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viernes, 10 de febrero de 2017

Hallopeau, del "hombre rojo" a la palabra "antibiótico"





Retrato de F. Hallopeau
(1878) 

Fotografía
Bibliothèque Henri Feulard. 
Musée Hôpital Saint-Louis. Paris.  



François Henri Hallopeau (1842-1919) fue un dermatólogo francés, cofundador de la Société Française de dermatologie et de syphiligraphie, de la que fue secretario general desde 1893 a 1902..

Medalla conmemorativa de Hallopeau, obra de J.C. Chaplain, con
motivo de su jubilación y de su promoción a oficial de la Légion d'Honneur
Hallopeau primero se dedicó a la neurología y después a la dermatología y sifilografía. Ddesarrolló su labor profesional en los Hospitales de París, en el hospital Tenon (1880), hospital de Saint-Antoine (1881-1883) y finalmente en el Hospital de Saint-Louis. También fue Profesor agregado de la Facultad de Medicina y estuvo a punto de suceder a Fournier en la cátedra de clínica de las enfermedades de la piel y sifilíticas, plaza que finalmente ocupó Gaucher. 

Realizó múltiples aportaciones a la Dermatología, como la descripción de diversas enfermedades: 

  • forma atrófica del liquen plano
  • epidermolisis ampollar distrófica recesiva
  • piodermitis vegetante
  • pénfigo vegetante
  • acrodermatitis continua de Hallopeau (1880)

Estudió también las formas de tuberculosis cutánea. También describió el cuadro clínico conocido "hombre rojo de Hallopeau", una forma eritrodérmica de la micosis fungoide (linfoma de células T), en la que la totalidad de la piel toma un marcado color rojo. A él se debe también el término de tricotilomanía, transtorno psíquico caracterizado por tirar compulsivamente del pelo (1889). 


Tumba de Hallopeau, en el cementerio Père Lachaise de París. 

Como curiosidad, hay que recordar que Hallopeau fue el primero en usar la palabra "antibiótico" (1871) que él usaba para indicar las sustancias que se oponían al desarrollo de la vida. Años más tarde, Salman Waksman tomó este vocablo para referirse a sustancias que derivaban de organismos vivos y se oponían al desarrollo de formas bacterianas, como la penicilina.  


Principales obras: 


Hallopeau F (1869). Lichen plan scléreux. Annales de dermatologie et de syphiligraphie. 10: 447–9.

Hallopeau F; Leredde É (1885). Sur un cas d'adenomes sébacés à forme sclereuse. Annales de dermatologie et de syphiligraphie. 6: 473–9.

Hallopeau F (1887). Leçons cliniques sur les maladies cutanées et syphilitiques. Union médicale. 43: 742–7.

Hallopeau F (1890).  Sur une nouvelle forme de dermatite pustuleuse chronique en foyers à progréssion excentrique. Congrès international de dermatologie et de syphiligraphie tenu à Paris en 1889: 344–62.

Hallopeau F (1890). Sur une asphyxie locale des extremités avec polydactylie suppurative chronique et pousées ephemères de dermatite pustuleuse disseminée et symetrique. Bulletin de la Société française de dermatologie et de syphiligraphie: 39–45.

Hallopeau F (1890). Sur une dermatose bulleuse congénitale avec cicatrices indelebiles, kystes epidermiques et manifestattions buccales. Bulletin de la Société française de dermatologie et de syphiligraphie: 3–10.

Hallopeau F. (1910)Traité pratique de dermatologie, Paris, Baillière.

Hallopeau F. (1911)Traité de la syphilis, Paris, Baillière. 



Bibliografía


García Pérez, A. Dermatología y venereología. En: P. Laín (dir), Historia Universal de la Medicina. Barcelona, Salvat, vol. 6, pp. 272-278, 1976.

Huguet, F. Les professeurs de la Faculté de médecine de Paris. Dictionnaire biographique 1794-1939. Paris, Institut National de Recherche Pédagogique-Éditions du CNRS, 1991.

Laín Entralgo, P. Historia de la medicina moderna y contemporánea. 2ª ed., Barcelona-Madrid, Interamericana, 1963.

