martes, 21 de junio de 2022

Los dibujos de Vesalio

 versió catalana | versión española








Andreas Vesalius

De humani corporis fabrica

(1514-1564)
 
Libro impreso
Bruselas.



El estudio de la anatomía fue olvidado o por lo menos relegado durante la Edad Media. El tabú de no abrir los cadáveres, ya presente en la Antigüedad y muy estimulado por la Iglesia, que consideraba la disección de los cuerpos como una profanación, conllevó un gran desconocimiento de la constitución del cuerpo humano durante siglos. Los escasos conocimientos anatómicos se basaban en repetir lo descrito en los libros de Galeno (s. II d.C) que había realizado sus disecciones en cerdos. 

Por otra parte los médicos estaban muy poco interesados en el conocimiento anatómico. El origen de las enfermedades se atribuía no a un mal funcionamiento de los órganos sino a la influencia de los astros o al desequilibrio de los cuatro humores corporales: sangre, linfa, bilis amarilla y bilis negra. 

Es cierto que durante la Edad Media se practicaron algunas disecciones, en circunstancias especiales, como en caso de investigar crímenes, o una vez al año en algunas facultades de Medicina como es el caso de la Universidad de Lleida, pero estos casos eran esporádicos y anecdóticos. 



Andreas Vesalius, el gran anatomista del s. XVI



Portada del libro Andreae Vesalii Bruxellensis, scholae medicorum
Patauinae professoris, de Humani corporis fabrica Libri septem
 

En el s. XVI Andreas Vesalio, un médico flamenco, profesor de la Facultad de Medicina de Padua, se dedicó a efectuar metódicas disecciones de cuerpos (a veces en circunstancias semiclandestinas). Publicó los resultados de su concienzudo análisis en un libro en siete volúmenes, titulado De humani corporis fabrica

El libro, como corresponde a una obra de estas características, estaba profusamente ilustrado con detallados grabados. Para ello, contó con la colaboración de Jan van Calcar (1499-1546), un pintor alemán discípulo de Tiziano. Incluso algunos, como Annibale Caro,  creen ver en algunas ilustraciones la mano del propio Tiziano. 




Sea de quien sea la autoría de los humanos anatómicos que aparecen en el libro tienen una gran calidad artística. No sólo en lo que se refiere a la exactitud de las estructuras anatómicas representadas, sino también en sus posturas alegóricas, reflexivas y trascendentes, con una estética plenamente renacentista. 

Por eso podemos decir que el libro de Vesalio, revolucionó totalmente los conceptos médicos y sobre todo la cirugía de su tiempo. Aunque cabe decir que no fueron médicos y cirujanos los que en el primer momento mostraron más interés. La anatomía interesó sobre todo a los artistas plásticos, interesados en la representación humana como centro de atención. El hombre se convertía en el centro del mundo, y la representación del cuerpo humano se convirtió en un motivo preferente. Artistas como Miguel Ángel o Rafael se interesaron mucho en aprender anatomía. Leonardo da Vinci se interesó tanto en la anatomía que dejó un manuscrito inacabado, al que dedicaré otra entrada de este blog. 





La influencia de la anatomía de Vesalio en el arte es evidente si observamos los ignudi de la Capilla Sixtina, con sus potentes músculos perfectamente representados, u otras obras de Miguel Ángel, como las esculturas de David o Moisés. Y sobre todo en la estatua de San Bartolomé desollado, de Marco d'Agrate, en la catedral de Milán: que recuerda vivamente los grabados de Vesalio, editados solamente algunos años antes.  




___________________________________


Els dibuixos de Vesal


L'estudi de l'anatomia va ser oblidat o almenys relegat durant l'Edat Mitjana. El tabú de no obrir els cadàvers, ja present a l'Antiguitat i molt estimulat per l'Església, que considerava la dissecció dels cossos com una profanació, va comportar un gran desconeixement de la constitució del cos humà durant segles. Els escassos coneixements anatòmics es basaven a repetir el que descriuen els llibres de Galè (s. II dC) que havia realitzat les seves disseccions en porcs.

D'altra banda, els metges estaven molt poc interessats en el coneixement anatòmic. L'origen de les malalties s'atribuïa no a un mal funcionament dels òrgans, sinó a la influència dels astres o al desequilibri dels quatre humors corporals: sang, limfa, bilis groga i bilis negra.

