormida. Según la creencia católica, María no murió sino que se durmió, siendo transportada en cuerpo y alma al cielo per los ángeles, lo que se conoce como Asunción. 

En el pueblo de L'Espluga Calba se usaba para este fin una estatua de Maria en piedra policromada, que actualmente puede admirarse en la catedral de Tarragona. 



Las manos de la Virgen de L'Espluga Calba, desproporcionadamente
grandes y con dedos largos y afilados. Catedral de Tarragona. 


Hace poco tuve oportunidad de visitar nuevamente esta catedral, y me fijé en la estatua. Sus manos son desproporcionadamente grandes, con dedos largos y nudosos, también de gran longitud. No pude evitar recordar algunos casos de esclerodactilia que he tenido ocasión de observar en mi práctica clínica, especialmente en casos de esclerodermia sistémica progresiva. En estos casos la piel se indura comprimiendo a los dedos que van tomando una disposición larga y afilada. Evidentemente, no quiero decir que la Virgen de la catedral de Tarragona sufra esta enfermedad pero el parecido es notable. Tal vez por eso, en algunos libros de patología, sobre todo de autores alemanes, al hablar de la esclerodactilia usan la expresión Madonnenfinger (dedos de Madonna). Y ciertamente, en este caso, el parecido es innegable.   



Sepulcro del obispo Guillem de Boil (s. XVI), en la catedral de Girona. La figura del obispo yace en una postura indolente poco habitual, como si dormitara, bajo su escudo heráldico. Sus manos, con dedos largos y afilados, recuerdan el aspecto clínico de la esclerodactilia. 
 

En otra catedral, esta vez en la de Girona, me fijé en el mausoleo del obispo Guillem de Boil, presidido por una magnífica escultura renacentista yacente del prelado, natural de Valencia y que ocupó durante 24 años el trono episcopal de la diócesis de Girona hasta su muerte, acaecida en 1532. El mausoleo es de mármol, y está formado per un arco solio abierto en la pared, enmarcado por unas columnas laterales. Su cima se remata con un frontón triangular. La urna sepulcral reposa sobre unes garras de león, bellamente esculpidas. La figura del obispo está tendida, en una postura indolente, poco habitual en estas estatuas, sosteniendo su cabeza con una mano, como si estuviese dormitando. Guillem de Boil está revestido de pontifical con una casulla gótica bordada con volutas y tocado por la mitra, símbolo de su dignidad eclesiástica. En la mano derecha luce un gran anillo episcopal. 

Al acercarme más al mausoleo, pude observar sus manos, que también presentan signos claros de esclerodactilia. En este caso, la piedra pulida refuerza todavía más la sensación de piel indurada. Al tratarse de un personaje coetáneo, es más posible que hubiera podido tener en vida una afectación cutánea, como la esclerodermia. De hecho, la fisionomia del prelado, con la nariz afilada, y la boca pequeña, con labios finos, iría a favor de esta hipótesis diagnóstica. 



La esclerodactilia es evidente en este detalle de la mano izquierda
de la figura yacente del obispo Boil. 



Los rasgos afilados de la cara y una cierta microstomía podrían ser compatibles con la sintomatología cutánea de la esclerodermia sistémica progresiva. 



Detalle de la mano derecha, que sostiene la cabeza y la mitra del prelado


No es el único personaje que hemos encontrado con esta sintomatología, sino que hemos visto signos parecidos en otro dignatario, el obispo sevillano Francisco de Domonte, pintado por Murillo, y del que ya hemos tratado en otra entrada del blog





viernes, 4 de diciembre de 2020

Quimeras (III): Las quimeras en genética.

File:Pittore di baltimora (apulia), piatto con chimera e bellerofonte su pegaso, 350-300 ac ca. (depositi M. Naz. romano).JPG





Taller del pintor de Baltimore

Belerofonte cabalgando a 
Pegaso y matando a la quimera
(350-300 a.C.)

Cerámica negra con figuras rojas.  80 cm de altura.
Museo Nazionale romano. Roma. 





En una entrada anterior comentábamos lo que era una quimera en el mundo clásico: Un animal fabuloso, un monstruo híbrido, mezcla de varios animales diferentes, frecuentemente representado por un león, con dos cabezas adicionales, una saliendo del tronco (una cabeza de cabra o macho cabrío) y otra saliendo de la cola, convertida en cabeza de dragón o serpiente. Y, a veces, con alas de águila saliendo por los costados. mezcla de otros animales. La quimera de Arezzo, la mejor escultura etrusca, es sin duda el ejemplo paradigmático. 