Magaña, M. El autor y el epónimo: El hombre rojo de Hallopeau (1842-1919). Actas de Dermatología y Dermatopatología, 4 (3-4), 2004: 71.

Parish, L. Ch. La dermatología. En: P. Laín (ed). Historia Universal de la Medicina. Barcelona, Salvat, vol. 6, pp. 251-257, 1974.

miércoles, 15 de junio de 2016

Un pionero de la Dermatología: Alphée Cazenave





Jean Pierre Dantan

Retrato del 
Dr. Alphée Cazenave 
(s. XIX)

Yeso y terracota. Altura: 9'3 cm. 
Musée Carnavalet. Paris.




Jean Pierre Dantan (1800-1869), más conocido como Dantan el Joven (para diferenciarlo de su hermano mayor, también escultor Antoine-Laurent Dantan, llamado Dantan el Viejo), fue un escultor francés, especializado en retratos de sus coetáneos. Realizó múltiples bustos de políticos (Talleyrand, William-Douglas Hamilton), músicos (Beethoven, Paganini, Liszt, Berlioz, Verdi), literatos (Balzac, Victor Hugo). También el de algunos médicos relevantes, como este retrato-máscara de Cazenave, un reputado dermatólogo de la escuela del hospital de Saint-Louis.


Dantan realizaba sus retratos dotando a los personajes de gran expresividad, exagerando y realzando sus caracteres más destacados. Conseguía así un estilo propio, de escultura caricaturesca, muy personal e inconfundible. Naturalmente siempre realizaba un trabajo previo, como el de este retrato de Cazenave, en el que todavía no se han exagerado los rasgos. Para permitir la identificación de sus figuras (a veces tan caricaturizados que no siempre eran fácilmente reconocibles) incluía un rebus en el zócalo con las iniciales o el nombre o algún atributo del personaje representado.

Pierre-Louis-Alphée Cazenave (1795-1877)
Pierre-Louis-Alphée Cazenave (1795-1877) fue uno de los pioneros de la Dermatología en París. Tras licenciarse en Medicina, fue médico interno del hospital de Saint-Louis, formándose con Laurent-Théodore Biett (1781-1840), de quien fue un fiel discípulo. 

En aquel momento, en el hospital de Saint-Louis coexistían dos escuelas contrapuestas. Por una parte, la escuela de Jean Louis Alibert, basada en el método natural, que tenía una clasificación propia, muy intuitiva y seguía la clasificación de las enfermedades según el árbol de las dermatosis diseñado por el propio Alibert. Pero uno de los discípulos de Alibert, Biett, había realizado una estancia en Londres, donde había entrado en contacto con las ideas y clasificación dermatológica de Robert Willan, basado en la observación de las lesiones elementales y algo más preciso. 

Acné rosácea, según una de las láminas del libro de Cazenave
(
Leçons sur les maladies de la peau. Paris, 1856)
Al regresar a París, Biett comenzó a enseñar la clasificación anglosajona, obteniendo un rápido éxito. Biett intentó convencer a Alibert de que la clasificación de Willan no sólo no contradecía, sino que incluso complementaba la que proponía Alibert, pero fue en vano. Alibert se aferraba a su "método natural" con un inmovilismo absoluto y se produjo un cierto enfrentamiento entre ambas escuelas. 

Cazenave fue uno de los más destacados seguidores de Biett, y en 1828, junto con el alemán Heinrich Schedel publicó las lecciones de su maestro en una obra titulada "Abregé pratique des maladies de la peau", un libro de texto muy popular, que fue editado 5 veces y traducido al alemán y al italiano. Más tarde, en 1856, Cazenave publicó su propio libro, Leçons sur les maladies de la peau, ricamente ilustrado con litografías de los enfermos de su clínica. 

