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martes, 23 de mayo de 2023

Las caras enrojecidas de Tiépolo

versió catalana | versión española








Lorenzo Tiépolo

Tipos populares
(1775)

Pastel sobre papel

Patrimonio Nacional
Palacio Real. Madrid





Lorenzo Tiépolo (1736-1776) es el tercer miembro de una familia de pintores venecianos que se trasladó a la Corte de Madrid en 1762 para pintar los frescos del Palacio Real. Lorenzo era el hijo menor de Giambattista Tiépolo. Fue el más autónomo, con un estilo diferente de los otros miembros de la familia. 

A diferencia de su padre y su hermano, que trabajaron sobre todo las pinturas al óleo, Lorenzo trabajó sobre todo la pintura al pastel, plasmando sobre todo una temática de tipos populares, reuniendo en sus cuadros una gran cantidad de personajes en un reducido espacio. El uso de esta técnica la hace especialmente frágil, por lo que han sido expuestas en contadas ocasiones. La últimas vez que se expuso al público el conjunto de los 12 pasteles fue en la exposición temporal  "Carlos III. Majestad y Ornato en los escenarios del Rey Ilustrado", en el Palacio Real de Madrid (2017). Hasta esta fecha no habían sido expuestos desde 1946.

La obra que comentamos hoy representa a un grupo de tipos populares. Muchos de ellos presentan un marcado eritema en las mejillas que plantea el diagnóstico diferencial entre una dermatitis seborreica y una rosácea. En algunos casos el marcado enrojecimiento afecta también a la nariz, en lo que podría plantear incluso la posibilidad de un rinofima incipiente. 




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Les cares envermellides de Tiépolo







Lorenzo Tiépolo

Personatges populars
(1775)

Pastel sobre paper

Patrimoni Nacional
Palacio Real. Madrid





Lorenzo Tiépolo (1736-1776) és el tercer membre d'una família de pintors venecians que es va traslladar a la Cort de Madrid el 1762 per pintar els frescos del Palau Reial. Lorenzo era el fill petit de Giambattista Tiépolo. Va ser el més autònom, amb un estil diferent dels altres membres de la família.

A diferència del seu pare i el seu germà, que van treballar principalment les pintures a l'oli, Lorenzo va treballar sobretot la pintura al pastel, plasmant sobretot una temàtica de personatges populars, reunint als seus quadres una gran quantitat de personatges en un espai reduït. L'ús d'aquesta tècnica la fa especialment fràgil, per la qual cosa han estat exposades en comptades ocasions. L'última vegada que el conjunt dels 12 pastels es va exposar al públic va ser a l'exposició temporal "Carlos III. Majestat i Ornato als escenaris del Rei Il·lustrat", al Palau Reial de Madrid (2017). Fins a aquesta data no havien estat exposats des de l’any 1946. 

L'obra que comentem avui representa a un grup de personatges populars. Molts d’ells presenten un marcat eritema a les galtes que planteja el diagnòstic diferencial entre una dermatitis seborreica i una rosàcia. En alguns casos el marcat envermelliment afecta també al nas, fet que podria plantejar fins i tot la possibilitat d'un rinofima incipient.







miércoles, 4 de mayo de 2022

Dermatitis seborreica en una tabla de S. Francisco

versió catalana | versión española




 



Francesco Francia 

San Francisco de Asís 

(circa 1510)

Óleo sobre tabla 
Museo del Prado 
Madrid






Recientemente una nueva obra se ha incorporado a la colección del Museo del Prado. Se trata de una tabla de Francesco Francia, que representa a San Francisco de Asís. 

Se trata de un autor que tiene escasas obras en la Península Ibérica. El propio Museo del Prado tenía una tabla fechada en 1519 y se sabe de otra propiedad de una colección particular. En la Biblioteca Nacional se conserva asimismo un dibujo de este autor y en el Museo Lázaro Galdiano un par de medallas. 

La tabla ha sido limpiada y restaurada en los talleres del museo y actualmente luce con renovado esplendor. 

Francesco di Marco di Giacomo Raibolini, más conocido como Francesco Francia (1450-1517) fue un pintor y orfebre activo en la ciudad de Bolonia. Su estilo está muy influenciado por el de Perugino, y continuó este estilo tardíamente, cuando ya estaba siendo superado por el clasicismo de Rafael. De hecho, según una anécdota probablemente falsa, recogida por Vasari, Francia murió a causa de una depresión que le sobrevino al admirar la Santa Cecilia de Rafael. 


