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lunes, 19 de junio de 2023

La boda, de Goya

versió catalana | versión española






Francisco de Goya y Lucientes

La boda
(1792)

Óleo sobre lienzo  269 x 396 cm

Museo del Prado. Madrid. 



La boda (1792) es un cuadro de Francisco de Goya conservado en el Museo del Prado y que pertenece a la cuarta serie de cartones para tapices (realizada entre 1788 y 1792) que elaboraba la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara y estaba destinada a la decoración del gabinete de Carlos IV del monasterio de El Escorial.

La boda se considera uno de los últimos cartones para tapiz pintados por Goya, que estaba bastante aburrido de este tipo de encargos de temas populares, jocosos y alegres en los que no podía manifestar su genio libremente. Pero el rey Carlos IV le amenazó con suspenderle empleo y sueldo e hicieron que Goya aceptara seguir pintando algunos cartones de esta temática. 

En La boda Goya parodia el tema de los matrimonios desiguales. En este cuadro aparece una comitiva nupcial que atrae la curiosidad de la gente. La pareja desigual está compuesta por una bella joven y su monstruoso marido, representados ambos en el centro del cuadro con colores llamativos. La disposición de los personajes representa distintas generaciones, desde un niño a un anciano con bastón. 

En la parte izquierda de la escena aparece un niño subido a un carro. Otro niño, abajo, sostiene una de las ruedas del carro. Este pillete aparece de espaldas, ya que está girado hacia otro muchacho como si le estuviera comentando alguna cosa. Esta postura nos permite ver la zona occipital, en la que aparece claramente una curiosa calva. 

Esta zona alopécica presenta forma de trébol, como si tres placas redondeadas confluyeran entre sí. Esta disposición y la superficie lisa y lampiña de la zona permiten sospechar que el niño está afecto de una alopecia areata. 

Algunos autores piensan que la lesión correspondería más bien a una tiña (tinea capitis), enfermedad infecciosa producida por hongos y que era muy frecuente en los s. XVIII-XIX. Pero en este caso la lesión aparecería escamosa, algo inflamada, lo que no parece ser el caso. 

La alopecia areata o pelada es una enfermedad en la que el cabello no crece en una zona redonda u ovalada, dejando la piel lampiña lisa y brillante. En ocasiones pueden confluir varias de estas peladas, lo que parece ser el caso que aparece en la pintura. 

Aunque la causa de la alopecia areata ha sido muy discutida, en la actualidad se considera un fenómeno autoinmune. También se ha relacionado con algunos problemas psíquicos o con estrés. 



Francisco de Goya: La boda (Detalle)





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"La boda", de Goya






Francisco de Goya y Lucientes

La boda
(1792)

Oli sobre tela  269 x 396 cm

Museo del Prado. Madrid. 





La boda (1792) és un quadre de Francisco de Goya conservat al Museu del Prado i que pertany a la quarta sèrie de cartrons per a tapissos (realitzada entre 1788 i 1792) que elaborava la Reial Fàbrica de Tapissos de Santa Bàrbara i estava destinada a la decoració del gabinet de Carles IV del monestir de l'Escorial.

La boda es considera un dels últims cartrons per a tapís pintats per Goya, que estava força avorrit d'aquest tipus d’encàrrecs de temes populars, satírics i alegres en els que no podia manifestar el seu geni lliurement. Però el rei Carles IV el va amenaçar de suspendre'l de sou i feina i van fer que Goya acceptés seguir pintant alguns cartrons d'aquesta temàtica.

A La boda, Goya parodia el tema de les noces entre cònjuges desiguals. En aquest quadre apareix una comitiva nupcial que atrau la curiositat de la gent. La parella desigual es composa d'una bella jove i el seu monstruós marit, representats tots dos al centre del quadre amb colors llampants. La disposició dels personatges representa les diferents generacions, des d'un nen a un vell amb bastó.