Rupia sifilítica, según una de las láminas del libro de Cazenave (1856)

En el texto de Cazenave se siguió la clasificación de Biett con total fidelidad. Se trataba de una clasificación fundamentalmente morfológica, con pequeñas variaciones sobre el ordenamiento de los géneros de Willan. Sin embargo, al ser más completa, presentaba algunos problemas de clasificación, ya porque faltaban algunas lesiones elementales (Cazenave no se atrevió a aumentar su número) o bien porque empezaba a introducir algunos criterios de clasificación no propiamente morfológicos, como en el caso de las sifílides. Alphée Cazenave decidió constituír siete órdenes nuevos: lupus, pelagra, sifílides, púrpura, elefantiasis árabe, queloides y grano de Alepo. A pesar de todo el concepto morfológico sigue predominando en este tratado. 

A Cazenave se debe la descripción del pénfigo foliáceo, frecuentemente mencionado con su nombre (1844). También hizo notables aportaciones al lupus, al que fue el primero en denominar lupus eritematoso (1851).

En 1837, Cazenave sucede a Alibert en Saint Louis, imponiendo, junto con Biett, la ortodoxia willanista en el hospital. 



Leçons sur les maladies de la peau, de Alphée Cazenave (1856)
Sin embargo, Cazenave también cometió importantes errores. Su adicción a la teoría morfológica le llevó a negar la naturaleza parasitaria del favus, de la tinea capitis y de la pitiriasis versicolor. También rechazó la teoría de las diátesis y del "factor terreno" propugnada por Hardy y Bazin, negando las manifestaciones cutáneas de las enfermedades viscerales y las repercusiones sistémicas de las enfermedades de la piel. Para él la piel era un órgano aislado sin ningún tipo de relación con los órganos internos. 

Cazenave ocupó por primera vez el cargo de profesor agregado de dermatología de la facultad en el hospital de Saint-Louis. También le corresponde el honor de haber fundado la primera revista dermatológica francesa Annales des Maladies de la Peau et de la Syphilis (1843-1852). En ella intentó introducir los nuevos conceptos dermatológicos procedentes de Austria y Alemania, más afines a su pensamiento organicista que a los conceptos humorales que subsistían en Francia. Esta revista se hizo eco, entre otras destacadas aportaciones, de la clasificación de Hebra y de la monografía de Rosembaum, facilitando así la interrelación entre las corrientes de pensamiento dermatológico vigentes en Europa en aquel tiempo. 





Bibliografía: 

Sierra X. The history of lupus erythematosus. http://sfhd.chez.com/ecrits/histle1.htm

Sierra X. Historia de la Dermatología. Mra ed. Barcelona 1994 (p. 171-177)


Wallach D, Tilles G. La dermatologie en France. Ed. Privat. Toulouse, 2002

Cazenave A. Leçons sur les maladies de la peau. Paris, 1856.

Alphée Cazenave. http://www.biusante.parisdescartes.fr/sfhd/biographies/cazenave.htm







lunes, 4 de abril de 2016

Albert Neisser, el descubridor del gonococo






Philip Theodor von Gosen

Medalla conmemorativa del 60 aniversario de Albert Neisser
(Breslau, 1915)

Bronce. 9 cm diámetro (0'7 cm espesor) 
Museo Judío. Berlin. 




En el Museo Judío de Berlin se conserva esta medalla,  obra de  Philip Theodor von Gosen (1873-1943) un célebre medallista alemán, y que fue acuñada para conmemorar el 60 aniversario de Albert Neisser.  

Albert Ludwig Neisser (1855-1916) fue un importante médico e investigador alemán que realizó múltiples aportaciones a la ciencia. Entre ellas tal vez la más destacada sea haber descubierto el agente patógeno causante de la gonorrea, y que en su honor se denomina Neisseriae gonorrhoeae). 

Había nacido en Silesia, que entonces formaba parte de Alemania (en la ciudad de Schweidnitz, actualmente Świdnica, Polonia). Su padre era un conocido médico judío, el Dr. Moritz Neisser. Albert estudió Medicina en Breslau (en la actualidad Wroclaw, en Polonia). Entre sus compañeros destacaba otro gran personaje de la historia de la Medicina: Paul Ehrlich. Completó sus estudios en Erlangen donde se licenció en 1877. 