La tabla de Francesco Francia, antes de la restauración.

En la tabla de San Francisco, el santo muestra sus estigmas. El del costado y el de la mano. Contrariamente a la iconografía habitual, aparece lampiño, sin barba. 

En la cara puede observarse unas lesiones eritematosas que ocupan la región malar y la nariz, que por su aspecto y zonas afectadas pueden recordar el cuadro clínico de una dermatitis seborreica. 

La dermatitis seborreica se caracteriza por la presencia de un eritema en región malar y surcos nasogenianos, con presencia ocasional de finas escamas. También puede afectar otras zonas como el cuero cabelludo, zona retroauricular o el área central del pecho. La sintomatología se puede incrementar por factores emocionales como el estrés. 


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Dermatitis seborreica en una taula 

de Sant Francesc



 



Francesco Francia 

Sant Francesc d'Assís 

(circa 1510)

Oli sobre taula 
Museo del Prado 
Madrid




Recentment s'ha incorporat una nova obra a la col·lecció del Museu del Prado. Es tracta d'una taula de Francesco Francia, que representa a Sant Francesc d'Assís.

És un autor que té escasses obres a la Península Ibèrica. El Museu del Prado mateix tenia una taula datada del 1519 i se sap d'una altra propietat d'una col·lecció particular. A la Biblioteca Nacional també es conserva un dibuix d'aquest autor i al Museu Lázaro Galdiano un parell de medalles.

La taula ha estat netejada i restaurada als tallers del museu i actualment llueix amb renovada esplendor.

Francesco di Marco di Giacomo Raibolini, més conegut com Francesco Francia (1450-1517) va ser un pintor i orfebre actiu a la ciutat de Bolonya. El seu estil està molt influenciat pel de Perugino, i va continuar aquest estil tardanament, quan ja estava sent superat pel classicisme de Rafael. De fet, segons una anècdota probablement falsa, recollida per Vasari, Francia va morir a causa d'una depressió que li va sobrevenir a l’admirar la Santa Cecília de Rafael.


La taula de Francesco Francia, abans de la restauració.


A la taula de Sant Francesc, el sant mostra els seus estigmes. El del costat i el de la mà. Contràriament a la iconografia habitual, apareix sense barba.

A la cara es poden observar lesions eritematoses que ocupen la regió malar i el nas, que pel seu aspecte i zones afectades poden recordar el quadre clínic d'una dermatitis seborreica.

La dermatitis seborreica es caracteritza per la presència d'un eritema a regió malar i solcs nasogenians, amb presència ocasional de fines escates. També pot afectar altres zones com el cuir cabellut, la zona retroauricular o l'àrea central del pit. La simptomatologia pot incrementar-se per factors emocionals com l'estrès.


martes, 27 de agosto de 2019

La dermatitis seborreica de Monsieur Thomas Germain






Nicolas de Largilière

Retrato de Monsieur et Madame Thomas Germain 
 (1736)

Óleo sobre lienzo 113 x 146 cm
Fundación Calouste Gulbenkian. Lisboa 





Nicolas de Largillière (1656-1746) fue un pintor francés de estilo rococó, que se dedicó especialmente a los retratos y naturalezas muertas.

Había nacido en París, aunque cuando contaba con tres años de edad su familia se trasladó a Amberes, donde aprendió a pintar en el taller de Antoine Gourbeau, siendo reconocido como maestro el gremio de San Lucas en 1674.

Poco después realizó un viaje a Inglaterra (1675-1679), donde el rey Carlos II de Inglaterra y Escocia se fijó con agrado en su pintura. Largillière volvería en 1685, para realizar un retrato de su sucesor, el rey Jaime II de Inglaterra y VII de Escocia.


1707 Self-Portrait of Nicolas de Largillière.jpg
Nicolas de Largillière: Autorretrato.
National Gallery of Art. 
A partir de 1689 se establece en Francia, donde alcanzará gran notoriedad, siendo solicitado para realizar exvotos o alegorías y retratos de nobles y burgueses, llegando a ser uno de los pintores más cotizados de la época de Luis XIV y la Regencia. Su pintura juega con los colores y las luces dando gran viveza a sus retratos. Largillière fue nombrado miembro de la Academia real de pintura y escultura (1686), de la que llegará a ser director en 1736.