A la part esquerra de l'escena apareix un nen pujat a un carro. A baix, un altre nen sosté una de les rodes del carro. Aquest brivall apareix d'esquena, ja que està girat cap a un altre noi com si li estigués comentant alguna cosa. La seva postura ens permet veure la zona occipital, on hi apareix clarament una curiosa calba.

Aquesta zona alopècica presenta forma de trèvol, com si tres plaques arrodonides confluïssin entre si. Aquesta disposició i la superfície llisa de la zona permeten sospitar que el nen està afectat per una alopècia areata.

Alguns autors pensen que la lesió correspondria més aviat a una tinya (tinea capitis), malaltia infecciosa produïda per fongs i que era molt freqüent als s. XVIII-XIX. Però en aquest cas la lesió apareixeria coberta d'escates i una mica inflamada, per la qual cosa no sembla ser el cas.

L'alopècia areata o pelada és una malaltia en la que els cabells no creixen en una zona rodona o ovalada, deixant la pell llisa i brillant. De vegades poden confluir diverses  pelades, que sembla ser el cas que apareix representat a la pintura.

Tot i que la causa de l'alopècia areata ha estat molt discutida, actualment es considera causat per un fenomen autoimmune. També s'ha relacionat amb problemes psíquics o amb l'estrès.



Francisco de Goya: La boda (Detalle)


lunes, 10 de junio de 2019

Cantáridas: Un afrodisíaco peligroso





Domenico Fancelli

Sepulcro de los Reyes Católicos
 (1517)

 Escultura. Mármol de Carrara  
Catedral de Granada



Fernando II de Aragón (1452-1516) era hijo de Juan II y Juana Enríquez. A la muerte de su hermanastro Carlos, príncipe de Viana, se convirtió en el príncipe heredero de la confederación catalanoaragonesa. Durante la Guerra Civil catalana (1462-1472), en la que tomó parte activa, se familiarizó con la administración del estado a instancias de su padre.


Fernando II de Aragón
Fernando continuó la tradicional expansión mediterránea de sus antecesores. Se casó con Isabel de Castilla, por lo que fue nombrado rey de Castilla  como Fernando V, reinando con su mujer en aquel reino. El papa Borja, Alejandro VI les concedió el título de Reyes Católicos con el que han pasado a la historia. Bajo el reinado de los Reyes Católicos, Castilla  conquistó el reino de Granada (último bastión musulmán en la península Ibérica); Colón llevó a cabo el descubrimiento de América bajo los auspicios de Castilla y se expulsó a los judíos tanto de los territorios de Castilla como de los reinos de la Corona de Aragón (decreto de la Alhambra). También tuvo lugar la Sentencia de Guadalupe, por la que se ponía fin a la Guerra dels Remences de Cataluña, probablemente la primera revolución popular frente a los nobles de Europa, y que propició el surgimiento de una nueva clase social, la burguesía. 

Fernando fue el típico rey renacentista, que tanto con las armas como con alianzas matrimoniales fue concentrando el poder en la corona, menoscabando el poder feudal de los nobles. Cuando Maquiavelo escribió su famosa obra Il Principe, se inspiró probablemente en Fernando II de Aragón. 


Eduardo Rosales: Isabel "la Católica", dictando su testamento. 


Se suele repetir continuamente por parte de una historiografía interesada en crear ciertos mitos con finalidad manipuladora, que los Reyes Católicos unificaron España. Nada más falso. Si bien Fernando actuó como rey en Castilla mientras Isabel vivió, Isabel nunca actuó en la corona catalanoaragonesa como reina. Y cuando Isabel murió, víctima de un cáncer de útero, en 1505, los reinos volvieron a separarse. 


Fernando II de Aragón
Tras la muerte de Isabel, Fernando perdió sus prerrogativas como rey en Castilla y se retiró a los territorios de la Corona de Aragón, donde siguió reinando el resto de su vida (12 años más).  Como convenía dejar un heredero de estos reinos, contrajo nuevo matrimonio con Germana de Foix, sobrina del rey Luis XII de Francia (1506). 