Tras su licenciatura, comenzó a trabajar como asistente de un dermatólogo, Oskar Simon (1845–1892), interesándose sobre todo en enfermedades de transmisión sexual y lepra. 

Albert L. Neisser
En 1879, realizó una estancia con el médico noruego Gerhard Armauer Hansen que se dedicaba al estudio de la lepra. Hansen había descubierto en 1872 el bacilo de la lepra (el segundo agente causal bacteriano descubierto, tras el Bacillus anthracis) y lo había dado a conocer en una revista médica local. Al estar el artículo escrito en noruego, una lengua muy minoritaria, su descubrimiento había pasado prácticamente desapercibido. Además no conocía las técnicas de tinción, con lo que los bacilos eran muy difíciles de ver. Hansen proporcionó al joven Neisser algunas preparaciones y muestras de tejidos de leprosos. A su regreso a Alemania, Neisser - que conocía las modernas técnicas de tinción de tejidos - tiñó las preparaciones y anunció el descubrimiento de la bacteria en 1880, presentándose como el descubridor del agente causal de la lepra. Esta usurpación causó una viva polémica entre Hansen y Neisser, hasta que al final se reconoció a Hansen su aportación y el germen, Mycobacteriae leprae fue conocido universalmente como bacilo de Hansen. 

En este mismo año, 1879, con apenas 24 años de edad, Neisser fue el primero en descubrir el gonococo, es decir, el bacilo causante de la gonorrea. Su éxito radicó en aislar el bacilo (un diplococo gram negativo) en diferentes lugares: en la conjuntivitis neonatal, en la conjuntivitis adulta severa, en la uretra y en la vaginitis severa. Destacó la importancia de los exámenes bacteriológicos y desarrolló una completa teoría patogénica que quedó reflejada en sus numerosos trabajos publicados sobre la gonorrea. Sus investigaciones sobre las toxinas del gonococo sentaron las bases de la futura inmunología. Ante tales resultados, la Sociedad Bacteriológica Internacional catalogó este tipo de bacteria con su nombre (Neisseria gonorrheae o bacilo de Neisser).

Además de sus trabajos sobre lepra y gonococia, señaló la significación de la tuberculina para el diagnóstico de ciertas enfermedades de la piel y el carácter tuberculoso del lupus vulgar. Se interesó por la anatomía y fisiología de la piel normal y realizó diversas aportaciones al estudio del muermo, xantomas, nevus, eccema, urticarias, actinomicosis, ántrax, pénfigo y xeroderma pigmentoso.  

En 1882 fue elegido como profesor extraordinario en la Universidad de Breslau a los 29 años, desarrollando su labor como dermatólogo y sucediendo a su maestro Oskar Simon. Con posterioridad fue promovido a director de esta institución.

En 1898 Albert Neisser publicó tratados clínicos sobre el tratamiento con suero en enfermos sifilíticos. Inyectó células del suero de pacientes infectados con sífilis en personas sanas. Neisser se sirvió de prostitutas, que no fueron previamente informadas del experimento ni dieron su consentimiento expresamente. La mayoría de las mujeres contrajo la enfermedad y Neisser argumentó que ellas no habían adquirido la sífilis por sus experimentos, sino que se habían contagiado por mantener relaciones sexuales con los pacientes. En esta ocasión - como en la del bacilo de la lepra -  Neisser demostró obrar con muy poca ética, a pesar de su alta cualificación científica. 

En el año 1882, sucedió a su maestro Oskar Simon en la cátedra de dermatología en la Clínica de Enfermedades de la Piel de Breslau. 

En 1902, junto con Alfred Blaschko,  y otros científicos alemanes, se fundó en Berlín la Deutsche Gesellschaft zur Bekämpfung der Geschlechtskrankheiten (Sociedad alemana para lucha contra las enfermedades venéreas) 

A continuación, a partir de 1905, centró sus esfuerzos científicos en conocer los mecanismos de contagio y posibles tratamientos de la sífilis, cuyo agente causal Treponema pallidum acababa de ser descubierto (Schaudinn y Hoffmann, 1905). Para ello se trasladó al archipiélago de Sonde, en Java,  para observar el contagio de la sífilis en monos (experimentos que no eran legales en Alemania). A través de dichas observaciones, junto a August Paul von Wassermann (1866–1925) aplicó a la sífilis la reacción de Bordet y Gengou, contribuyendo a desarrollar y perfeccionar el test para detectar las infecciones causadas por Treponema pallidum. 