Aunque actualmente está algo eclipsado por la obra de su amigo y competidor Jacint Rigau, Largillière merece ser redescubierto y devuelto al lugar que merece en el arte francés.

La pintura que comentamos hoy es el retrato de Thomas Germain (1673-1748) con su mujer, Anne-Denise Gauchelet, representa al famoso orfebre del rey Luis XV de Francia, en su taller. Thomas Germain, era llamado "Prince de la rocaille" (la rocaille es la profusa decoración de interiores, estucados y muebles o de la orfebrería rococó). Había alcanzado el título de "escultor orfebre del rey", como nos recuerda el cartel que aparece sobre la mesa: «À Monsieur/Monsieur Germain/Orfèvre du Roy/aux galleries du Louvre/à Paris». 

En el estante aparecen algunos modelos utilizados como matrices de piezas de orfebrería diseñadas por el artista, que fueron reutilizadas por su hijo, François-Thomas (1726-1791), en la ornamentación de las vajillas de las principales cortes europeas, como la de Rusia y Portugal. El único objeto acabado, de plata, es un candelabro, con figuras de sátiros en el fuste, que todavía hoy forma parte de una colección privada. Este modelo sirvió para inspirar la vajilla de plata del rey D. José, que François-Thomas terminó en 1757. En el anaquel también podemos ver un querubín de terracota y una base de querubines en cera, que se usaban para realizar piezas de orfebrería. Una esfinge de yeso atestigua el interés del orfebre por la egiptología, y la moda que supuso en su época.


La visión completa del cuadro. 


En el retrato, el orfebre aparece con un notorio enrojecimiento en la cara, que le ocupa las mejillas, surcos nasogenianos y mentón, es decir las zonas con mayor tendencia grasa de la cara. Este eritema puede corresponder clínicamente con una dermatitis seborreica, que suele afectar además el cuero cabelludo (en este caso nuestro personaje lleva una peluca, como era costumbre en la época). Aunque en esta alteración confluyen varios factores, se acentúa con situaciones de mayor nerviosismo e de estrés. Tal vez el brote de dermatitis seborreica de Monsieur Germain estaba producido por el estrés a causa un importante encargo o tal vez se le acercaba el plazo de entrega sin haber concluido la obra.










martes, 21 de mayo de 2019

La dermatitis seborreica de Luis XVI






Joseph-Siffred Duplessis

Luis XVI, 
rey de Francia y de Navarra
 (1775)

 Óleo sobre lienzo   
Colección privada




Joseph Siffred Duplessis (1725-1802) fue un pintor francés conocido por la claridad, realismo e inmediatez de sus retratos. En este retrato que hizo de Luis XVI (1754-1793) llama la atención un notable enrojecimiento facial, más evidente en la parte central de la cara (nariz y surcos nasogenianos, mejillas, barbilla), que creemos compatible con el diagnóstico de dermatitis seborreica. 

La dermatitis seborreica es un trastorno muy frecuente de la piel y se calcula que puede afectar a más de un 5% de la población. Fue descrita formalmente por Pul Gerson Unna en 1887. Es más común en hombres que en mujeres y alcanza la máxima incidencia entre los 20-50 años. Suele afectar las zonas en las que hay una mayor secreción de sebo como el cuero cabelludo, la zona frontal que limita con la implantación del cabello, cejas, párpados, zona central de la cara, áreas retroauriculares y ocasionalmente zona esternal y centro de la espalda.  Se manifiesta en forma de zonas enrojecidas, que frecuentemente se recubren de escamas untuosas. En el cuero cabelludo suele observarse una descamación (caspa) muy persistente. La descamación a veces se confunde con "piel seca", cuando en realidad es todo lo contrario. 

En muchos retratos de Luis XVI se adivina un cierto eritema facial que, aunque probablemente mitigado por la censura, puede ser revelador de su dermatitis seborreica. 


La dermatitis seborreica es una alteración crónica, que suele cursar con brotes de empeoramiento que alternan con períodos de cierta remisión, en los que los síntomas se mitigan. Es frecuente que empeore con momentos de estrés, ansiedad o nerviosismo, por lo que el tratamiento de este desencadenante suele ser de extrema importancia. La presencia de la dermatitis seborreica suele provocar vergüenza en los afectados, lo que incrementa la ansiedad y suele retroalimentar la sintomatología. 