El rey era ya mayor para la época (54 años), pero la novia tan solo contaba 18 años. De este desigual matrimonio nació el príncipe Joan, que murió al poco de nacer (1509). Apremiaba la necesidad de tener otro descendiente. Fernando era cada vez más mayor y más cansado. Padecía una disfunción eréctil, por lo que hacía falta estimular la actividad genésica del monarca y se le administraban todo tipo de alimentos con fama de excitar la líbido y una gran cantidad de preparados afrodisíacos. 


Germana de Foix, la segunda
esposa de Fernando el Católico. 
Uno de estos afrodisíacos eran las cantáridas. Polvo triturado de alas de unos escarabajos, que eran muy reputados como estimulantes sexuales. Pero el rey necesitaba una dosis cada vez mayor, hasta que sufrió una congestión circulatoria generalizada, que acabó con su vida al producir una hemorragia cerebral.



Así lo cuenta Jerónimo Zurita, cronista del Reino de Aragón, que dice que el monarca sufrió una grave enfermedad ocasionada 

«por un feo potaje que la Reina le hizo dar para más habilitarle, que pudiese tener hijos. Esta enfermedad se fue agravando cada día, confirmándose en hidropesía con muchos desmayos, y mal de corazón: de donde creyeron algunos que le fueron dadas yerbas».  
De hecho los efectos tóxicos de las cantáridas eran bien conocidos. Junto con el arsénico, era uno de los ingredientes del Acqua Toffana, un potente veneno muy famoso en el s. XVII, que tomó el nombre de Giulia Toffana, una envenenadora siciliana que proveía de él a mujeres que querían deshacerse de sus maridos. Una alta dosis de cantáridas por vía oral causa la irritación de la mucosa gastroduodenal, vómitos, mareos, diarreas, y conduce a un fallo renal que suele acabar con la vida. 
  
Las cantáridas (Lytta vesicatoria L.) son coleópteros de la familia Meloidae, que miden unos 15 a 22 mm de largo y de 5 a 8 mm de ancho, de un hermoso color verde brillante con reflejos metálicos. En inglés se conocen con el nombre de spanish fly, una denominación doblemente engañosa, ya que ni son moscas ni se encuentran exclusivamente en la Península Ibérica. De hecho se pueden encontrar desde el sur de Europa hasta Asia central, donde suelen instalarse en bosques de fresnos, saúcos o en las hojas tiernas de los olivos.


Las cantáridas (Lytta vesicatoria L.) producen
una sustancia irritante, la cantaridina.  

















Los fluidos corporales y los élitros de estos escarabajos contienen cantaridina, una sustancia vesicante que produce ampollas en la piel, y que estos animales segregan como arma de defensa cuando se sienten en peligro. La cantaridina suele formar parte de una hemolinfa de antenas y articulaciones de las patas, y en su fluido oral. 

Si se ingiere, es eliminada por la orina produciendo una irritación del canal urinario, con gran vasodilatación y una erección del pene más cercana al priapismo, lo que le ha dado una cierta fama como afrodisíaco. Su principal mecanismo de acción es la vasodilatación, por la que se aumenta el flujo de los cuerpos cavernosos del pene y por este motivo producen una erección. En cierto modo su acción es similar a las sustancias vasodilatadoras actuales como sildenafilo (Viagra ®). Sin embargo, la dosis necesaria para obtener este efecto es muy cercana a la dosis tóxica, que puede causar necrosis de los túbulos renales con hematuria y desenlace mortal en muchos casos. De hecho 2g de polvo de cantáridas pueden matar a un adulto. 


Estructura química de la cantaridina     
El uso de las cantáridas como afrodisíaco se remonta a tiempos remotos. Ya la citaba Plinio el Viejo y Livia, la mujer de Augusto, la usaba como afrodisíaco aunque con fines políticos. Fue profusamente usada en orgías por libertinos como Giacomo Casanova y el Marqués de Sade. 


