miércoles, 3 de marzo de 2021

La costilla de Adán

 






Creación de Eva 
(s. XII) 

Bajorrelieve en piedra. 
Friso del claustro de la catedral de Girona. 




Cuando yo era niño, mi padre me llevaba con frecuencia al claustro de la catedral de Girona. Pasé muchos ratos de mi infancia jugando entre los arcos de aquel maravilloso recinto del s. XII que ya quedó para siempre incorporado a mis recuerdos. Cuando vuelvo a visitarlo, cosa que necesito hacer con cierta frecuencia, siento la agradable sensación de volver a casa, de regresar, en cierto modo a aquel tiempo feliz de mi niñez. Y es que, como decía Saint-Exúpery "la única patria verdadera es la infancia".

El claustro de la catedral de Girona no es cuadrado. Tiene una forma trapezoidal, para adaptarlo a la muralla carolingia. No en vano Girona tiene un desaforado amor por Carlomagno, su mítico conquistador. El claustro tiene bóveda de cañón y arcos de medio punto, con columnas dispuestas de dos en dos. Los frisos, figurados en su mayoría son extraordinarios y representan diversas escenas bíblicas en relieve entresacadas especialmente del Génesis: la Creación del hombre, el Paraíso, el arca de Noé, la historia de Esaú y Jacob, Sansón y Dalila..



Claustro de la catedral de Girona (s. XII)


Mi padre me explicaba las historias esculpidas en la piedra, de forma algo teatralizada, para incitar mi curiosidad infantil. Yo llegué así a sabérmelas casi de memoria y probablemente pocos pasajes hay del Génesis que no haya visto representados o comentados repetidamente.

En el primer friso que se encuentra entrando por la puerta que comunica el recoleto claustro románico con la inmensa catedral gótica se representa la creación de la mujer. Según el Génesis Yahvé Dios infundió un sueño profundo en Adán y se durmió. Mientras estaba dormido, le extrajo una de sus costillas, cerró la carne en su lugar y con la costilla formó un ser semejante a él, al que llamó Eva. Cuando Adán se despertó, la llevó ante su marido y les dijo: sois marido y mujer porque "ella es carne de tu carne y sangre de tu sangre. Creced y multiplicaos". (Génesis 2: 8,9) 

En el friso gerundense, Yahvé aparece sentado en una cátedra, una especie de trono usado entre otros por los obispos, lo que refuerza subliminalmente la idea clerical de Dios. Ante él aparece Adán, recostado, desnudo y dormido. Sabemos que está dormido porque aparece con los ojos cerrados y con la cabeza apoyada en la palma de una mano, una posición que en la iconografía románica se relaciona frecuentemente con el sueño. Mientras duerme, Dios le extrae del costado una costilla (bien visible en el relieve) de la que surge Eva, la primera mujer. Así, el relieve del claustro sigue fielmente el relato bíblico, al menos en su exégesis más habitual. 

La peculiar historia y la insólita manera que usa Dios para crear el género femenino deriva probablemente de mitos previos. Probablemente está inspirado en el mito sumerio de la Creación (Athrásis) en el que el dios sumerio Enkhi crea al hombre i a la mujer a la vez, como seres iguales. En lengua  sumeria la voz " Ti " (mujer) puede tener dos significados: 

1) fuente de vida.  

2) costilla. 

La primera acepción es bastante obvia. La mujer es fuente de vida, ya que en su cuerpo tiene lugar la fecundación, la gestación y el alumbramiento de las nuevas vidas humanas. Por lo tanto considerarla como fuente de vida es casi una obviedad. 

Pero en cambio, al recoger el mito sumerio, el Génesis opta por el otro significado, el de costilla. La razón estriba en que es una acepción mucho menos comprometida para el reparto familiar de los papeles. Si se reconoce que la mujer es fuente de vida, se acepta que tiene un papel importantísimo para la sociedad, y en buena lógica, podría reivindicar un papel preeminente. Pero si se toma la acepción de "costilla", el relato se invierte. En este caso, la mujer deriva de un hueso, de una pequeña parte del varón, lo que implica considerarla de un rango inferior. Una visión netamente patriarcal de la sociedad. 



Adán dando su nombre a todos los animales. Podemos reconocer a
algunos felinos, el ciervo, el carnero, la vaca, el caballo, el pavo real...
Detrás de Adán se ven animales que todavía no han recibido su nombre
como el famélico oso de la derecha, o una posible liebre. Pero también
aparecen animales míticos, como el unicornio (arriba, en el centro),
ya que en la Edad Media se creía firmemente en su existencia.
Tapiz de la Creación (s. XI) Museu de la Catedral de Girona. 