A lo largo de su vida fue un médico preocupado por la salud pública. Llegó a promover vigorosamente la medicina preventiva, mediante la educación pública y campañas de concienciación. En este campo estuvo de acuerdo con la realización de políticas sanitarias dirigidas a las prostitutas con el objeto de controlar las enfermedades de transmisión sexual. Fue uno de los fundadores activos de la Deutsche Gesellschaft zur Bekämpfung der Geschlechtskrankheiten (Sociedad alemana para lucha contra las enfermedades venéreas) en 1902, así como igualmente de la Deutsche Dermatologische Gesellschaft (Sociedad alemana de dermatología) en 1888. Murió en Breslau, víctima de una septicemia en 1916. 

En definitiva, Neisser hizo importantes aportaciones a la dermatología y a la bacteriología, aunque demostró carecer de escrúpulos como investigador, primando su interés científico sobre las consideraciones éticas que deben presidir siempre el buen hacer médico. 


Obra científica: 

Ensayos
  • Über eine der Gonorrhoe eigenthümliche Micrococcenform. In: Centralblatt für die Medizinische Wissenschaft 28 (1879): 497–500
  • Über die Aetiologie des Aussatzes. In: Jahresbericht der Schlesischen Gesellschaft für vaterländische Cultur 57 (1880): 65–70
  • Die Mikrokokken der Gonorrhoe. In: Deutsche Medizinische Wochenschrift (DMW) 8 (1882): 279–283, 

  • Die chronischen Infektionskrankheiten der Haut. In: Heinrich Auspitz, Victor Babes  (eds.) Handbuch der Hautkrankheiten 1. Vogel Verlag, Leipzig 1883: 560–723. (Handbuch der speciellen Pathologie und Therapie, vol. 14)

  • Über die Mängel der zur Zeit üblichen Prostituiertenuntersuchungen. In: Deutsche Medizinische Wochenschrift (DMW) 16 (1890): 834–837

  • Pathologie des Ekzems. In: Archives of Dermatology and Syphilology/Supplement 1 (1892): 116–161

  • Meine Versuche zur Übertragung der Syphilis auf Affen. In: Deutsche Medizinische Wochenschrift (DMW) 30 (1904): 1369–1373

  • Weitere Mitteilungen über den Nachweis spezifischer luetischer Substanzen durch Komplementverankerung. In: Zeitschrift für Hygiene und Infektionskrankheiten 55 (1906): 451–477, (con August von Wassermann, Carl Bruck, A. Schlucht)



Monografías
  • Die Echinococcen-Krankheit. Bernstein Verlag, Breslau 1877 
  • Über die Bedeutung der Lupuskrankheit und die Notwendigkeit ihrer Bekämpfung. Klinkhardt Verlag, Leipzig 1908
  • Syphilis und Salvarsan. Springer Verlag, Berlin 1913
  • Die Geschlechtskrankheiten und ihre Bekämpfung. Vorschläge und Forderungen für Ärzte, Juristen und Soziologen. Verlag VDM Müller, Saarbrücken 2007, (Nachdr. d. Ausg. Berlin 1916)


Bibliografía

Sierra X. Historia de la Dermatología. MRA. Barcelona 1994

Sierra X. Ética e investigación médica en humanos: perspectiva histórica. Actas Dermosifiliogr. 2011; 102:395-401 - Vol. 102 Núm.6 DOI: 10.1016/j.ad.2011.03.016

Cuerda-Galindo E, Sierra-Valentí X, González-López E., López Muñoz F. Experimentación en sífilis hasta la Segunda Guerra Mundial: historia y reflexiones éticas. Actas Dermosifiliogr. 2014; 105 (8): 762-767 








jueves, 25 de febrero de 2016

La enfermedad de Job.