La cantaridina (C10H12O4) fue aislada por primera vez por el químico francés Pierre Jean Robiquet (1780-1840) en 1812 y sintetizada por Ziegler en 1942. Es un producto que ha sido usado en la farmacopea dermatológica para producir irritación y ampollas controladas en la piel, lo que puede ser útil para el tratamiento de verrugas epiteliales benignas (verrugas vulgares), verrugas plantares o molluscum contagiosum. También se había usado en dosis pequeñas para producir una cierta rubefacción en los casos de alopecia areata, por ejemplo. La irritación local estimulaba el crecimiento del cabello.  


Marqués de Sade (1740-1814)
Fernando el Católico no fue el único en sufrir los efectos de la cantaridina. En 1772, en Marsella, el Marqués de Sade la distribuyó a las damas que participaban con él en una orgía y se produjeron intoxicaciones y diversas muertes entre las muchachas. El libertino marqués fue juzgado y condenado, aunque en el juicio él alegó que a él le iba muy bien y que las mujeres habían abusado de la sustancia por ser unas viciosas. 

En el s. XVIII las cantáridas se usaban para la elaboración de las "pastillas Richelieu" unos caramelos afrodisíacos, aunque de vez en cuando se administraban con cierta prodigalidad para asesinar a alguien, ya que como hemos dicho, bastan sólo 2 g de cantáridas para producir la muerte. Por cierto, que los médicos forenses de la época que usaban métodos bastante rudimentarios se las ingeniaron para dictaminar si había habido un envenenamiento con cantáridas. Bastaba frotar las vísceras del fallecido contra la piel afeitada de un conejo. Si la piel del conejo enrojecía es que había suficiente cantaridina en las vísceras y por lo tanto se podía concluir que se había producido un envenenamiento por administración criminal de cantáridas. 

En 1868 el gran médico Armand Trousseau (1801-1867) dedicó hasta 10 páginas de su tratado a las cantáridas, citando los accidentes renales con hematuria que provocan las aplicaciones de vesicatorios de cantáridas además de la erección espontánea, gangrena peneana y metrorragia a las mujeres. 

Las cantáridas fueron también, probablemente, las responsables del fallecimiento de Simón Bolivar, narrada por Gabriel García Márquez en su magistral obra El General y su laberinto como consecuencia de la aplicación de un emplasto vesicante de cantáridas recetado por el doctor Révérend para tratar un catarro, con cinco parches en la nuca y uno en la pantorrilla. 

Así que... cuidado con "la mosca española"!



Bibliografía

Karras DJ, Farrell SE, Harrigan RA, Henretig FM, Gealt L. Poisoning from Spanish fly (cantharidin). Am J Emerg Med 1996 Sep;14(5): 

Martindale. Guía completa de consulta farmacoterapéutica. Barcelona 

Moral de Calatrava P. Frígidos y maleficiados. Las mujeres y los remedios contra la impotencia en la edad media. Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia, 2012;Vol. LXIV, nº 2:

Wespes E, Amar E, Eardley I, Giuliano F, Hatzichristou D, Hatzimouratidis K, Montorsi F, Vardi Y. European Assotiation of Urology. Guidelines. Male Sexual Dysfunction: Erectile dysfunction and premature ejaculation. 

lunes, 8 de abril de 2019

Bartolomé Bermejo (I): La Piedad Desplà







Bartolomé Bermejo

La Piedad Desplà
(1490)

Óleo sobre tabla. 175-189 cm
Catedral de Barcelona 




Se conoce con el nombre de la Piedad Desplà a una tabla del que representa una escena de Descendimiento de la Cruz y que se conserva en la catedral de Barcelona. Fue encargada por el canónigo Lluís Desplà i d'Oms al pintor Bartolomé Bermejo y está considerada como una obra maestra del gótico tardío, con claras influencias de la pintura flamenca.