Luis XVI (1754-1793) asumió el trono de Francia en 1774, a fines de 1780 debió enfrentar una crisis ecónomica y financiera que generó enfrentamientos en el gobierno, debilitándo de tal manera su poder que precipitó el estallido revolucionario de 1789. Es posible que las intensas tensiones prerrevolucionarias a las que estaba sometido  el Ancien Régime fuera el desencadenante de brotes de dermatitis seborreica en Luis XVI, un monarca débil y poco hábil que como es sabido, acabó siendo guillotinado algunos años más tarde. Aunque en la mayoría de retratos del rey el enrojecimiento de la dermatitis fue censurado, en algunos de ellos se puede adivinar, tímida aunque claramente acusadora, una cierta sombra rojiza en el centro de la cara. 

Además de los factores emocionales y de la predisposición genética, en la génesis de la dermatitis seborreica también hay que considerar un incremento de actividad de las glándulas sebáceas y la alteración de la barrera grasa. En 1952, Leone llamó la atención sobre el papel de ciertos hongos levaduriformes (Pityrosporum ovale / Malassezzia furfur) presentes en la piel como desencadenantes de los brotes de la enfermedad. 

    Una dermatitis seborreica, algo velada, aparece 
en muchos de los retratos de Luis XVI.
Los factores ambientales también pueden precipitar brotes de dermatitis seborreica. Otros factores a tener en cuenta son la obesidad, el consumo de alcohol, o transtornos del sistema nervioso como la enfermedad de Parkinson, síndrome de Alzheimer o síndrome de Down. También puede afectar a pacientes que están siendo tratados con ciertos fármacos neurolépticos (haloperidol, litio, clorpromazina), o quimioterapia (sobre todo los inhibidores del factor de crecimiento epidérmico)En los casos de sida (o de VIH+) es habitual desarrollar una importante dermatitis seborreica. 

La dermatitis seborreica es más frecuente en los pacientes con familiares que sufren psoriasis. De hecho hay una asociación significativa entre ambas enfermedades. Algunos dermatólogos han llegado a considerar la dermatitis seborreica como una forma atenuada de psoriasis e incluso se ha contemplado la existencia de formas transicionales entre ambos procesos patológicos ("seborriasis").  

En los niños recién nacidos la dermatitis seborreica puede ocasionar costras en el cuero cabelludo (costra láctea). 


   
    Factores desencadenantes de dermatitis seborreica

   1. Factores genéticos constitucionales.

   2. Edad. Más frecuente en recién nacidos, en la pubertad y en adultos hasta los 50 años. Más tarde suele disminuir progresivamente.

    3. Factores hormonales: estimulada por los andrógenos.

    4. Factores ambientales: Cambios de temperatura, sol.

   5. Factores emocionales: nerviosismo, ansiedad, estrés.  

    6. Dieta: Alcohol, tabaco, obesidad

  7. Tratamientos con ciertos fármacos neurolépticos o quimioterapia. 

     8. Estados de inmunodepresión.



            



Twitter: @derm_seborreica




Dr. Xavier Sierra Valentí

martes, 4 de abril de 2017

La dermatitis seborreica de San Agustín






Onofrio Palumbo

San Agustín
(1635)

Óleo sobre lienzo
Galeria G. Sarti. París.  





Onofrio Palumbo (1606 - después de 1654) fue un pintor barroco napolitano, que se formó con Battistello Caracciolo y Artemisia Gentilleschi, durante su estancia napolitana (1630). La principal temática de su obra es la religiosa. 

Vista general de la obra de Onofrio Palumbo "San Agustín"

Esta obra, San Agustín, fue realizada sin duda como un estudio previo al cuadro Virgen con el Niño, Santa María Egipcíaca y San Agustín, una "sacra conversazione" realizada para la iglesia de Sta. María Egipcíaca en Pizzofalcone. En ella se ve a San Agustín escribiendo mientras recibe la inspiración divina. 

La cara de San Agustín presenta una lesión eritematosa, rojiza, que sigue más o menos la distribución del surco nasogeniano. Puede corresponder al diagnóstico de dermatitis seborreica, en la que aparecen lesiones rojas y ligeramente descamativas en la zona entre nariz y mejillas. En ocasiones puede también afectarse la frente, mentón, parte central del pecho y zona interescapular. Normalmente no se acompaña de sintomatología subjetiva. Los brotes de dermatitis seborreica pueden ser desencadenados en ocasiones por estados de nerviosismo o de estrés, como los que previsiblemente pasó San Agustín al escribir sus Confesiones.  

lunes, 9 de enero de 2017

San Gallicano, el primer hospital para enfermedades cutáneas









Giuseppe Palazzi 

Bóveda del antiguo Anfiteatro Anatómico
(1826)

Hospital de Santa María y de San Gallicano
Barrio del Trastevere, Roma.