És cert que durant l'Edat Mitjana es van practicar algunes disseccions, en circumstàncies especials, com en cas d'investigar crims, o una vegada a l'any en algunes facultats de Medicina com és el cas de la Universitat de Lleida, però aquests casos eren esporàdics i anecdòtics.


Andreas Vesalius, el gran anatomista del s. XVI



Portada del llibre Andreae Vesalii Bruxellensis, scholae medicorum
Patauinae professoris, de Humani corporis fabrica Libri septem
 


Al s. XVI Andreas Vesalio, un metge flamenc, professor de la Facultat de Medicina de Pàdua, es va dedicar a efectuar metòdiques disseccions de cossos (de vegades en circumstàncies semiclandestines). Va publicar els resultats de la seva conscienciosa anàlisi en un llibre en set volums, titulat De humani corporis fabrica.

El llibre, tal com correspon a una obra d'aquestes característiques, estava profusament il·lustrat amb gravats detallats. Per això, va comptar amb la col·laboració de Jan van Calcar (1499-1546), un pintor alemany deixeble de Ticià. Fins i tot alguns, com Annibale Caro, creuen veure en algunes il·lustracions la mà del mateix Ticià. 





Sigui de qui sigui l'autoria dels humans anatòmics que apareixen al llibre tenen una gran qualitat artística. No només pel que fa a l'exactitud de les estructures anatòmiques representades, sinó també per les seves postures al·legòriques, reflexives i transcendents, amb una estètica plenament renaixentista.

Per això podem dir que el llibre de Vesal va revolucionar totalment els conceptes mèdics i sobretot la cirurgia del seu temps. Encara que cal dir que no van ser metges i cirurgians els que al primer moment van mostrar més interès. L'anatomia va interessar sobretot als artistes plàstics, interessats en la representació humana com al centre d'atenció. L'home esdevenia el centre del món, i la representació del cos humà esdevingué un motiu preferent. Artistes com Miquel Àngel o Rafael es van interessar molt a aprendre anatomia. Leonardo da Vinci es va interessar tant a l'anatomia que va deixar un manuscrit inacabat, al qual dedicaré una altra entrada d'aquest bloc.




La influència de l'anatomia de Vesal a l'art és evident si observem els ignudi de la Capella Sixtina, amb els seus potents músculs perfectament representats, o altres obres de Miquel Àngel, com les escultures de David o Moisès. I sobretot a l'estàtua de Sant Bartolomeu escorxat, de Marco d'Agrate, a la catedral de Milà, que recorda vivament els gravats de Vesalio, editats només alguns anys abans.





lunes, 13 de junio de 2022

Medalla de la Societat Catalana d'Història de la Medicina

versió catalana | versión española











Medalla de Membre d'honor 
Societat Catalana d'Història de la Medicina 2022

6 cm. diàmetro

Dr. Xavier Sierra Valentí





Recientemente he tenido el honor de recibir la Medalla de Honor de la Societat Catalana d'Història de la Medicina (SHMC).

Juntamente conmigo recibió la medalla el Dr. Miquel Bruguera i Cortada, ex presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, antecesor mío como presidente de la Fundación del Museu d'Història de la Medicina Catalana. He tenido el placer de colaborar con el Dr. Bruguera en varias ocasiones, como es el caso de algunas de las biografías de la  Galeria de Metges catalans y en otras iniciativas. Ambos somos unos enamorados de la historia médica catalana y ha sido un honor ir juntos a recibir este galardón.

El motivo por el cual este acto académico se celebró en Reus fue porque se hizo una sesión de homenaje a Josep Laporte i Salas (1922-2005), nacido en esta ciudad. Josep Laporte, catedrático de Farmacología fue también uno de mis más destacados profesores durante la licenciatura en Medicina en la UAB, de la que posteriormente se convirtió en rector. Pero además de ser un profesor inolvidable para mí, el nombre de Josep Laporte estará siempre unido a mi "opera prima", el Vocabulari Mèdic de l'Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears. Esta obra, impulsada por él y otros médicos importantes, fue el primer vocabulario médico en catalán editado después de la guerra civil (1974). En su redacción participaron un nutrido grupo de médicos y también algunos estudiantes, entre los que me contaba yo. 