En la misma catedral de Girona se guarda el Tapiz de la Creación, una magnífica obra textil del s. XI, donde se representa la Creación del mundo, siguiendo también el relato del Génesis. En una de las escenas se ve a Adán solo, poniendo los nombres a todos los animales. Pero no encuentra ninguno que sea semejante a él (La inscripción lo deja claro: ADAM N·INVENIEBATUR SIMILEM SIBI·) 

Por eso Dios decide infundir un sueño profundo a Adán y extraer una de sus costillas (Como aclara la inscripción latina del Tapiz, por si quedaran dudas en la interpretación de las imágenes: ·INMISIT DUS SOPOREM IN ADAM ET TULIT VNA DE COSTIS EIVS·). La escena representa a Adán dormido, siempre recostando la cabeza en una mano y a la mujer, Eva, que surge directamente del costado de Adán. En un rincón de la escena, el LIGNVM POMIFERVM, el árbol de las manzanas, que prefigura ya la historia de la tentación y el pecado que terminará con la estancia de los primeros padres en el Paraíso. 



Tapiz de la Creación. Creación de Eva. Museu de la Catedral de Girona. 

El mito de la costilla pues, quedó muy arraigado en el imaginario popular. Incluso había algunos clérigos que sostenían, con total desconocimiento de la anatomía humana que los varones tenían una costilla menos que las mujeres. Aún hoy, en algunos lugares, hay quien se refiere a su esposa como "mi costilla". 

Una vez más vemos el peso de los mitos y de algunos símbolos ancestrales en el pensamiento. Pero puestos a elegir un mito, es preferible volver al mito sumerio de Enkhi, que creó a hombres y mujeres en régimen de total igualdad. Mucho mejor ser compañeros para todo que limitarse a una sola costilla. 


Claustre catedral de Girona




 Tapís de la Creació catedral de Girona




martes, 2 de marzo de 2021

La lengua de oro

 





Momia con lengua de oro 
(Época ptolemaica. 323-330  a.C.) 


Restos humanos 
Taposiris Magna (Alejandría) 



Hace pocas semanas una misión de la Universidad de Santo Domingo encabezada por la egiptóloga catalina Martínez descubrió un hipogeo con 16 tumbas en el subsuelo del templo de Taposiris Magna, cerca de Alejandría (Egipto). Los hipogeos son construcciones subterráneas o excavadas en la roca que eran usadas para albergar diversas tumbas en la época ptolemaica (323-30 a.C.) y la época romana. 

El templo de Taposiris Magna fue fundado alrededor del año 280 a.C. por Ptolomeo II Filadelfo, el segundo faraón de la dinastía ptolemaica, por lo que tiene una estrecha conexión con la familia real. Este lugar ya había sido noticia en 2002 por el hallazgo de monedas de oro acuñadas durante el reinado de Cleopatra, un descubrimiento que incluso llevó a sugerir que en este templo podría estar enterrada la última reina de Egipto, aunque las actuales hipótesis no parecen dar mucho crédito a esta especulación. Ahora se encontraron ocho cabezas esculpidas en mármol, y algunas momias. 

El estado de conservación de las momias era bastante deficiente. Algunas de ellas estaban recubiertas de máscaras funerarias, cartonajes, y llevaban collares y otros adornos, como era habitual en la época. Pero una de ellas albergaba un hallazgo excepcional: un amuleto en forma de lengua de oro en el interior de la boca.  

¿Como interpretar este poco habitual descubrimiento? El significado sin duda era permitir al difunto dialogar con Osiris, el dios del Más Allá. El difunto debía ser un personaje bastante importante en vida. 



Osiris en su trono. Tras él, los dioses Anubis y Horus
(Tumba de Horemheb) 

Según la mitología egipcia, el alma del difunto era tomado de la mano por el dios chacal Anubis y conducida a la presencia de Osiris, en la sala de las dos Maât. Osiris preside el tribunal de los cuarenta y dos dioses y está sentado en su trono cubierto por un dosel, con Isis y Neftis a su lado. El dios escriba Tot permanece cerca de la balanza dispuesto a anotar en su tablilla el resultado del juicio. Ante el trono del dios, tenía lugar un juicio en el que el difunto debía declarar 42 frases exculpatorias: 

"No he matado, 

no he robado, 

no he mentido, 

no he hecho llorar a nadie...". 