Pero esta palabra ha pasado al lenguaje habitual para referirse a algo inexistente, imposible de conseguir. En el diccionario de la Real Academia Española también se define como: 
«aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo».
Pero el término quimera también ha pasado al lenguaje de la biología, para referirnos a seres generados al mezclar células embrionarias de dos individuos distintos, en general de la misma especie, aunque también pueden ser de especies distintas. 

En biología las cosas son un poco más complicadas que en la mitología. El quimerismo es un trastorno genético por la que dos cigotos, tras la fecundación, se combinan formando uno solo que se desarrolla de forma normal. El ser vivo resultante posee entonces dos tipos de células diferentes, cada una con distinta constitución genética. En la mayoría de los casos documentados, las células de órganos o zonas distintas del cuerpo tienen ADN distinto, como si fueran dos personas en una sola. Esto se explica, porque alrededor de uno de cada ocho nacimientos individuales se ha iniciado como un embarazo múltiple (gemelos, trillizos, cuatrillizos, etc.) y no es raro que las células y el ADN de los hermanos que no se terminaron de formar se absorban por el gemelo que sí siguió con su formación.


Quimeras de ratón obtenidas mezclando células embrionales de ratones genéticamente distintos, con pigmentación diferente. Esquema tomado de Lluís Montoliu

Una variante puede ser el microquimerismo, en el que hay células con una dotación de genes propia del individuo y otras con un perfil de ADN que solo es similar en un 50%, como el caso de un hermano; estas células pertenecerían a los gemelos bivitelinos de los animales. 

Así pues, hay la presencia de un reducido número de células originarias de un individuo en otro, y que, por lo tanto, son diferentes genéticamente a las células del individuo huésped. Este fenómeno puede estar relacionado con ciertos tipos de enfermedades autoinmunes (esclerodermia?); aunque los mecanismos responsables de esta relación no están del todo claros.


Bibliografía
Montoliu L. Hablemos de quimeras. Genética 9 sept. 2019. 

jueves, 3 de diciembre de 2020

Quimeras (II): Las esfinges


ARTE e ICONOGRAFÍA: EDIPO Y LA ESFINGE



Pintor del Edipo 

Edipo y la esfinge
(480 a.C.)

Kylix ática procedente de Vulci. 
Cerámica negra con figuras rojas 
26,3 cm diámetro 

Museos Vaticanos.

Roma





En otra entrada del blog hablábamos las quimeras, animales fabulosos que presentaban caracteres de diversos animales. Un tipo de quimeras que merece una atención especial son las esfinges, relativamente frecuentes en la historia del arte, fundamentalmente en esculturas. 

Las esfinges, eran animales quiméricos, unos seres que tenían cuerpo de león, cara y busto de mujer y, a veces, alas de águila. Las encontramos en antiguas civilizaciones, tanto en Grecia como en Egipto. Según algunos, su nombre proviene del verbo griego antiguo σφίγγω (sfingo) que significa «cerrar, estrechar, apretar». En griego dio lugar a Σφίγξ y en latín sphinx. Algunos ven en esta palabra la observación de que las leonas y no los leones son las cazadoras y que matan a su presa por estrangulación, mordiendo la garganta hasta la muerte. Tal vez esta constatación originó la mezcla de mujer y león. Otros, sostienen que los antiguos egipcios la llamaron Sheps-anj, «imagen viviente» o «estatua viviente»; luego dio sefanjes (sephankhes) y los griegos corrompieron el nombre egipcio.



ESFINGE EGIPCIA - METROPOLITAN MUSEUM | Manuel Fernández Linera ...

Esfinge egipcia. Metropolitan Museum. New York. 

En Egipto las esfinges eran consideradas seres protectores y a veces se disponían flanqueando grandes avenidas ante los templos. Era frecuente también que presentaran la cabeza de carnero, especialmente si tenían alguna relación con el dios Amón. Al hablar de esfinges, en seguida nos viene a la mente la monumental Gran Esfinge de Giza (Egipto), erigida en el siglo XXVI a.C., que representa la cabeza de un faraón y el cuerpo de un león. Las esfinges fueron tomadas más tarde por el arte occidental y las podemos encontrar en los jardines reales e imperiales por toda Europa. Como ejemplos podemos citar las esfinges del Palacio Real de la Granja de San Ildefonso (Segovia), o en el Palacio de Schwetszingen, cerca de Heildelberg (Baden-Württemberg, Alemania). 