 Albert Dürer

Job y su mujer
(1503-1504) 

Óleo sobre tabla 
96 x 51 cm.
 Städelsches Kustinstitut. Frankfurt




La figura de Job ha llegado a nuestros días como el paradigma de la resignación: tener más paciencia que Job es una frase hecha para indicar una proverbial entereza frente a dificultades de todo género. 

Job (en hebreo איּוב : ı̂yôb; en árabe: أيوب, Ayyub) es el protagonista del Libro de Job, uno de los libros bíblicos en el que se relata una opresiva prueba establecida por un ángel caído, con la autorización de Dios. Sin embargo, a pesar de las más terribles dificultades Job no desespera y logra demostrar su fidelidad al Creador. Por esta razón, se le considera un modelo a seguir y alcanza la categoría de  profeta en las religiones abrahámicas: el judaísmo, el cristianismo y el Islam. 
Léon Bonnat: Job. Museo del Louvre. París
Job era un rico ganadero,  que gozaba de gran consideración social y muchos amigos. Vivía en el reino de Edom, en una lujosa casa con sus siete hijos y tres hijas y disponía de numerosos sirvientes. Era muy virtuoso y alababa a Dios constantemente dando gracias por todos los bienes recibidos. 

Pero Satán quiso retar a Dios con el argumento que el amor que Job le profesaba era a causa de la fortuna recibida y no por auténtica fe. Para probar la integridad de Job, Yahvé concedió a Satán el permiso para someterlo a toda suerte de dificultades en un plazo determinado, con una única restricción: que no le quitara la vida. 


William Blake: Satán cubre de úlceras malignas a Job (1826 circa)
Tinta y tempera sobre caoba. 326 x 432 mm. Tate Gallery. Londres. 


Los tres amigos lamentando el estado de Job, abandonado y cubierto de úlceras en el estercolero. William Blake. Ilustración para el Libro de Job.



Satán entonces, sometió a Job a múltiples desgracias,  como enfermedades (especialmente úlceras y enfermedades de la piel, visibles y repulsivas), el ataque de caldeos y sabeos a sus criados y propiedades, y una  epidemia que causó una gran mortandad de su ganado. Job arruinado, conoció la miseria, fue repudiado por su mujer y vió incluso la muerte de sus hijos. En medio del estercolero en donde se ve obligado a vivir, cubierto de hediondas úlceras, y abandonado de todos Job continuó alabando impertérrito a Dios. 


Job cubierto de úlceras, tendido en el muladar. 
Ilustración de la Biblia siríaca
Terminado el plazo establecido, y habiendo Job demostrado su inquebrantable fidelidad a Dios (Job 42),  le fue restituida su anterior felicidad y su fortuna se vió doblada.

En el caso de Job la enfermedad fue permitida por Dios para probar su bondad. Vemos pues que la enfermedad inmerecida, hasta entonces concebida solamente como castigo de pecadores y flagelo de enemigos e impíos, aparece ahora como probatoria de la virtud. Una nueva concepción que encontrará un especial desarrollo entre los místicos del s. XVI, en los que sufrir males crónicos, dolorosos o repugnantes puede ser considerado como demostración de su santidad. 


José de Ribera: Job en el muladar. Las lesiones representadas recuerdan un ectima. 





Muchas han sido las interpretaciones de la enfermedad bíblica de Job, desde la sarna al pénfigo. Según el relato bíblico sus síntomas eran muy diversos: intenso prurito (Job 2:7-10), aparición de gusanos en las úlceras (Job, 7:5), y oscurecimiento de la piel (Job, 30:30). En 1972 fue descrito un síndrome con hiperglobulinemia E autosómico dominante, inmunodeficiencia que cursaba con eccemas, múltiples abscesos cutáneos por estafilococos, neumonía recurrente con formación de neumatoceles al que se le dio el nombre de síndrome de Job, por la variedad y cronicidad de su semiología.


Bibliografía

Buckley R, Wray B, Belmaker E. Extreme hyperimmunoglobulinemia E and undue susceptibility to infection. Pediatrics 1972, 49 (1): 59–70.

Book of Job (1785-1826) William Blake: