viernes, 19 de octubre de 2018

100 años de la "gripe española" (1918)



Edvard Munch

Autorretrato después de 
la gripe española 
(1919)

Óleo sobre lienzo 105,5 x 131 cm

Galería Nacional de Oslo




Se cumplen ahora cien años de La Gran Gripe o Gripe Española. Una epidemia que sembró el pánico a nivel mundial y que contagió a 500 millones de personas. De ellas, se estima que murieron más de 50 millones de personas, es decir entre un 2,5-5% de la población mundial, una mortalidad superior a la ocasionada directamente por la guerra (17 millones de personas). La gran virulencia del brote infeccioso ha llevado al patólogo molecular Jeffery K. Taubenberger a considerarla «la madre de todas las pandemias».

Soldados enfermos de "gripe española" (1918) Hospital Militar de Fort Riley (Kansas)

La gripe coincidió con la I Guerra Mundial y los países beligerantes establecieron una férrea censura sobre la enfermedad: no querían dar datos al enemigo sobre los devastadores efectos que la gripe tenía sobre sus tropas. España, que no participaba en la guerra, fue el primer país en informar de la gripe. A pesar de que la epidemia no se había originado en la península Ibérica, se desencadenó con gran virulencia. El corresponsal de The Times en Madrid se hizo eco de la epidemia y por primera vez recurrió al nombre de «gripe española»: 
«Everybody thinks of it as the Spanish influenza today...». 
Número de fallecimientos por año en España en el s. XX.
Obsérvese que el pico más alto es el de 1918
Poco después, este término se había extendido a todos los medios de comunicación del mundo («grippe espagnole», «Spanische Grippe», «febbre spagnola», etc.) e incluso a las revistas médicas especializadas (JAMA publicó un artículo titulado «Spanish influenza» en agosto de 1918). De todos modos, la epidemia causó 8 millones de contagios y 300.000 muertes en España (a pesar que las fuentes oficiales "solamente" reconocieron 147. 114 fallecidos). La tasa de mortalidad más alta del país en el s. XX fue precisamente el año 1918. 

La causa de la epidemia fue gripe fue por el virus de la gripe tipo A, del subtipo H1N1. Era un virus que combinaba tres variantes: humana, porcina y aviar. Los genes de los virus se recombinaron dando una cepa especialmente virulenta. Esta variedad del virus provoca una liberación incontrolada de citoquinas cuya consecuencia es un descontrol del sistema inmunológico que conduce a una inflamación y daño pulmonar irreversible originando la muerte.

Policías preparados para actuar durante la pandemia de gripe.
El uso de máscaras para prevenir el contagio se generalizó. 


La gran expansión de la gripe de 1918 fue también favorecida por la desnutrición de la población, por la terrible y cruel guerra de trincheras y con las penosas condiciones de vida de los millones de soldados de todo el mundo que participaron en la I Guerra Mundial. La aglomeración humana en los grandes centros urbanos y en los destacamentos militares también favoreció los contagios masivos. 

A diferencia de otros virus que afectan básicamente a niños y ancianos, muchas de sus víctimas fueron jóvenes y adultos saludables entre 20 y 40 años, una franja de edad que probablemente no estuvo expuesta al virus durante su niñez y no contaba con inmunidad natural, También afectó con especial saña a las mujeres embarazadas, en las que causó una mortalidad del 25-70%.