Pocos visitantes de Roma - e incluso muchos romanos - conocen el Anfiteatro Anatómico del Hospital de San Gallicano, que es único en la ciudad. Los anfiteatros anatómicos (Padua, Leiden, Uppsala, Barcelona), eran salas especialmente diseñadas para la enseñanza de la Anatomía, y que se estilaron mucho en los s. XVII al XIX. Pero no es éste el único motivo de atención que nos lleva hoy a San Gallicano. El propio hospital tiene un notable interés. 

Frecuentemente se cita al Hospital de Saint Louis, de Paris, como el nosocomio más antiguo dedicado específicamente a las enfermedades de la piel. Sin embargo no es así. Es cierto que Saint Louis se construyó en el s. XVI para llevar allí (en aquel tiempo en las afueras de la ciudad) a los enfermos de peste. Pero no fue hasta principios del s. XIX que se dedicó a las afecciones dermatológicas. Una función que el Hospital de S. Gallicano, de Roma cumplía desde su fundación, en 1726. Mucho antes de que Jean Louis Alibert llegara al Hospital de Saint Louis y emprendiera el estudio  y clasificación de las dermatosis.

La fachada de la iglesia anexa al Hospital de S. Gallicano
A pesar de que la tiña y la sarna estaban muy extendidas en el s. XVII, especialmente entre las clases menesterosas, no existía en Roma ningún hospital dedicado a atender a este tipo de enfermos, en general estigmatizados, marginados y olvidados de todos. Apenas algunos de ellos eran atendidos en el pequeño nosocomio anexo a la iglesia de S. Lázaro, en la ladera del Monte Mario. Pronto estos enfermos fueron segregados de los otros para evitar contagios y llevados a un pequeño departamento en el Hospital del Espíritu Santo, en donde se les albergaba durante los meses de invierno. 

En 1710 don Emilio Lami, rector y fundador del hospicio de S. Galla, donde se acogía por la noche a los sin techo, comenzó a cuidar con éxito a estos enfermos, que pasó así de ser un hospicio a un hospital. En 1722, con la ayuda del cardenal Pietro Marcellino Corradini, alquiló una casa cercana a la iglesia de S. Benedetto in Piscinula, y la transformó en hospital. La iniciativa llegó a los oídos del cardenal Vincenzo M. Orsini, que poco después fue elegido papa con el nombre de Benedicto XIII. El nuevo pontífice encargó en 1723 al cardenal Corradini que fundara un hospital en condiciones. 

En la puerta del Hospital se recuerda que la institución fue
creada por el papa Benedicto XIII para socorrer a los
enfermos abandonados y rechazados por todos (1725)
Corradini eligió un solar cercano a la iglesia de S. Crisógono, y encargó el proyecto al arquitecto Filippo Raguzzini (1680-1771) que inició los trabajos en diciembre de 1724. Tres meses más tarde el papa colocó la primera piedra y ofició una misa inaugural y dos años más tarde (6 de octubre de 1726) dedicó el edificio a Sta Maria y S. Gallicano, rubricando el mismo día la bula "Bonus ille", con la que se establecían reglamentos, privilegios y rentas, como que el hospital adquiriría los bienes de todos los que murieran sin testamento y sin herederos legítimos en Roma. Un sobrino del papa, Filippo Orsini, duque de Gravina, cedió el agua procedente de su palacio en Monte Savello para el abastecimiento del hospital.

Finalmente el hospital de S. Gallicano se inauguró el 8 de octubre de 1729. El cardenal Corradini fue nombrado protector y Emilio Lami fue su primer rector. 


Vista del Hospital de San Gallicano. Roma. 

El hospital nacía con el fin de ejercer la caridad socorriendo a los enfermos de enfermedades cutáneas o de fiebres, de forma totalmente gratuita y abierto a todos. La atención de los varones estaba encomendada a una comunidad religiosa, mientras que la de las mujeres estaba a cargo de "devotas doncellas" (divote zitelle). Pronto San Gallicano fue considerado uno de los mejores hospitales de su tiempo. Disponía de dos salas paralelas: una para hombres con 120 camas y otra de mujeres, con 88. A medida que el hospital recibía importantes ayudas del Santo Padre y de otros soberanos europeos se ampliaron las plazas. En 1754, Benedicto XIV separó a los niños de los adultos, creando una sección con 30 camas para los "tiñosillos".