Bartolomé de Cárdenas, más conocido como Barlolomé Bermejo (1440-1501) era un judío converso cordobés que desarrolló su actividad pictórica en los reinos de la Corona de Aragón. Bermejo (Rojo) era un mote con el que se le conocía. Tal vez fuera pelirrojo, o muy rojizo de cara (¿rosácea?) , o gustaba de vestir de color rojo. El caso es que firmaba con apelativos que hacen alusión a este color (Bartolomeus Rubeus, o Bartolomeus Vermeius cordubensis, como figura en la Piedad Desplá. Llevó una vida nómada, viviendo en diversas poblaciones (Valencia, Daroca, Zaragoza, Barcelona), debido a que los gremios no solían acoger a judíos conversos, por lo que no se instaló nunca de forma definitiva en un lugar. Trabajó con diversos artistas locales, especialmente con Martí Bernat y Miguel Ximénez.


Chinches de la malva, perfectamente reconocibles
 en la Piedad Desplà. Una muestra del detallismo
de Bermejo en reflejar la Naturaleza
La pintura de Bermejo se inscribe en el estilo hispano-flamenco, y se aprecian claras influencias de Rogier van der Weyden, Jan van Eyck y Dirk Bouts, que se evidencian en la perspectiva empírica, la minuciosidad en los detalles y el naturalismo de los rostros. Bermejo fue un maestro de la pintura al óleo una técnica nueva en su tiempo, con la que reprodujo las texturas con unos efectos realistas sorprendentes: las telas transparentes, los reflejos metálicos o de las joias son impresionantes. Su pintura es de un gran cromatismo: en especial los rojos y los verdes adquieren una intensidad única. En definitiva, podemos decir que su obra proporciona un gran espectáculo visual, lleno de detalles.

En la Piedad Desplà la parte central de la tabla está ocupada por la Virgen con Jesús muerto en su regazo. A la derecha aparece el retrato del donante, Lluís Desplà (1444-1524) canónigo de la catedral de Barcelona. A la derecha, San Jerónimo, con hábitos de cardenal y el habitual león a sus pies. El santo aparece, como suele ser habitual, con unos anteojos, como atributo de intelectualidad y una Biblia entre sus manos (San Jerónimo tradujo la Biblia al latín, la versión conocida como Vulgata).  El fondo está planteado con una cierta perspectiva (novedad en la pintura de la época) y con gran número de animalillos y plantas (más de 73), representados con todo detalle, lo que las hace perfectamente identificables. 








    1. PLANTAS










    2. Ciprés
    3. Palmera datilera
    4. Enebro/Sabina
    5. Chopo
    6. Ailanto
    7. Sauce
    8. Sauco negro
    9. 'Lamiaceae'
    10. Cardo corredor
    11. Peonía
    12. Mirto
    13. Torvisco
    14. Calendula sp.
    15. Salvia romana
    16. Salvia
    17. 'Boraginaceae'
    18. Brassicaceae'
    19. Cerraja
    20. 'Brassicaceae'
    21. Cuajaleche
    22. Llantén
    23. 'Xanthoria sp.'
    24. Poaceae
    25. Margarita
    26. 'Brassicaceae'
    27. Palmito
    28. Digital amarilla
    29. Cantueso
    30. Espino negro
    31. Lamiaceae
    32. Ranúnculo
    33. Caléndula
    34. Margarita silvestre
    35. Bromo
    36. Heliotropo
    37. Lamiaceae
    38. Berro
    39. Asteraceae
    40. 'Lepraria sp.'
    41. Gallocresta
    42. Aliso de mar
    43. Malva común
    44. Roya de la malva
    45. Hierba de Santa Bárbara
    46. Correhuela rosa
    47. 'Asteraceae'
    48. 'Lamiaceae' (hojas)
    49. Fresa salvaje
    50. Amor de hortelano
    51. Persicaria
    52. 'Papaveraceae'
    53. ANIMALES