Entonces tenía lugar la psicostasis, el peso del alma. Anubis tomaba una balanza y colocaba en uno de los platillos el corazón del difunto y en el otro una pluma de Maât, la diosa de la verdad. Si el pesaje era favorable, el difunto era declarado "justo de voz" y podía vivir toda la eternidad en los verdes campos de cebada de Osiris. Si no lo era, era devorado instantáneamente por el monstruo Ammit, una mezcla de cocodrilo, hipopótamo y león. Esto era la máxima desgracia para los egipcios: morir para siempre (capítulo 125 del Libro de los Muertos) 

El oro, que siempre ha sido considerado vinculado a los dioses, debía facilitar el diálogo en el juicio. Este era el significado de la lengua de oro: permitir que el difunto se comunicara mejor con Osiris. Siglos más tarde encontramos un eco de esta concepción áurea atribuída a San Juan Crisóstomo (literalmente, boca de oro) para expresar la vivacidad y calidez de su oratoria. 

Desde el punto de vista médico, el oro puede depositarse en la piel si se reciben cantidades importantes de sales de oro, que fueron muy usadas en el tratamiento de enfermedades como la artritis reumatoide. En estos casos se encuentran acúmulos de gránulos de oro en el interior de los macrófagos dérmicos, lo que recibe el nombre de crisiasis. El nombre de crisiasis se deriva de chrysos chrysanthos, una palabra griega que significa “flor de oro”. Estos acúmulos áureos pueden dar lugar a pigmentaciones azul-verdosas o grisáceas en las áreas de la piel especialmente expuestas a la luz. También pueden verse con cierta frecuencia en las escleróticas oculares. Pero eso sí, el acúmulo de oro suele respetar la mucosa oral y por lo tanto, la lengua. 



lunes, 1 de marzo de 2021

San Fiacre, patrón de los jardineros... y de las hemorroides

 





San Fiacre 
(circa 1642) 

Miniatura. Libro de horas de la 
Biblioteca Simon de Varies. 
Países Bajos. 



En esta miniatura del Libro de horas de Simon de Varies, un maravilloso libro iluminado y manuscrito del s. XV, encontramos esta imagen de San Fiacre, empuñando su atributo característico: una pala de jardinero. 

La biografía de San Fiacre (o Fiacro) contiene más elementos legendarios que históricos. Al parecer era de origen celta (Fiachra), y aunque algunos sostienen que era hijo de un rey escocés, la versión más extendida (Enciclopedia Católica) cree que nació en Irlanda en el s. VII.  Fiacre se inició en la vida eremítica, en el condado de Kilkeny (la actual Kilfiachra). Era un buen conocedor de hierbas y plantas medicinales, y pronto se corrió la voz de que podía curar enfermedades y su ermita estaba cada vez más concurrida de visitantes. 

Tal vez por eso, Fiacre decidió pasar a Francia. En Meaux, una localidad al noroeste de París, el obispo del lugar, Faro, era de origen irlandés, y según la leyenda, le ofreció fundar un monasterio en Breuil (Brie), para lo cual se comprometía a entregarle todo el terreno que pudiera desbrozar en un día, dejándolo libre de matorrales y malas hierbas. Fiacre, con la sola ayuda de su bastón de ermitaño dejó limpia una buena porción de terreno en una sola jornada. 


San Fiacre y Becnaude. Miniatura de Lieven van Lathern.
Getty Museum. Los Ángeles 

Una vez conseguida la donación del terreno, fundó allí su monasterio, donde siguió cultivando plantas medicinales y cuidando el jardín, por lo que es considerado patrón de los jardineros. 

Pero una mujer envidiosa, llamada Becnaude, sorprendida del prodigio que había realizado al desbrozar tanto terreno él solo, le fue a acusar al obispo diciendo que solamente podía ser obra del demonio. 

Dicen que el santo, al saber la calumnia que propagaba Becnaude, se sentó entristecido en una piedra, que se reblandeció con su peso y que con el tiempo adquirió la reputación de que curaba el mal de hemorroides de quien se sentara en ella. Por este motivo el santo es considerado también como abogado de las enfermedades del ano, chancros y toda la patología de la zona perianal y de la proctología en general. En algunos lugares incluso se designan las hemorroides como el "mal de San Fiacre". 




Tumba de San Fiacre



La piedra de San Fiacre, a los pies de la tumba del santo


Al morir, fue enterrado en la iglesia de su nombre cerca de Villemareuil. Su tumba y la piedra reputada de milagrosa para las hemorroides fueron pronto lugares de peregrinación y entre otros ilustres visitantes acudieron Luis XIV (1683), la reina Ana de Austria acudiómpara pedir que le fuera concedido un heredero para el trono de Francia, tras 18 años de matrimonio. Bossuet, que fue obispo de Meaux, oró ante la tumba de San Fiacre durante la famosa intervención de fístula anal de Luis XIV (1689). 