Josep Laporte i Salas


Además, por una afortunada coincidencia, el acto académico se celebró en el Centro de Lectura de Reus. Es un importante foro cultural de la capital del Baix Camp, donde se hacen conferencias, exposiciones y todo tipo de actos culturales. Está articulado en torno a su impresionante biblioteca (después de la Biblioteca de Cataluña, es la más importante en número de volúmenes: 200.000 volúmenes entre los que cabe destacar 20 incunables dentro de la sección de Reserva y un buen número de libros del siglo XVI, XVII y XVIII.)

La biblioteca del Centro de Lectura tiene un valor especial para mí. Allí pasé muchas horas en mi adolescencia y primera juventud, durante los años que viví en Reus, y puedo asegurar que es donde senté mis bases culturales y mi ideología liberal y fiel al país, que he conservado toda mi vida.


Salas de la biblioteca del Centre de Lectura. Reus.





Recuerdo las conversaciones que tenía en el Centro de Lectura con el Dr. Salvador Vilaseca psiquiatra de profesión y paleólogo de vocación. El Dr. Vilaseca fue en esos años de juventud, el modelo de médico que yo quería ser: un buen profesional de la medicina, pero interesado en la historia, la paleología y otras cuestiones humanísticas. Lo recuerdo ya de edad avanzada, bajando las escaleras del Centro de Lectura, diciéndome mientras me cogía del brazo:
"Usted, Sierra, me recuerda a mí cuando era joven, porque estudia medicina pero le gusta la historia".
No he podido evitar recordar que en la misma sala en la que se me hizo entrega de la medalla tuve el honor de presentar al Dr. Vilaseca en la última ocasión que él habló en público (diciembre de 1974). 



Dr. Salvador Vilaseca i Anguera 


Hoy en día en Reus hay un museo, un instituto de enseñanza media y una avenida con el nombre del erudito doctor Vilaseca. No puedo menos que tener un recuerdo por él en estos momentos, y también por mi padre que siempre me enseñó a amar la historia.

A el acto de entrega de la medalla me han acompanyado, aparte de la mi esposa, mi sobrina y los miembros de la Societat Catalana d'Història de la Medicina, un buen grupo de amigos de juventud y compañeros de bachillerato reusenses. Ha sido muy emocionante el reencuentro, después de tantos años. 

Por todos estos motivos, es para mí una gran satisfacción recibir este galardón (de manos del Dr. Sabaté, también un antiguo compañero de aulas) y dedicarlo a todos estos recuerdos que son como los escalones de la escalera que me ha llevado hasta aquí.



Sala de lectura de la Biblioteca del Centre de Lectura,
presidida per un busto de Pompeu Fabra. 






___________________________________



Medalla de la Societat Catalana d'Història de la Medicina












Medalla de Membre d'honor 
Societat Catalana d'Història de la Medicina 2022

6 cm. diàmetro

Dr. Xavier Sierra Valentí


Recentment he tingut el goig de rebre la Medalla d'Honor de la Societat Catalana d'Història de la Medicina (SHMC). 

Juntament amb mi va rebre la medalla el Dr. Miquel Bruguera i Cortada, ex-president del Col·legi de Metges, antecessor meu com a president de la Fundació del Museu d'Història de la Medicina Catalana. He tingut l'honor de col·laborar amb el Dr. Bruguera en diverses ocasions, com és el cas d'algunes de les biografies de la Galeria de Metges catalans i amb altres iniciatives. Tots dos som uns enamorats de la història mèdica catalana i ha estat un honor anar plegats a rebre aquest guardó.  

El motiu de que aquest acte acadèmic tingués lloc a Reus va ser perquè es va fer una sessió d'homenatge a Josep Laporte i Salas (1922-2005), que va nèixer en aquesta ciutat. Josep Laporte, catedràtic de Farmacologia va ser també un dels meus més destacats professors durant els meus estudis de llicenciatura en Medicina a la UAB, de la que posteriorment va esdevenir rector. Però a més de ser un professor inoblidable per mi el nom de Josep Laporte estarà sempre unit a la meva "opera prima", el Vocabulari Mèdic de l'Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears. Aquesta obra, impulsada per ell i d'altres importants metges va ser el primer vocabulari mèdic en català editat després de la guerra civil (1974). En la seva redacció van participar un nodrit grup de metges i també alguns estudiants, entre els que em comptava jo.