    54. Rapaz diurna
    55. Grulla
    56. Golondrina
    57. Ave de caza
    58. Caballo
    59. Mariposa
    60. Mariposa
    61. Blanquita
    62. Sapo común
    63. Jilguero
    64. Lagarto/Lagartija
    65. Víbora
    66. Culebra
    67. León
    68. Díptero
    69. Mariposa diurna
    70. Caracol cabrilla/Boquinegro
    71. Mariposa diurna
    72. Chinche de la malva / Zapatero
    73. Lagarto ágil
    74. Caracol cabrilla/Boquinegro
    75. Oruga de mariposa nocturna


    1. Al pie de la tabla, sobre el marco, se lee la inscripción en latín 
      "Opus Bartholomei Vermeio cordubensis impensa Lodovici de Spla Barcinonensis archidiaconi solutum XXIII aplilis anno salutis christiana MCCCCLXXXX" 
      ("Obra de Bartolomé Bermejo de Córdoba, costeada por Lluís Desplà, ardiácono de Barcelona, acabada el 23 de abril del año 1490 de la redención cristiana")

      Detalle de San Jerónimo, con gafas y nevus en frente y en cola de la ceja


      Finalmente unas breves apreciaciones dermatológicas de la Piedad Desplà: San Jerónimo presenta un nevus intradérmico en la cola de la ceja y Lluís Desplà presenta una barba irregular que plantea la duda de si está mal afeitado o presenta zonas de alopecia areata. 

      En esta escena de Resurrección se observan las venas
      muy marcadas en las piernas de Cristo. 


      El gran detallismo de Bermejo permite observar múltiples detalles patológicos en sus obras, como diversos nevus en muchos de los personajes de sus obras, como en el Prendimiento de Sta. Engracia (Museo de San Diego) o una clara circulación colateral (varices incipientes) en las piernas de Jesús en una escena de Resurrección. 

      En una próxima entrada comentaremos otros temas, más simbólicos sobre la vellosidad corporal. 



      Trailer documental Piedad Desplá: 



      Bartolomé Bermejo. San Miguel triunfante sobre el demonio: 



    jueves, 6 de diciembre de 2018

    Melampo y las hijas de Preto (II): Vitíligo, alopecia y neurodermitis.








    Melampo y Preto en el templo de Artemis 
    (s. I d.C)

    Camafeo engastado en un anillo de oro 

    Médailles et Antiques de la Bibliothèque Nationale de Francia



    En una entrada anterior comentamos el mito de Melampo y de las hijas de Preto, y como las tres chicas fueron castigadas por su presunción y altivez con un transtorno mental por el que se creían vacas y con diversas enfermedades de la piel. En este camafeo  romano aparecen las tres muchachas afectas de trastornos mentales y cutáneos. Tras ellas, Melampo, con barba y de pie, lleva una rama de laurel y un lechón, que piensa ofrecer a los dioses en sacrificio para propiciar la curación. En el extremo derecho aparece una ninfa de las aguas, indicio de que probablemente se recurrió a algún tipo de hidroterapia en el proceso curativo. 


    Melampo y las hijas de Preto. Grabado del s. XIX extraído de una cerámica griega. Las tres chicas rodean el altar de la diosa, mientras que el afligido padre aparece sentado y preocupado en el ángulo izquierdo superior. Melampo (con barba( se dirige a curarlas de sus males. Médailles et Antiques de la Bibliothèque Nationale de Francia

    Por los síntomas descritos en los textos podemos identificar las enfermedades cutáneas con la alopecia areata, el vitíligo y ciertas ulceraciones acompañadas de prurito. De hecho las manchas de vitíligo pueden recordar la piel manchada de las vacas. Además es cierto que tanto la alopecia como el vitíligo se asocian frecuentemente con transtornos psicológicos, que pueden desencadenar estas dermatosis.  Y las ulceraciones pruriginosas podrían corresponder a neurodermitis provocadas también por causas psicógenas.  