La fama del santo fue tanta que el cardenal Richelieu, que sufría graves crisis hemorroidales, llevaba siempre consigo el relicario de San Fiacre. Incluso dicen que cuando el cirujano le abría algun absceso perianal aplicaba un poco de polvo del hueso del santo en la herida. 


Relicario de San Fiacre. The Metropolitan Museum of Art 


En Bretaña, San Fiacre es invocado para la curación de abscesos y forúnculos (Rohan, Morbihan).                          

Por cierto que San Fiacre también es considerado por algunos como el patrón de los taxistas. Esta curiosa relación se debe al hecho de que los cocheros de París tenían su mayor parada cerca del "Hôtel Saint-Fiacre". Por este motivo, en francés, la palabra "fiacre" pasó pronto a popularizarse para referirse a un carruaje de alquiler, de un solo caballo, con cochero, que se alquilaba por horas o por carrera. En Viena, una ciudad donde tan tradicional era este tipo de transporte, también se introdujo la palabra "fiaker" (tomada del francés) a partir de 1720, para designar a los carruajes que hasta entonces eran llamados "Janschky-Wagen". Incluso en Italia, hasta el comienzo del siglo XX, a los conductores de carruajes destinados al servicio público los llamaban "fiaccherini".

O sea que ya sabéis. Fiacre, el monje irlandés aficionado a la fitoterapia, es invocado por jardineros, taxistas y pacientes con almorranas. 


Constantin Guys: Chicas y marineros en un fiacre.
Dibujo sobre papel (circa 1870-1880). Musée Carnavalet. París. 




Bibliografía

Mira Picó D. San Fiacro, patrono de la proctología. 
http://www.desideriomira.com/san-fiacro-patrono-de-la-proctologia/

The Gardens Trust. St Fiacre. https://thegardenstrust.blog/2018/09/01/st-fiacre/

Sur les traces de Saint Fiacre. Entre Marne et Grand-Morin 
http://www.emegm.com/spip.php?article6

Gancel H. Les saints qui guérissent en Bretagne. Ed. Ouest-France. Cambray-les-Tours, 2010

viernes, 26 de febrero de 2021

Calne, entre transplantes y pinceles






Sir Roy Yorke Calne

Autorretrato 
(1965) 


Óleo sobre lienzo. 
Wellcome Collection. Londres. 



Recientemente mi amigo el Dr. Miquel Bruguera, ilustre digestólogo, profesor de la Facultad de Medicina y expresidente del Colegio de Médicos de Barcelona, y que me honra leyendo con asiduidad los artículos de "Un dermatólogo en el museo", me comentó que en diversos congresos y reuniones había conocido y tratado al célebre cirujano Sir Roy Yorke Calne, a quien me referí hace poco, porque fue el cirujano que transplantó el hígado al pintor John Bellany. Me comentó que aparte de su destacado papel en los trasplantes hepáticos, también era un notable pintor, y me animó a dedicarle un comentario en el blog. Agradezco al Dr. Bruguera su sugerencia y amable colaboración. 
Laurence Broderick: Busto en bronce de Sir Roy Yorke Calne
situado en el hall de quirófanos del Addenbrooke's Hospital. Cambridge. 


Sir Roy Calne (nacido en 1930) fue el introductor de la inmunosupresión en pacientes trasplantados, tras desarrollar las pautas de tratamiento necesarias para que aumentar la supervivencia de los pacientes sometidos a este tipo de intervenciones quirúrgicas. Los inmunosupresores se usaron primero en los trasplantes de riñón, pero posteriormente se aplicó al trasplante de otros órganos, posibilitando que se pudieran realizar con éxito trasplantes de corazón, pulmón, hígado, páncreas y riñón y que se convirtieran en procedimientos estándar en todo el mundo. La aportación de Sir Roy Yorke Calne fue reconocida con numerosos premios y ya forma parte por mérito propio de la historia de la medicina moderna. 



Sir Roy Yorke Calne 


En 1959, después de graduarse en el Guy's Hospital de Londres y trabajar en varios hospitales de la ciudad, Sir Calne tuvo la oportunidad de trabajar en la técnica del injerto renal en el Royal Free Hospital y el Royal College of Surgeons. En aquel momento el gran problema de los transplantes eran los rechazos que impedían la sobrevivencia de los pacientes transplantados durante mucho tiempo. Calne descubrió que se habían intentado trasplantes de riñón humano, pero todos habían fracasado, excepto un injerto de riñón gemelo idéntico realizado por el Dr. Joseph Murray en el Hospital Peter Bent Brigham de Boston. La conclusión era que era preciso encontrar una estrategia para suprimir la respuesta inmune que provocaba el fracaso de los injertos. 