Josep Laporte i Salas

Però a més, l'acte acadèmic, per una afortunada coincidència es celebrà al Centre de Lectura de Reus. El Centre de Lectura és un important fòrum cultural de la capital del Baix Camp, on es fan conferències, exposicions i tota mena d'actes de cultura. Està articulat al voltant de la seva impressionant biblioteca (després de la Biblioteca de Catalunya, és la més important en número de volums: 200.000 volums entre els que cal destacar 20 incunables dins la  secció de Reserva i un bon nombre de llibres del segle XVI, XVII i XVIII.)  



Sales de la biblioteca del Centre de Lectura. Reus.



Per a mi, la biblioteca del Centre de Lectura té un valor especial. Allà vaig passar moltes hores a la meva adolescència i primera joventut, durant els anys que vaig viure a Reus, i puc dir sense embuts que allà es van establir les meves bases culturals i la meva ideologia liberal i de fidelitat al país, que he conservat tota la meva vida.

Recordo les converses que tenia al Centre de Lectura amb el Dr. Salvador Vilaseca, psiquiatre de professió però paleòleg de vocació. El Dr. Vilaseca va ser en aquells anys de joventut, el model de metge que jo volia ser: un bon professional de la medicina, però interessat en la història, la paleologia i  altres qüestions humanístiques. El recordo ja d'edat avançada, baixant les escales del Centre de Lectura, dient-me mentre m'agafava del braç: 

"Vosté, Sierra, em fa pensar en mi quan era jove, perquè estudia medicina però li agrada la història". 

No he pogut deixar de recordar que a la mateixa sala on se'm va fer entrega de la medalla vaig tenir l'honor de presentar al Dr. Vilaseca en la darrera ocasió que va parlar en públic (desembre de 1974). 


Dr. Salvador Vilaseca i Anguera 

 

Avui en dia a Reus hi ha un museu, un institut d'ensenyament mitjà i una avinguda amb el nom del erudit doctor Vilaseca. No puc menys que tenir un record per ell en aquests moments, i també pel meu pare que sempre em va ensenyar a estimar la història. 

A l'acte d'entrega de la medalla m'han acompanyat, a part de la meva esposa, la meva neboda i els membres de la Societat Catalana d'Història de la Medicina, un bon grup d'amics de joventut i companys de batxillerat reusencs. Ha estat emocionant retrobar-los després de tants anys. 

Per tots aquests motius, és per a mi una gran satisfacció rebre aquest guardó (de les mans del Dr. Sabaté, també un antic company d'aules) i dedicar-la a tots aquests records que són com els esglaons de l'escala que m'ha dut fins aquí.   



Sala de lectura de la Biblioteca del Centre de Lectura,
presidida per un bust de Pompeu Fabra. 

miércoles, 8 de junio de 2022

El cerebro de Dios

 versió catalana | versión española






Miguel Ángel 

La creación de Adán

(1897-1912)
 
Fresco. 280 x 570 cm
Capilla Sixtina 
San Pedro del Vaticano. Roma




Los frescos de la Capilla Sixtina son una de las muestras de arte pictórico de mayor relieve del Renacimiento. En las figuras humanas representadas por Miguel Ángel descubrimos fácilmente el gran conocimiento anatómico del genial pintor, al que nos hemos ya referido al hablar de sus esculturas, como la del David de Florencia o la del Moisés de San Pietro in vincoli.  

Miguel Ángel era un gran estudioso de la anatomía humana, ya desde su juventud en Florencia, cuando el prior del convento de Santo Spirito, le permitía utilizar una sala para diseccionar cadáveres del hospital asociado a la iglesia, con el fin que pudiera tallar un cristo crucificado para el convento. El tabú medieval de la disección de cuerpos se había ido mitigando, así que el artista florentino fue uno de los primeros que realizó estos estudios en persona, y algunos de sus conocimientos anatómicos eran más precisos que los de muchos médicos del momento. Incluso tenía el proyecto de publicar un tratado en colaboración con el eminente anatomista Realdo Colombo. El interés por la anatomía de Miguel Ángel (que era compartido por otros artistas del Cinquecento, como Leonardo da Vinci) está pues plenamente acreditado. Tal vez por esta razón se ha formulado la curiosa hipótesis a la que nos vamos a referir. 