    Helleborus niger (1613) Grabado del libro Hortus aeyenstettensis



    El eléboro (Helleborus niger) era una planta muy usada en la Antigüedad para tratar trastornos mentales. Los glucósidos del eléboro se utilizan actualmente para tratar afecciones del sistema nervioso central, como catárticos y diuréticos, y como antitumorales. Deben ser estrictamente controlados  médicamente, ya que contiene también glicósidos venenosos, como la helleborina, que actuan sobre el ritmo cardíaco y que pueden ser tóxicos mortales a determinadas dosis. 







    miércoles, 5 de diciembre de 2018

    Melampo y las hijas de Preto (I): el mito





    Glyn Warren Philpot 

    Melampo y el centauro 
    (1919)

    Óleo sobre lienzo. 121,9 x 204,3 cm
    Glasgows Museums  



    Según la mitología, Melampo era un adivino y curandero griego. Hesíodo le dedicó un poema, la Melampodia, desaparecido en la actualidad. Su nombre (en griego Μέλαμπους, «el de los pies negros») derivaba de un accidente dermatológico que sufrió cuando era niño: se quedó dormido a la intemperie y el sol le quemó los pies que quedaron con una coloración muy oscura. ¡Con razón se los dermatólogos advertimos tantas veces de los peligros del sol! 

    A Melampo se le atribuían muchos hechos legendarios, como que tenía la virtud de comprender la lengua de los pájaros y de los otros animales. 


    En Argos reinaba el rey Preto, que tenía tres hijas tan hermosas, que todos los helenos las pedían por mujeres. Pero eran muy orgullosas, jactanciosas y poco piadosas. Un día las tres hermanas entraron en el templo de Hera, y se burlaron de la austeridad del recinto, que no disponía de la rica ornamentación a la que ellas estaban acostumbradas en el fastuoso palacio de su padre. La diosa, ofendida por el escarnio, castigó a las impías doncellas con enfermedades de la piel y una locura por la que se creían vacas, y las muchachas echaron a correr mugiendo por el campo. Además les entró un gran furor sexual e iban acosando a pastores y campesinos. 
    Preto, el padre de las chicas, estaba muy apenado. Conociendo la fama del vidente y curandero Melampo, lo hizo llamar y le suplicó que curase a sus desgraciadas hijas. Melampo le pidió que si lo hacía, como pago quería un tercio de su reino.  
    Al codicioso Rey le pareció aquello demasiado y no aceptó el trato. Pero los síntomas de las muchachas eran cada vez más graves. Su locura se contagió a las demás mujeres que abandonaron sus casas y, tras matar a sus propios hijos, se lanzaron a una vida errante, profiriendo grandes mugidos como las tres hermanas.


    Jarra de cerámica ática representando a Melampo
    con las tres prótides. Museo Nazionale di Archeologia.
    Nápoles
    Cuando el mal había llegado a las máximas proporciones. Preto, acosado por el miedo, volvió a llamar a Melampo y le pidió ayuda, prometiéndole ahora el tercio de su reino. Pero el adivino se negó a auxiliarle a menos que Preto asegurase a su hermano Biante otro tercio de sus dominios. Por muy gravosa que pareciese al rey la condición, acabó cediendo, temeroso de que si seguía vacilando, Melampo le exigiese al fin todo el reino. Enton­ces Melampo realizó sacrificios para calmar la furia de Hera y reuniendo a un grupo de jóvenes vigorosos y decididos, los llevó consigo a la sierra a capturar a las desdichadas jóvenes. Durante la persecución murió la mayor de las hijas de Preto, pero las otras dos se curaron comple­tamente de su demencia, gracias a que Melampo les administró un compuesto de eléboro, una planta con actividad terapéutica. 

    Pero de eso trataremos en la próxima entrada.