![]() |
| Cerámica mochica (huaco) representando posiblemente una leishmaniosis americana |
Huaco-retrato
Urna funeraria mochica (Valle del Moche. Perú, 200-700 d.C.)
Cerámica
Museo de América, Madrid |
Esta es una pieza muy emotiva para mí. En mis años de juventud me formé como dermatólogo residente en el Hospital Clínico de Madrid. Ya entonces sentía - además de mi interés por las enfermedades cutáneas - una clara inclinación por la Historia. Frecuentaba el Departamento de Historia de la Medicina de la Facultad, así como el domicilio de ese gran maestro de la historiografía médica que fue D. Pedro Laín Entralgo, que me abrió amablemente las puertas de su casa y de su biblioteca en algunas ocasiones.
En aquel tiempo yo aprovechaba para tomar algunas notas y apuntes que años más tarde cuajaron en algunos artículos y en mi libro Historia de la Dermatología. Con ese fin también frecuentaba el Museo de América, muy cercano a mi hospital. En su biblioteca encontré muchos datos sobre las culturas precolombinas. Mantuve diversas conversaciones con el conservador del museo, que me permitió el acceso a los almacenes, donde había multitud de piezas por clasificar y restaurar. Allí encontré, dispersos, los fragmentos de esta cerámica que comento hoy. Llamé la atención del conservador ya que me parecía obvio que los trozos procedían de un recipiente que representaba una patología dermatológica, y le insistí en que merecería la pena emprender su restauración. El conservador me escuchó con atención y decidió reconstruír la pieza, confirmándose mi teoría. Desde entonces, esta cerámica mochica ocupa un lugar destacado en las vitrinas del museo. Cada vez que vuelvo a visitarlo, me asalta la emoción, recordando esta historia, y la que fue mi humilde aportación al rescate de este testimonio de la patología de los mochicas.
La cultura mochica es una cultura arqueológica del antiguo Perú que se desarrolló entre el 200 y el 700 dC. en el valle del río Moche (Provincia de Trujillo, La Libertad) y que se extendió hacia la costa norte peruana. Practicaban una religión teocrática y militarista.
Los mochicas desarrollaron grandes obras de ingeniería, como una completa red de canales de riego, para desarrollar la agricultura. También eran expertos pescadores y ceramistas, dejándonos en esta técnica notables muestras de representaciones humanas y animales. Muchas veces se representan escenas eróticas o personajes afectados por alguna patología. Sus obras son escultóricas, muy realistas y pictográficas. Frecuentemente tienen una finalidad documental, retratando con gran fidelidad al representado, con todo detalle, que incluye, claro está las enfermedades cutáneas que tuviesen. Son los llamados huaco retratos, probablemente usados como urnas cinerarias.
En el huaco retrato que nos ocupa, se ve una importante malformación del labio superior, que afecta también a la nariz. Podría corresponder a una destrucción de tejido por leishmaniasis cutáneo-mucosa americana, afección relativamente frecuente en el Valle del Moche, y de la que se han encontrado pruebas paleopatológicas. Otros lo han interpretado como labio leporino, malformación que también ha sido objeto de representaciones en algunos huacos, aunque nosotros no participamos de esta opinión.
La leishmaniasis cutáneo-mucosa americana era endémica en esta zona, especialmente antes de la llegada de los españoles. Rudolf Virchow, el gran patólogo, que se interesó también por la paleopatología, estudió en 1895 cerámicas mochicas hallando representaciones de leishmaniasis, entre otras patologías como lepra, ceguera, parálisis facial, verruga peruana etc.
En aquel tiempo yo aprovechaba para tomar algunas notas y apuntes que años más tarde cuajaron en algunos artículos y en mi libro Historia de la Dermatología. Con ese fin también frecuentaba el Museo de América, muy cercano a mi hospital. En su biblioteca encontré muchos datos sobre las culturas precolombinas. Mantuve diversas conversaciones con el conservador del museo, que me permitió el acceso a los almacenes, donde había multitud de piezas por clasificar y restaurar. Allí encontré, dispersos, los fragmentos de esta cerámica que comento hoy. Llamé la atención del conservador ya que me parecía obvio que los trozos procedían de un recipiente que representaba una patología dermatológica, y le insistí en que merecería la pena emprender su restauración. El conservador me escuchó con atención y decidió reconstruír la pieza, confirmándose mi teoría. Desde entonces, esta cerámica mochica ocupa un lugar destacado en las vitrinas del museo. Cada vez que vuelvo a visitarlo, me asalta la emoción, recordando esta historia, y la que fue mi humilde aportación al rescate de este testimonio de la patología de los mochicas.
![]() |
| Huaco representando un sacerdote ciego, con la cara decorada. Museo Huacos del Moche. Trujillo. |
![]() |
| Cerámica mochica representando un hombre ciego (s. IV)
22.9 x 21.9 cm.
|
![]() |
| Cerámica mochica de tema erótico |
En el huaco retrato que nos ocupa, se ve una importante malformación del labio superior, que afecta también a la nariz. Podría corresponder a una destrucción de tejido por leishmaniasis cutáneo-mucosa americana, afección relativamente frecuente en el Valle del Moche, y de la que se han encontrado pruebas paleopatológicas. Otros lo han interpretado como labio leporino, malformación que también ha sido objeto de representaciones en algunos huacos, aunque nosotros no participamos de esta opinión.
La leishmaniasis cutáneo-mucosa americana era endémica en esta zona, especialmente antes de la llegada de los españoles. Rudolf Virchow, el gran patólogo, que se interesó también por la paleopatología, estudió en 1895 cerámicas mochicas hallando representaciones de leishmaniasis, entre otras patologías como lepra, ceguera, parálisis facial, verruga peruana etc.