Se trata de la escena de la creación de Adán, uno de los fragmentos más famosos de toda la bóveda de la capilla. Dios creador extiende su mano y adelanta su dedo índice hasta contactar con el de Adán, que yace lànguido y medio dormido. La idea que nos transmite el pintor es muy clara: El hombre no cobra vida hasta que el contacto con el dedo divino le transmite la vida. Miguel Ángel reinterpreta así, de una forma mucho más plástica, el relato del Génesis (probablemente tomado de una anterior leyenda egipcia), en el que Dios modela al hombre de barro y le infunde la vida soplando sobre él. 

La figura de Dios, en la capilla sixtina, está sostenida por ángeles y espíritus celestiales y englobada en una curiosa forma, una especie de manto, con unos repliegues poco habituales. La curiosa disposición de esta estructura recuerda poderosamente la forma del cerebro humano. 

En 1990, un médico norteamericano, F. L. Meshberger publicó un artículo titulado Una interpretación de la Creación de Adán basada en la neuroanatomía (An interpretation of Michelangelo's Creation of Adam based on neuroanatomy). El autor destaca que esta forma de un cerebro humano, podría esconder un mensaje codificado por Miguel Ángel: el regalo de la inteligencia concedido por el creador. 







Para otros, como el neurocirujano Rafael Tamargo y el ilustrador médico Ian Suk han señalado que en otro fragmento del fresco de la capilla sixtina aparece Dios realizando la separación de la luz de la oscuridad. En esta escena, la unión de la garganta y la mandíbula de la ilustración de Dios junto con su pecho recuerda la estructura del tronco cerebral humano, al que acompañan una médula espinal y un nervio óptico en los pliegues de los ropajes  (Concealed Neuroanatomy in Michelangelo's Separation of Light From Darkness in the Sistine Chapel

¿Es este parecido casual o fue pintado así adrede por Miguel Ángel? ¿Podemos pensar en que el artista usara su conocimiento anatómico para transmitirnos un simbolismo consciente?

Personalmente, no soy muy partidario de este tipo de interpretaciones, aunque hay que reconocer que la creación en la especie humana depende de la actividad cerebral, por lo que la extrapolación a la Creación divina es una asociación de ideas fácil de realizar. 



Dios creador, separando la luz de las tinieblas.
Capilla Sixtina. San Pedro del Vaticano. 



La imagen del cuello de Dios comparada con el bulbo raquídeo



___________________________________



El cervell de Déu





Miquel Àngel 

La creació d'Adam

(1897-1912)
 
Fresc. 280 x 570 cm
Capella Sixtina 
Sant Pere del Vaticà. Roma



Els frescos de la Capella Sixtina són una de les mostres d'art pictòric més rellevants del Renaixement. A les figures humanes representades per Miquel Àngel descobrim fàcilment el gran coneixement anatòmic del genial pintor, al qual ja ens hem referit en parlar de les seves escultures, com la del David de Florència o la del Moisès de San Pietro in vincoli.  

Miquel Àngel era un gran estudiós de l'anatomia humana, ja des de la seva joventut a Florència, quan el prior del convent de Santo Spirito li va permetre utilitzar una sala per disseccionar cadàvers de l'hospital associat a l'església, per tal que pogués tallar un crist crucificat per al convent. El tabú medieval de la dissecció de cossos s'havia anat mitigant, així que l'artista florentí va ser un dels primers que va fer aquests estudis en persona, i alguns dels seus coneixements anatòmics eren més precisos que els de molts metges del moment. Fins i tot tenia el projecte de publicar un tractat en col·laboració amb l'eminent anatomista Realdo Colombo. L'interès per l'anatomia de Miquel Àngel (que era compartit per altres artistes del Cinquecento, com Leonardo da Vinci) està doncs plenament acreditat. Potser per aquesta raó s'ha formulat la curiosa hipòtesi a la qual ens referirem.

Es tracta de l'escena de la creació d'Adam, un dels fragments més famosos de tota la volta de la capella. El Déu creador estén la seva mà i avança el seu dit índex fins a contactar amb el d'Adam, que jeu lànguid i mig adormit. La idea que ens transmet el pintor és molt clara: L'home no pren vida fins que el contacte amb el dit diví li transmet la vida. Miguel Ángel reinterpreta així, d'una manera molt més plàstica, el relat del Gènesi (probablement pres d'una llegenda egípcia anterior), en què Déu modela l'home de fang i li infon la vida bufant per sobre d’ell.