Aunque la gripe era una enfermedad bien conocida, esta vez el curso clínico era poco habitual. Comenzaba con los síntomas típicos: fiebre alta, dolor de oídos y cansancio, y luego afectaba a los pulmones, causando intensas hemorragias, con tos persistente, esputos  sanguinolentos y vómitos ocasionales. El rostro de los pacientes enfermos se tornaba cianótico (azulado). La mayoría de las personas que fallecieron durante la pandemia sucumbieron a una neumonía bacteriana secundaria, ya que no había antibióticos disponibles.
En 2005 en la revista Science se publicó por primera vez en la historia la reconstrucción de un virus totalmente extinto, el virus de la gripe de 1918 (H1N1). El virus fue totalmente reconstruido in vitro a partir de las secuencias obtenidas del análisis de muestras históricas de tejidos realizadas por el grupo de Jeffrey Taubenberger. Según el informe, después de varias décadas los científicos lograron recrear el virus con ayuda de técnicas de genética inversa, para 'devolverlo a la vida' en un laboratorio de bioseguridad de nivel 3, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en Atlanta. Se estudiaron sus efectos en ratones, embriones de pollo y células pulmonares humanas, empleando para ello diversas versiones fabricadas con genes de otros virus gripales, y así efectuar comparaciones y descubrir los elementos que lo hicieron tan mortífero. Al igual que el original, el virus reconstituido mató en pocos días a los ratones, y se comprobó que también mataba a los embriones de pollo, del mismo modo que el virus de la gripe aviar H5N1
El virus de la gripe constituye una amenaza constante para los humanos. La Prof. Katherine Kedzierska, de la Universidad de Melbourne, recuerda que además de la de 1918, en el s. XX hubo tres grandes pandemias de gripe : la gripe asiática de 1957, la gripe de Hong Kong de 1968 y la gripe porcina de 2009. Algunos científicos se plantean que pasaría si hoy volviera una epidemia de gripe de características similares. Según algunos cálculos, una pandemia similar podría afectar a 147 millones de personas. 
Es cierto que ha habido grandes progresos tecnológicos en el último siglo, y que actualmente disponemos de antibióticos y medicamentos para afrontar la situación. Sin embargo, el cambio climático, el envejecimiento de la población, las variaciones introducidas en la migración de las aves (con la consiguiente propagación del virus de la gripe aviar) y la creciente resistencia a los antibióticos son motivos de preocupación. 
En esta situación, lo más recomendable es mantener una vigilancia constante sobre el potencial pandémico y sobre la tranmisión del virus. Igualmente hay que cuidar la salud pública: promover las campañas de vacunación, extremar las medidas de higiene, como el frecuente lavado de manos y evitar, en lo posible las aglomeraciones humanas. 

Bibliografía

BBC. 3 lecciones que dejó el peor brote de influenza de la historia: la pandemia de gripe española de hace 100 años
https://www.bbc.com/mundo/noticias-45785975

La Nación. Enseñanzas de una pandemia olvidada: a cien años de la "gripe española" https://www.lanacion.com.ar/2147500-ensenanzas-de-una-pandemia-olvidada-a-cien-anos-de-la-gripe-espanola -


Ortiz. Autorretrato después de la gripe española, de Edvard Munch. 
http://www.fundacionio.org/art/pictures/september06.html
Rosenheck J. The so-called "Spanish flu". 
http://www.doctorsreview.com/history/nov05-history/
Taubenberger, J., Morens, M. (2006). "1918 Influenza Pandemic". CDC



Así fue la gripe española que ahora cumple 100 años:








jueves, 18 de octubre de 2018

La virgen que pisa una rata




Virgen de Queralt 
(s. XIV)

Escultura de madera policromada
Santuario de Queralt. Berga. 




Muy cerca de la localidad catalana de Berga está el Santuario de Queralt. Un lugar privilegiado, con unas vistas maravillosas y amplísimas que no en vano ha merecido ser conocido como "el balcón de Catalunya" y desde donde se divisa una buena parte del país.  En el santuario se venera la imagen de la Mare de Déu de Berga, una estatua mariana que como tantas otras en Catalunya está unida a la leyenda de que fue hallada en el monte por un pastor. 

La estatua ha sido restaurada en diversas ocasiones, pero aunque muy retocada, conserva su aspecto medieval original. La Virgen está sentada en un trono, según la iconografía románica de representarla como "trono de sabiduría" y como es habitual lleva al Niño Jesús sobre su rodilla. Con su pie izquierdo aplasta a un animal, símbolo del mal. Pero en este caso no es como suele ser, una serpiente, sino un mamífero no muy bien identificado pero que por su aspecto recuerda a una rata. ¿Por qué una rata? No es un animal que suela representarse en imágenes sacras. esta es precisamente la originalidad de esta virgen bergadana.



Capitel de la procesión de las ratas. Un antiguo apólogo sobre un gato viejo y gordo que se hace el muerto. Las ratas jubilosas lo llevan a enterrar, circunstancia que aprovecha el astuto gato para atacarlas cómodamente. Claustro de la Catedral de Tarragona. 