Esfinge de cerámica, estela funeraria (560-550 aC). Atenas, Museo ...

Esfinge. Pergamonmuseum. Berlín. 



En la mitología griega también tenían un papel las esfinges. Es famoso el pasaje de Edipo, al encontrarse con una esfinge que le planteó un enigma.  

Estas son también quimeras, animales mezclados. Criaturas imposibles en las que coexisten distintos seres vivos en un mismo animal, como por ejemplo un león y una mujer, con cada una de las partes nítidamente definidas, con un cuerpo de león y un torso de mujer perfectamente delimitados y fusionados en un solo ser.
El nombre de “quimera” también se usa en genética, como veremos en otra entrada del Blog. 



lunes, 30 de noviembre de 2020

Quimeras: (I) Las quimeras en el arte y la mitología







Quimera de Arezzo

Escultura de bronce.  80 cm de altura.

Museo Arqueológico. Florencia. 




El Museo Arqueológico de Florencia es uno de los mejores museos donde ver antigüedades etruscas. Tengo buenos recuerdos de este museo, que he visitado repetidas veces y donde siempre he podido admirar piezas de gran interés. A él debo muchos de mis  conocimientos sobre el mundo etrusco, aunque no puedo dejar de mencionar otras interesantes colecciones, como las del Museo Guarnacci de Volterra, el de Villa Giulia de Roma y el Museo Gregoriano Etrusco de los Museos Vaticanos. 

La quimera de Arezzo es  una de las piezas más destacadas del Museo Arqueológico de Florencia. Se trata de una escultura de bronce de unos 80 cm de altura, que se considera una de las esculturas etruscas de mayor relevancia. Es posible que se trate de una ofrenda religiosa, ya que en una de las patas de la quimera aparece una inscripción "TINSCVIL" que se podría traducir como "donada al dios Tinia" que sería el equivalente al Zeus griego o Júpiter romano.

Detalle de la inscripción (Fotografía tomada del blog Arqueología en mi jardín)

Fue descubierta en 1553 en la ciudad toscana de Arezzo, en la que quedan unas importantes ruinas etruscas, y fue rápidamente reclamada para la colección de Cosme I, Gran Duque de Toscana, que la expuso en el Palazzo Vecchio de Florencia, tras ser identificada por Vasari. Según cuenta Benvenuto Cellini, el mismo Cosme  se encargaba de limpiarla, con unos instrumentos de orfebre. Actualmente la quimera sigue expuesta en la ciudad de Florencia, en el Museo de Arqueología. 


Quimera (mitología) - Wikipedia, la enciclopedia libre
Cerámica con representación de la quimera. 


Según la mitología, la quimera (del griego antiguo Χίμαιρα Khimaira) era un monstruo compuesto por una cabeza de león, cuerpo de macho cabrío y cola de serpiente o de dragón y que solía echar llamas de fuego por la boca. Según cuenta Hesíodo (s. VIII a.C.) la quimera tenía atemorizados a los habitantes de la ciudad de Lycia, en Asia Menor. Su rey, Lobates pidió ayuda a Belerofonte para que les librara del temible monstruo.  

Belerofonte, montado sobre Pegaso tras el beneplácito de Atenea, mató a la Quimera hiriéndola en el cuello de la cabeza de cabra con su lanza después de haberla disparado gran cantidad de flechas.  Otra historia cuenta que Belerofonte introdujo su lanza entre las fauces de la bestia que fundió la punta porque la Quimera echaba fuego por la boca.  Se tragó entonces la punta de lanza y esta quemó sus órganos internos muriendo. Belerofonte se ganó así el favor del rey Lobates y la mano de su hija Filonoe. El simbolismo que se ha querido ver en este mito es la victoria de la inteligencia o de la razón sobre la fuerza natural o la irracionalidad. 

Mosaico representando a Belerofonte matando a la quimera,
montado sobre el caballo Pegaso. Museo Arqueológico de Rodas. 


Posteriormente se dio el nombre de quimera a otros seres fantásticos compuestos por diversas partes de otros animales. Y más adelante la palabra quimera se aplicó en genética para describir el resultado de ciertas hibridaciones. Pero esto será el motivo de una próxima entrada.