La figura de Déu, a la capella sixtina, està sostinguda per àngels i esperits celestials i englobada en una curiosa forma, una mena de mantell, amb uns replegaments poc habituals. La disposició curiosa d'aquesta estructura recorda poderosament la forma del cervell humà.

Aquesta semblança és casual o Miquel Àngel ho va pintar així expressament? Podem pensar que l'artista va utilitzar el seu coneixement anatòmic per transmetre'ns un simbolisme conscient?

Personalment, no sóc gaire partidari d'aquest tipus d'interpretacions, tot i que cal reconèixer que en l'espècie humana la creació depèn de l'activitat cerebral, per això l'extrapolació a la Creació divina és una associació d'idees fàcil de realitzar i que ha suscitat nombrosos comentaris. 

En 1990, un metge nordamericà, Frank Lynn Meshberger va publicar un article titulat Una interpretació de la Creació d'Adam basada en la neuroanatomia (An interpretation of Michelangelo's Creation of Adam based on neuroanatomy). L'autor destaca que aquesta forma d'un cervell humà, podria amagar un missatge codificat per Miquel Àngel: el regao de la intel·ligència concedida als humans pel creador. 



Per altres, com el neurocirurgià Rafael Tamargo i l'il·lustrador mèdic Ian Suk un altre fragment del fresc de la capella sixtina apareix Déu realitzant la separació de la llum i la foscor. En aquesta escena, la unió de la gola i la mandíbula de la il·lustració de Déu junt al pit recorda l'estructura del tronc cerebral humà, al que acompanyen una medul·la espinal i un nervi òptic als plecs de la roba. (Concealed Neuroanatomy in Michelangelo's Separation of Light From Darkness in the Sistine Chapel

Aquestes semblances són casuals o Miquel Àngel ho va pintar així expressament? Podem pensar que l'artista va utilitzar el seu coneixement anatòmic per transmetre'ns un simbolisme conscient?

Personalment, no sóc gaire partidari d'aquest tipus d'interpretacions, tot i que cal reconèixer que en l'espècie humana la creació depèn de l'activitat cerebral, per això l'extrapolació a la Creació divina és una associació d'idees fàcil de realitzar i que ha suscitat nombrosos comentaris. 



Déu creador, separant la llum de les tenebres.
Capella Sixtina. Sant Pere del Vaticà. 



La imatge del coll de Déu comparada amb el bulb raquidi


martes, 31 de mayo de 2022

El paño que limpia

versió catalana | versión española







Jean-Antoine Watteau 

La dama en su aseo

(1719)

Óleo sobre lienzo 160
 x 190 cm
Wallace Collection. Londres






Jean-Antoine Watteau (1684-1721) fue un pintor francés, uno de los primeros representantes del estilo rococó. Su pintura,  que tiene siempre un cierto aire melancólico refleja las fiestas galantes de la alta sociedad, muy del gusto de la época. En ellas expresa la fugacidad de los momentos de placer de una sociedad decadente y elegante, cuyo vacío vital se llenaba con abundancia de actos sociales. Máximo exponente del Ancien Régime, tras la Revolución su pintura fue muy poco valorada y pasó a considerarse un arte vinculado con la nobleza y los nostálgicos de la monarquía absolutista. 

La escena es una de las raras pinturas de desnudo femenino que realizó Watteau. Se muestra una dama en su aposento, en el momento de cambiarse la camisa. Tras la cortina aparece una asistenta. La obra nos muestra una escena cotidiana con claras reminiscencias en la pintura de Danae de Rembrandt. 



El uso de camisas y ropa interior blanca se fue
extendiendo a finales del s. XV y durante el s. XVI.

Bernat Martorell. Martirio de Sta Lucía (detalle) 
MNAC. Barcelona. 




Durante el s. XV y sobre todo en el s. XVI se generalizó el uso de camisas y de ropa interior. La higiene, que era muy precaria en aquel momento se limitaba prácticamente al lavado de las manos y el enjuagado de la boca. Ocasionalmente, la cara, aunque con mucha precaución, ya que la piel facial se considera muy frágil. Los baños de cuerpo entero -especialmente los calientes- eran muy ocasionales, cada vez más raros, ya que se temía que el agua llevara miasmas (agentes de enfermedad) que podían atravesar la piel y producir graves consecuencias. En definitiva, durante el s. XVI y sobre todo el s. XVII se tenía un auténtico miedo al agua. 