Tras realizar numerosos estudios, Calne pudo describir la primera inmunosupresión efectiva usando 6-mercaptopurina para el trasplante de riñón. Tras estos primeros resultados alentadores, en 1960, Sir Calne fue nombrado Profesor de Cirugía en la Universidad de Cambridge y en 1965 Miembro del Departamento de Cirugía del Trinity Hall, con especial interés en el trasplante de órganos. En ese mismo año, inició el programa de trasplante de riñón en Cambridge y describió el fenómeno de tolerancia en cerdos. Unos años más tarde, también comenzó a realizar trasplantes de hígado. 



Sir Roy Yorke Calne. Transplante de hígado. Óleo sobre lienzo (51 x 61 cm) 1991. 

Otro gran avance en la inmunosupresión dirigida a evitar rechazos en los trasplantes se alcanzó con la introducción de la ciclosporina, en 1978. Antes de sus experimentos con este medicamento, solo había unos 10 centros en todo el mundo que realizaban trasplantes, sin embargo, después de que Sir Roy mostró lo que se podía hacer con él, eran más de 1.000.

Su equipo también fue responsable del primer trasplante de hígado, corazón y pulmón del mundo, en 1987, y del primer trasplante combinado de estómago, intestino, páncreas, hígado y riñón, que se realizó con éxito en 1994.

Roy Yorke Calne. Escena de quirófano 

Las aportaciones de Calne introdujeron cambios muy importantes en la medicina moderna, y en reconocimiento a su labor Sir Calne fue nombrado Knight Bachelor en 1986 y otros numerosos premios, entre ellos la medalla Lister por sus contribuciones a la ciencia quirúrgica (1984); Premio Cameron de la Universidad de Edimburgo (1988); la Medalla Ellison-Cliffe de la Royal Society of Medicine (1990) y el Premio de Investigación Médica Clínica Lasker-DeBakey compartido con Thomas Starzl por el desarrollo del trasplante de hígado (2012). Y en 1995, la Sociedad Británica de Trasplantes fundó el premio “Sir Roy Calne Award” en su honor

Actualmente el Dr. Calne sigue trabajando, como profesor de cirugía en la Universidad Nacional de Singapur, e investiga sobre el desarrollo experimental de la terapia génica para el tratamiento de la diabetes. en el University College London y la Cambridge Medical School. 

Pero además de su trabajo científico, Sir Calne es también un artista, y practica la pintura al óleo. Realizó algunos retratos, con una pintura de tendencia expresionista, llena de color. En sus cuadros frecuentemente plasma los quirófanos, los trasplantes y la actividad propia de su profesión. Es natural. Los artistas interpretan lo que ven, dejan constancia de sus impresiones, de sus vivencias, de sus sentimientos. Y es indudable que el testimonio de este insigne cirujano pasará también a la historia del arte como una visión en primera línea de los avances médicos de nuestro tiempo. 


Roy Yorke Calne: Retrato de Gertrudis Elion (1918-1999). 
Óleo sobre lienzo, 60x50 cm. (1990). Wellcome library. Londres.  



Roy Yorke Calne: Retrato de Taddeus Mann (1902-1993) 
Óleo sobre lienzo, 90 x 68 cm. (1990). Trinity Hall. Cambridge.  



Como artista, Roy Yorke Calne es miembro del Art Group 90 y ha expuesto su obra pictórica en Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Canadá, Japón y Singapur. También ha escrito libros, algunos sobre cirugía general y trasplante de órganos, pero también de arte. El más reciente es “The Ratchet of Science or Curiosity Killed the Cat”que describe los extraordinarios progresos de la ciencia en los últimos cincuenta años. Algunos de estos avances han aportado muchas aplicaciones benéficas para la salud y que han contribuido a una mejoría de las expectativas de vida, pero otras en cambio pueden tener aplicaciones potencialmente destructivas, de las cuales el científico, el protagonista, no tiene el total control sobre las mismas. Calne insiste en que los hombres de ciencia y los médicos tienen la responsabilidad de intentar siempre que los progresos técnicos se apliquen objetivos orientados a la paz y al buen entendimiento entre los humanos. En 1994, publicó el libro “Too many people”, donde exponía su personal punto de vista sobre el boom demográfico, y el crecimiento y la sostenibilidad de la población del planeta.