Es conocido que en el s. XIV la Peste Negra se enseñoreó de Europa. Se calcula que murieron 20 millones de personas, la tercera parte de la población europea de la época. Fue una epidemia devastadora, aunque afectó a los países de forma desigual. En Catalunya hubo zonas que murió el 70% de la población, y algunos lugares quedaron totalmente deshabitados, ya que muchos murieron y los pocos que quedaron huyeron para evitar el contagio. la pujanza económica y política del condado de Barcelona se vió truncada. En estas circunstancias, la guerra que enfrentó al rey Pedro el Ceremonioso de Aragón y Cataluña con Pedro I el Cruel de Castilla tuvo un resultado adverso y la hegemonía peninsular, pasó a manos castellanas.  La peste del s. XIV tuvo pues importantes consecuencias.

La peste estaba producida por Yersinia pestis, una bacteria que era transmitida por las pulgas. Y las pulgas infectadas entraron sobre los roedores que parasitaban. Las ratas pues fueron culpadas de transmitir el mortífero mal. Y de ahí que la Virgen de Queralt esté pisando una rata. Es una imagen gráfica para representar que vence a la peste, que protege a la comarca de Berga del terrible flagelo. La rata como símbolo del mal. 

Aunque hace poco la culpabilidad de las ratas en la Peste Negra se ha puesto en entredicho. Un artículo publicado en 'Procedings of the National Academy of Sciences' sostiene que fueron los jerbos, otro tipo de roedores de las estepas asiáticas los que transportaron las pulgas, vectores de  Yersinia pestis hasta Europa. 

Los jerbos habrían llegado a Europa transportados por barcos que desde los puertos de Oriente Medio transportaban hasta Italia las especies y productos de la Ruta de la Seda. Las pulgas habrían pasado entonces a los animales domésticos y también a otros roedores, como las ratas. Las alteraciones climáticas que provocaron un incremento de la temperatura en Europa también causaron que la población de los roedores portadores aumentara y su densidad se elevara hasta el punto de alcanzar el umbral necesario para que surgieran brotes de peste. 

Desde entonces el temor a la transmisión de enfermedades por las ratas ha sido constante. Además de la peste pueden transmitir leptospirosis, triquinosis, toxoplasmosis, hantavirus... 

A esta lista hay que añadir ahora otra enfermedad, la hepatitis E. Se ha descrito recientemente en Hong-Kong el caso de un hombre afectado por primera vez por la hepatitis E de la rata (septiembre de 2018). Al parecer se habría infectado a partir de agua o alimentos contaminados con excrementos de rata. Esta forma de hepatitis afectaba hasta ahora en exclusiva a los roedores, pero ahora se añade a las variadas formas de hepatitis susceptibles de afectar a los humanos y que afectan cada año a 20 millones de personas, según la OMS. Los síntomas de la enfermedad incluyen fiebre, vómitos, ictericia y gran debilitamiento. 


Los roedores pues, antes y ahora suponen una amenaza para los humanos. Ya hacía bien, la Virgen de Queralt, que los tenía a raya, aplastados bajo su pie.


Bibliografía 

Radarcan. 4 enfermedades transmitidas por ratas y ratones. 
https://eu.radarcan.com/es/blog/4-enfermedades-transmitidas-por-ratas-y-ratones-n372

Ribera A. ¿Y si las ratas no fueron las culpables de la peste negra? El Correo (31.05.2015)
https://www.elcorreo.com/bizkaia/sociedad/201503/31/muerte-negra-20150323130945.html

Sciences et Avenir. A Hong Kong, le premier cas humain d'hépatite E du rat. (28.09.2018)
https://www.sciencesetavenir.fr/sante/a-hong-kong-le-premier-cas-humain-d-hepatite-e-du-rat_128058


Santuari de Santa Maria de Queralt des de l'aire




El Santuari de Santa Maria de Queralt (Berga) 



miércoles, 17 de octubre de 2018

De Eos a la eosina





Douris 

Eos sostiene el cuerpo de su hijo Memnon 
(490-480 a.C.)

Cerámica ática de figuras rojas 
Museo del Louvre. París.  



En la actualidad, no disponemos de muchas cerámicas áticas firmadas, pero esta que hoy comentamos es una excepción. La realizó un tal Douris en el s. V a.C. Representa un episodio de la guerra de Troya, que estaba glosado en un poema perdido, continuación de la Ilíada, llamado Aethiopis. En interior del recipiente cerámico podemos ver a la diosa alada Eos, sosteniendo a su hijo Memnon, rey de los etíopes, que ha sido abatido en el campo de batalla por Aquiles. La representación del cadáver de Memnon es notable, con los brazos caídos y la cabeza girada, totalmente inerme, en brazos de su solícita y apenada madre. Una notable pieza cerámica, que es conocida con el sobrenombre de "Piedad de Memnón", que inspiró las posteriores imágenes de la "Piedad" cristiana.