La bula fundacional permite comprender cuales eran las enfermedades que se atendían en el Hospital: 
  • 30 camas para "pruriginosis" 
  • 3 para "pruriginosis febricitantibus" 
  • 6 para "scabiosis in capite" 
  • 9 para "leprosis" 
  • 2 para "leprosis pruriginosis" 
  • 4 para "leprosis non pestilentibus" y 
  • 5 para "leprosis pestilentibus" 


En esta placa se mencionan otra vez que el hospital
acogerá a los enfermos olvidados y rechazados por todos,
mencionando especialmente la lepra y la sarna 
Vista lateral de la entrada del hospital de S. Gallicano, en pleno
Trastevere romano. 



Finalmente 10 plazas eran llamadas "lancisianas" ya que formaban parte del legado del famoso médico Lancisi, que quería reservarlas para las mujeres de los barrios Borghi, Lungara, Del Ponte de Scala Giulia y de l'Orso. A partir de 1743 se aceptaron ingresos en el Hospital de "rognosi febbricitanti" procedentes del Santo Spirito, por orden del papa Benedicto XIV. 

A pesar de la gran confusión de diagnósticos imperante en aquel tiempo, podemos entrever que se atendían muchas enfermedades dermatológicas como la sarna, tiña y "lepra", si bien en este último apartado se englobaban diversos diagnósticos actuales. En el ambulatorio anexo se trataban casos de sarna  y de "ulcuscula in cruris" (Úlceras de pierna, una patología que debía ser muy frecuente).  



Aspecto actual de la sala y de la ornamentación de la bóveda del antiguo Teatro Anatómico del Hospital. 



















Entorno al Hospital se fue configurando también la enseñanza de la Medicina. La Escuela de Anatomía fue confiada a Giuseppe Sisco (1786) y en 1812 se regularon las enseñanzas de Fisiología y Patología. En 1826 bajo el pontificado de León XII se añadió el anfiteatro anatómico. Este pontífice visitó el hospital en 1825 y él mismo se puso un delantal y sirvió la cena a los enfermos hospitalizados. 

Bajo la dirección de Schilling (1867-1893) se aceptaron los primeros casos de sífilis, que hasta entonces habían sido encomendados al Hospital de San Giacomo (llamado de los incurables). Poco después, en la época de Ciarrochi, se incorporó toda la patología venérea - como la gonorrea - configurándose así como un Hospital plenamente especializado en Dermatología y Venereología. 

Fue también Ciarrochi quien introdujo la terapia con rayos Roentgen para el tratamiento de las tiñas del cuero cabelludo y también potenció diversos tratamientos con la preparación de nuevas formulaciones galénicas en la farmacia del Hospital. 


Grabado representando el hospital de S. Gallicano

A principios del s. XX, el nombre de San Gallicano se unió de forma casi indisoluble a la sífilis. El Hospital se convirtió prácticamente en un centro de enfermedades venéreas, especializado en la lucha contra sífilis y gonorrea, debido a la gran extensión que alcanzaron estas enfermedades. Se habilitaron las llamadas "salas célticas" destinadas a personas afectas del "mal francés" o del "mal céltico" como se llamaba a la sífilis. La mayoría eran prostitutas infectadas por la enfermedad, y las salas célticas de S. Gallicano tuvieron un importante papel en el control de la prostitución, considerada la principal causa de difusión de las enfermedades de transmisión sexual. 

Durante muchos años S. Gallicano fue un claro exponente de la Dermatología Italiana. Se publicaba incluso una revista dermatológica: Bolletino dell'Instituto Dermatologico di S. Gallicano. Ejemplo de las aportaciones realizadas en S. Gallicano fue el aislamiento del ácido azelaico y los estudios sobre porfirias o dermatitis seborreica. 

Tras el descubrimiento de los antibióticos y la drástica disminución de las ETS en los años 50, San Gallicano se convirtió en un moderno hospital dermatológico, organizándose los correspondientes servicios de Anatomía Patológica, Laboratorio, Alergia y instaurando todas las técnicas diagnósticas (microscopía electrónica, microscopía confocal, teletermografía) necesarias para realizar una completa atención de las enfermedades de la piel.