Miquel Bruguera me comenta que recuerda a Calne como una persona muy admirada, simpático y de carácter jovial y alegre, de agradable conversación y muy ocurrente. Y es que tras un gran médico siempre hay una persona llena de humanidad. 


Roy Yorke Calne: Sathia Tiru 
Óleo sobre lienzo, 75 x 63 cm. (1990). Addembrooke's Hospital. Cambridge. 


Roy Yorke Calne: Science fruit of Knowledge.
Óleo sobre lienzo, 92 x 122 cm. (1994). Science Museum (United Kingdom) 
 

jueves, 25 de febrero de 2021

El blog alcanza un millón y medio de visitas





Millón y medio de visitas al blog 
"Un dermatólogo en el museo

El blog sigue su andadura. Nuestro blog (que también es vuestro) ha alcanzado hoy un millón y medio de visitas (1.500.000) y es un referente en muchos países. Fieles al objetivo que nos marcamos hace ya más de seis años seguimos intentando perseverar en el empeño de enlazar la medicina con el arte, con la historia, con la memoria colectiva que hasta ahora custodiaban los museos y que ahora hemos de sacar a la calle haciendo a todos partícipes de este entramado que conforma la sociedad. Porque cada vez es más evidente que historia, medicina, arte y sociedad son indisociables, y que conforman este complejo laberinto que es el conocimiento y la cultura. En definitiva, el caldo de cultivo en el que todos estamos inmersos, y que da sentido a nuestra identidad.  

Si ya era esta nuestra idea, comunicar mediante el blog materias aparentemente tan diversas y hacerlas llegar a personas que viven a tanta distancia, la pandemia de COVID19 la hace todavía más evidente. Todo cambia a nuestro alrededor. El curso de la historia ha dado un mayor auge a la virtualidad, a la comunicación telemática, y en estas circunstancias poder transmitir conocimientos por estos medios tiene todavía más sentido. 

Gracias a todos los lectores del blog. A todos los que lo leéis habitualmente, a los que lo hacéis ocasionalmente y también a los que se tropiezan casualmente con alguna entrada del blog navegando por las redes. Y sobre todo a los que os tomáis la molestia de hacerme sugerencias, plantear preguntas o puntualizar alguna cuestión. Gracias a los que me habéis invitado a realizar conferencias y charlas sobre estos temas, alguna de ellas en lugares muy alejados de donde yo vivo. Gracias al programa de radio "La primera pedra" de RAC1 que hace que el blog no solo se pueda leer sino también escuchar a través de las ondas desde hace algunos meses. Porque de todas estas maneras establecemos un diálogo con todos vosotros, que le da un sentido pleno. 


Distribución mundial de los países con más lecturas del blog



miércoles, 24 de febrero de 2021

Proponiendo la guillotina

 





Henry-Théophile Bouillon

Joseph-Ignace Guillotin
(1892) 


Busto en mármol
Museo de Versalles 


Es de todos conocido el papel que la guillotina tuvo en la Revolución Francesa. Su afilada cuchilla hizo rodar multitud de cabezas. Pero menos conocido es que este siniestro aparato fue ideado por un médico, del que tomó su nombre: El Dr. Guillotin. 

Joseph-Ignace Guillotin (1736-1814) era natural de Saintes (Charente). Al principio entró como novicio en los jesuitas, pero pronto se dio cuenta que este no era su camino, y decidió estudiar Medicina. Siguió estudios en Reims y París. 

En 1770, de regreso a París, alcanzó pronto una gran fama como médico y atendió a una concurrida clientela, entre la que se contaba la familia del Conde de Provenza, el futuro Luis XVIII, unos clientes que aunque también dedicaba mucho tiempo a atender a los pobres a los que otorgaba un tratamiento igualitario. 

Guillotin estaba convencido de que todos los hombres tenían los mismos derechos y se adhirió a la Sociedad de los Amigos Negros, una asociación humanitaria fundada por Mirabeau y Brissot. En 1788, conjuntamente con Bally redactó un borrador de los Derechos del Hombre, que fue perfeccionado y terminado un año más tarde, en 1789. 

Interesado por la política fue elegido diputado por el Tercer Estado (1789) formado por miembros carentes de privilegios como el clero o la nobleza. El Tercer Estado estaba compuesto sobre todo por la burguesía aunque también agrupaba a artesanos y campesinos. Suya fue la propuesta de que los miembros del tercer Estado (que representaban a más de 2 millones de franceses) tuviesen tantos representantes en la Asamblea como los otros dos brazos (que solamente representaban a 200.000). 



Escuela francesa: Retrato del Dr. Joseph-Ignace Guillotin
Musée Carnavalet. Paris. 

Como médico y miembro de la Asamblea se fijó como primer objetivo el acondicionamiento higiénico la sala de reuniones de este organismo, asegurando una buena aireación del local en las largas sesiones parlamentarias y el establecimiento de turnos de palabra ordenados, sin los tumultos que solían producirse hasta aquel momento. Como parlamentario propuso la reforma de los estudios de Medicina y actuó de forma muy activa en la introducción de la vacuna antivariólica de Jenner en Francia. El Comité de la vacuna, que él presidió durante cierto tiempo, logró vencer la fuerte resistencia del clero a la introducción de la vacunación.   

El Dr. Guillotin luchó siempre para la igualdad de derechos de todos los hombres y esto incluía también la forma de ser ejecutados. Hasta entonces también había diferencias en la pena de muerte. Los nobles tenían derecho a ser decapitados con la espada; mientras otros lo eran con hacha o morían en la horca; o incluso eran descuartizados, tormento que se reservaba a los regicidas como Ravaillac, el asesino de Enrique IV. El 10 de octubre de 1789 el Dr. Guillotin hizo una intervención parlamentaria en la que propuso la igualdad ante el verdugo, adoptándose un sistema rápido, indoloro, limpio y que preservara al máximo la dignidad del reo, acabando así con los errores que producía la decapitación tradicional realizada a golpes de hacha, que frecuentemente aumentaba la agonía del reo al no causar la muerte de forma inmediata. 

Poco después, el 1 de diciembre, insistió en su propuesta para mecanizar las ejecuciones. Guillotin -que escribía bien pero que no era un gran orador- dijo desde la tribuna: 
"Con mi máquina os haré saltar la cabeza en un abrir y cerrar de ojos y no sufriréis" 

Como es natural, la frase provocó una gran hilaridad y regocijo en la Asamblea. La prensa la recogió y desde entonces muchos consideraron a Guillotin como el inventor de la guillotina.

Sin embargo no es exacto que fuera propiamente su inventor. La Asamblea pidió informes al verdugo oficial Sanson y a la Academia de Cirugía. Un antiguo aparato medieval para decapitaciones se había usado en Escocia en el s. XII y en Inglaterra y Alemania en el s.XVI. A partir de estos precedentes, el secretario de la Academia de Cirugía, Antoine Louis conjuntamente con un mecánico alemán residente en París llamado Schmitt, idearon una máquina con la que que experimentaron decapitaciones de ovejas y de cadáveres humanos del cementerio de Bicêtre. Louis introdujo la cuchilla de filo oblicuo, que permitía un corte limpio y una mayor rapidez de ejecución. La cabeza cercenada era recogida en una bolsa de cuero (y no en un cesto, como suele verse en películas poco documentadas). 

En 1792 el rey Luis XVI sancionó el uso del instrumento, que a partir de este momento se usaría en todas las penas de muerte. Tal vez no imaginaba que él mismo tendría ocasión de comprobar su eficacia al año siguiente. 


La guillotina


El aparato, modificado y perfeccionado adecuadamente, fue usado por primera vez en un reo común, un asaltador de diligencias llamado Nicolas-Jacques Pelletier, el 25 de abril de 1792. Al ingenio se le denominó al principio Louison o Louissette (tomando como epónimo del nombre de Louis, su diseñador). Un nombre que todavía se afianzó más tras la ejecución de Luis XVI (1793). Según Pierre Larousse fueron los redactores de "Actes des Apôtres", un diario realista los que empezaron a usar desde los primeros días el nombre jocoso de "guillotina" para desprestigiar al médico y parlamentario que había propuesto una muerte igualitaria en el cadalso. Sus numerosos enemigos políticos reprodujeron hasta la saciedad el malévolo chiste, que pronto caló en el lenguaje habitual. La familia Guillotin realizó diversas gestiones para que se dejara de denominar el ingenio mortal con su nombre, pero fue en vano. Al final, desesperados, cambiaron de apellido. 

La guillotina tradicional consiste en un armazón de dos montantes verticales unidos en su parte superior por un travesaño denominado chapeau, que sostiene en alto una cuchilla de acero con forma triangular con un plomo de más de 60 kilogramos (mouton) en su parte superior. En su parte inferior se dispone un cepo de dos medias lunas (fenêtre) de las cuales la superior es móvil. Justo detrás de la máquina hay una plancha de madera que actúa como báscula. Hasta el siglo XX, era común que la guillotina estuviera elevada sobre un cadalso y pintada de rojo. Una ejecución puede completarse en menos de un minuto; de hecho, la acción mecánica es tan rápida que la cabeza permanece consciente solo unos segundos (30 segundos) después de haber sido cercenada.