Debido a este temor (tan irracional a nuestros ojos como generalizado en aquellos tiempos) la sucinta higiene de la piel era realizada por el uso de paños, a los que se atribuía la función de limpiar. La piel sudorosa era frotada con paños (siempre blancos) y las camisas y otras prendas interiores se cambiaban con frecuencia. El resultado era que los paños blancos retenían el sudor y las impurezas, es decir "limpiaban",  sin los temidos efectos del agua. Como decían los textos coetáneos de higiene: 

"Sabemos que los paños alejan la transpiración de nuestros cuerpos, porque el sudor es oleaginoso y salado e impregna estos tejidos"

"el paño blanco purifica el cuerpo, lo rarifica y hace que los excrementos y las materias grasas exhalen más fácilmente al pegarse al lienzo blanco"

El escritor Perrault, en 1688, afirmaba: 
"No es necesario darse grandes baños pero la limpieza y abundancia de nuestros paños valen más que todos los baños del mundo"


Las camisas se generalizaron como ropa interior de hombres
y mujeres en los siglos XVI y XVII. En la foto: Vicente Castelló (1617):
Martirio de Sta. Catalina (detalle) Museo de Bellas Artes de Bilbao.



Los lienzos, pues, se lavaban cada día cuidadosamente para mantener su blancura. La blancura era importante, ya que era una señal de pureza. El mero contacto del blanco lienzo con la piel, la purificaba y la limpiaba de impurezas. Los cambios de camisa (que sustituían a baños y lavados) eran muy frecuentes. En general se poseía un gran número de camisas y de lienzos. Vigarello destaca el testimonio de este nutrido ajuar en diversos testamentos parisienses de diversos personajes destacados de los siglos XVI y XVII: 
  • El médico Jean Lemoignon (1556), 32 camisas (12 de ellas "plegadas por el cuello")
  • El médico Geoffroy Granger (1567), 34 camisas
  • El mercader Cramoisy, de París (1570), 18 camisas de hombre (12 de ellas de lino) 
  • Marquesa de Baux (1580),  10 camisas
  • Jean-Baptiste Poquelin, Molière (1672), 30 camisas
  • El preboste de Anjou, señor de Varennes (1683), 36 camisas "finas y delicadas"
  • Jean Racine (1699), 30 camisas. 
Estos inventarios son solamente una prueba de que las camisas se cambiaban frecuentemente. Se podía prescindir de las abluciones pero no de la limpieza transmitida por el contacto de un lienzo inmaculado. Cuando en agosto de 1606 Bichauteau, capitan de los cazadores reales llega a Oillanville para entrevistarse con el rey Enrique IV, afirma no poder quedarse ni una sola noche: no tiene paños de recambio ni camisa de dormir. La falta de lencería representa, en este tiempo, una molestia insuperable, similar a la que con el tiempo producirá la falta de agua para lavarse. El rey Luis XIV que vivió toda su vida casi privado de baños (fuera de alguno realizado con gran aprensión y solamente para obedecer una prescripción facultativa), era frotado frecuentemente con lienzos blancos y se cambiaba continuamente de camisa. No es de extrañar, ya que su hedor corporal - en ausencia de lavados - debía ser considerable, a juzgar por algunos testimonios de personajes que se entrevistaron con él. 


Bibliografía: 

Vigarello G. Le propre et le sale. L'hygiène du corps depuis le Moyen Âge. Ed. du Seuil. Paris, 1985. 




___________________________________



El drap que neteja






Jean-Antoine Watteau 

La toaleta de la senyora

(1719)

Oli sobre tela 160
 x 190 cm
Wallace Collection. Londres





Jean-Antoine Watteau (1684-1721) va ser un pintor francès, un dels primers representants de l'estil rococó. La seva pintura, que sempre té un cert aire malenconiós, reflecteix les festes galants de l'alta societat, molt de l'època. Hi expressa la fugacitat dels moments de plaer d'una societat decadent i elegant, el buit vital de la qual s'omplia amb abundància d'actes socials. Màxim exponent de l'Ancien Régime, després de la Revolució, la seva pintura va ser molt poc valorada i va passar a considerar-se un art vinculat amb la noblesa i els nostàlgics de la monarquia absolutista.

L'escena és una de les pintures rares de nu femení que va fer Watteau. S’hi mostra una dama a la seva estança, en el moment de canviar-se la camisa. Darrera de la cortina apareix una assistenta. L'obra ens mostra una escena quotidiana amb clares reminiscències a la pintura de Danae de Rembrandt.


L'ús de camises i roba interior blanca es va anar
estenent a finals del s. XV i durant el s. XVI.

Bernat Martorell. Martiri de Sta Llúcia (detall) 
MNAC. Barcelona. 



Durant el s. XV i sobretot al s. XVI es va generalitzar l'ús de camises i roba interior. La higiene, que era molt precària en aquell moment es limitava pràcticament al rentat de les mans i l'esbandit de la boca. Ocasionalment, la cara, encara que amb molta precaució, ja que la pell facial es considera molt fràgil. Els banys de cos sencer -especialment els calents- eren molt ocasionals, cada cop més rars, ja que es temia que l'aigua portés miasmes (agents de malaltia) que podien travessar la pell i produir conseqüències greus. En definitiva, durant el s. XVI i sobretot el s. XVII es tenia una autèntica por a l'aigua.

Degut a aquest temor (tan irracional als nostres ulls com generalitzat en aquells temps) la succinta higiene de la pell es feia amb draps, als quals s'atribuïa la funció de netejar. La pell suada es fregava amb draps (sempre blancs) i les camises i altres peces interiors es canviaven amb freqüència. El resultat era que els draps blancs retenien la suor i les impureses, és a dir "netejaven", sense els temuts efectes de l'aigua. Com deien els textos coetanis d'higiene:

"Sabem que els draps allunyen la transpiració dels nostres cossos, perquè la suor és oleaginosa i salada i impregna aquests teixits"

"el drap blanc purifica el cos, el rarifica i fa que els excrements i les matèries grasses exhalin més fàcilment en enganxar-se al llenç blanc"

L'escriptor Perrault, el 1688, afirmava:
"No cal fer grans banys però la neteja i abundància dels nostres draps valen més que tots els banys del món"


Les camises es van generalitzar com roba interior tant d'homes
com de dones als segles XVI i XVII. A la foto: Vicent Castelló (1617):
Martiri de Sta. Caterina (detall) Museo de Bellas Artes de Bilbao.


Els llenços, doncs, es rentaven cada dia acuradament per mantenir la blancor. La blancor era important, ja que era un senyal de puresa. El mer contacte del blanc llenç amb la pell, la purificava i la netejava d'impureses. Els canvis de camisa (que substituïen banys i rentats) eren molt freqüents. En general es posseïa un gran nombre de camises i de llenços. Vigarello destaca el testimoni d'aquest nodrit aixovar en diversos testaments parisencs de diversos personatges destacats dels segles XVI i XVII:

• El metge Jean Lemoignon (1556), 32 camises (12 "plegades pel coll").

• El metge Geoffroy Granger (1567), 34 camises.

• El mercader Cramoisy, de París (1570), 18 camises d'home (12 de lli).

• Marquesa de Baux (1580), 10 camises.

• Jean-Baptiste Poquelin, Molière (1672), 30 camises.

• El prebost d'Anjou, senyor de Varennes (1683), 36 camises "fines i delicades".

• Jean Racine (1699), 30 camises.

Aquests inventaris són una prova que les camises es canviaven freqüentment. Es podia prescindir de les ablucions però no de la neteja transmesa pel contacte d'un llenç immaculat. Quan a l'agost de 1606 Bichauteau, capità dels caçadors reials arriba a Oillanville per entrevistar-se amb el rei Enric IV, afirma no poder quedar-se ni una sola nit: no té draps de recanvi ni camisa de dormir. La manca de llenceria representa, en aquest temps, una molèstia insuperable, semblant a la que amb el temps produirà la manca d'aigua per rentar-se. El rei Lluís XIV, que va viure tota la seva vida gairebé privat de banys (fora d'algun realitzat amb gran aprensió i només per obeir una prescripció facultativa), era fregat freqüentment amb llenços blancs i es canviava contínuament de camisa. No és estrany, ja que la seva pudor corporal - en absència de rentats - havia de ser considerable, a jutjar per alguns testimonis de personatges que es van entrevistar amb ell.


Bibliografia: 

Vigarello G. Le propre et le sale. L'hygiène du corps depuis le Moyen Âge. Ed. du Seuil. Paris, 1985.