El Dr. Guillotin no era partidario de la pena de muerte. De hecho, lo consideraba un mal menor. Por eso luchó para que al menos tuviese la máxima dignidad y el menor sufrimiento. También intentó que a las ejecuciones públicas asistieran menos familias y niños y de hecho, votó para hacerlas más privadas e individualizadas.

Se suele decir equivocadamente que Joseph-Ignace Guillotin murió ajusticiado con el ingenio que propuso introducir. Sin embargo, no es así. Murió en 1814 de las complicaciones de un carbunco que le afectó un hombro y se le generalizó. Probablemente la confusión deriva de la ejecución de un médico de Lyon llamado J.M.V. Guillotin, que nada tenía que ver con el introductor de la guillotina. 




La guillotina no sólo acabó con la vida de los reyes Luis XVI y M. Antonieta, aristócratas y realistas. Las purgas en el seno de la Revolución fueron constantes y por la máquina decapitadora pasaron entre muchos otros Danton, Desmoulins, Brissot, Hebert, Babeuf, Lavoisier, Robespierre... Es difícil establecer el número de personas guillotinadas durante el Terror, pero probablemente podríamos aventurar la cifra de entre 15.000-20.000 ejecutados con este método. 

La guillotina se ha usado en Francia hasta hace relativamente poco tiempo. La última vez,  en 1977, para la ejecución de un inmigrante tunecino, Hamida Djandoubi, acusado de asesinato. En 1981 el presidente Miterrand abolió la pena de muerte en Francia.

En definitiva un invento que se atribuye inexactamente al Dr. Guillotin, que lo único que hizo es proponer un método para hacer más igualitaria y menos dolorosa e indigna la pena de muerte de los reos. 



La guillotina, escenas de película



What It Was Like To Witness A Guillotine Execution





What It Was Like to Witness the Guillotine




martes, 23 de febrero de 2021

Una moneda en homenaje a los sanitarios





 
Claudia Momoni

Moneda de 2 € 
(2021)

Moneda de níquel 
Italia




En la epidemia de COVID19 los sanitarios se han comportado heroicamente. Jornadas extenuantes, llevando el EPI, atendiendo a más casos de los que habitualmente se pueden hacer, contacto repetido con la desesperación, la muerte en soledad, la sensación de que no se consigue controlar la pandemia. Y lo que es peor, la desazón de no saber si estás contagiado, si llevas el virus a casa, donde puedes contagiar a tus seres queridos. 

Y todo eso, con condiciones laborales bastante precarias, con falta de material, con falta de camas, y sobre todo, a veces, con falta de esperanza. 

La sociedad ha correspondido a veces con actos simbólicos. Aplausos desde las ventanas, agradecimientos. Aunque hubiera sido mejor agradecerlo con un cumplimiento más estricto de las medidas de prevención, cosa que no siempre ha sucedido. 

En este contexto, Italia, uno de los países más afectados por la primera ola de la pandemia, ha decidido acuñar una moneda de dos euros dedicada a los médicos, enfermeros y al personal sanitario que ha hecho frente a la pandemia de coronavirus en los hospitales del país.

De este modelo se acuñarán tres millones de monedas de  curso legal. La imagen acuñada representará las figuras de un hombre y una mujer (representando a los trabajadores sanitarios), vestidos con bata y mascarilla. Sobre ellos aparece en mayúsculas la palabra ‘grazie’ (gracias, en italiano), una cruz a la izquierda y un corazón a la derecha. Además, incluirá las iniciales de la autora del boceto, la italiana Claudia Momoni.

De este modo, Italia agradece el esfuerzo y dedicación de los profesionales sanitarios desde el inicio de una pandemia que se ha cobrado la vida de más de 85.000 personas en el país, entre ellas más de 300 sanitarios, lo que lo sitúa como el segundo país de Europa con más fallecidos, por detrás de Reino Unido.

Desde que el virus irrumpiera en el norte del país a finales de febrero, extendiéndose sin control durante semanas, Italia ha contabilizado 2,4 millones de casos. Fueron semanas trágicas en la nación, que fue la primera de la Unión Europea en aplicar un confinamiento total.

En el estado español se acuñó una moneda de 30€ como homenaje a los sanitarios. De todos modos es una moneda dirigida al coleccionismo numismático y que no ha circulado como moneda de curso legal.