Eos representada en un cuadro titulado 
La Aurora (1881), del pintor francés
William-Adolphe Bouguereau. 
Eos, en la mitología griega, era la diosa titánica del amanecer (en griego, ἡ Ἠώς -Ēṓs-, gen. Ἠοῦς ‘aurora'). Era hermana de Helios (el sol) y Selene (la luna). Su equivalente en la mitología latina era la diosa Aurora, que tenía un templo en el Foro Boario de Roma. 

Según la el mito, Eos salía cada día de su morada, en medio del océano que rodeaba al mundo, para anunciar la aparición de su hermano Helios, el Sol. Su misión era abrir las puertas del cielo para permitir que Helios saliera conduciendo su carro solar para recorrer el firmamento, durante el día. 

En la Odisea se alude a ella como rhododáctila (ῥοδοδάκτυλος) "la de los dedos rosados", en referencia a las digitaciones rosadas que a veces pueden verse surcando el cielo al alba, antes de la salida del sol, y que sugerían la apertura de la puerta celestial por la mano de Eos.  



Eos en su carro volando sobre el mar,  crátera de figuras rojas.
Procede del sur de Italia
, 430–420 a. C.


La asociación de Eos con el color rojizo es lo que dio nombre a un colorante de intenso color rojo, la eosina, ya bien conocido desde principios del s. XIX. 


Tinción de hematoxilina-eosina en una biopsia
de un caso de mastocitosis
La eosina junto con la hematoxilina, un pigmento obtenido de la planta Hematoxylum campechianum L. o palo de Campeche, es muy usada para teñir tejidos en histología, constituyendo la tinción por excelencia. 

El color rosado proporcionado por la eosina contrasta con el tono violáceo de la hematoxilina, que pone de relieve los núcleos, confieriendo el oportuno contraste para poder distinguir nítidamente las células al microscopio.  

La eosina forma parte también de los colorantes de la tinción de May-Grünwald Giemsa, usada sobre todo para extensiones de sangre y de médula ósea. En esta tinción, podemos distinguir tres tipos de reacciones: 
- Basófila: los componentes celulares de naturaleza aniónica (ácida) se unen selectivamente a los tintes catiónicos tiñéndose en variados tonos de azul (ADN, mitocondrias, ribosomas y citoplasma de células ricas en ARN). 
Granulocitos neutrófilo (arriba) y eosinófilo (abajo) Imagen tomada de wikipedia
- Acidófila. Los componentes celulares de naturaleza catiónica (básicos) se unen selectivamente al tinte ácido eosina, tiñéndose en variados tonos de naranja y rojo. Es el caso de la hemoglobina y de un tipo de leucocitos que se denominan eosinófilos precisamente por su avidez en captar eosina. 
- Neutrófila: Los componentes celulares que tienen afinidad por ambos tipos de colorantes, se tiñen en variados tonos de violeta, como los neutrófilos, otro tipo de leucocitos que reciben este nombre por su comportamiento en la tinción.   
La eosina tiene muchas otras aplicaciones. En Medicina es usada en terapéutica en las lesiones de intertrigo o dermatitis de los pañales (solución acuosa al 2%), con excelentes resultados, si bien el intenso color que confiere a la piel y a la ropa hace que en ocasiones se restrinja su uso.  

martes, 16 de octubre de 2018

Francia quiere prohibir las cabinas UVA





Lámpara de rayos ultravioleta
(1910-1920)

Marca Original Hanau. 
Modelo Kunstliche Hohen Sonne

Museo Sanitario de Vigo (MUSAVI)




La radiación ultravioleta fue descubierta en 1801 por Johann Wilhelm Ritter (1776-1810). Poco antes se había descubierto la luz infrarroja (William Herschel, 1800) y Ritter decidió realizar algunos experimentos por si podía demostrar la existencia de alguna otra fracción de luz no visible. 


Johann Wilhelm Ritter
Ritter sabía que el cloruro de plata se ennegrecía al exponerse a la luz y que esta reacción era mayor con luz azul que con luz roja. Ideó una caja oscura en la que la luz entraba a través de un agujero que la descomponía en colores. Ritter expuso sucesivamente un papel con cloruro de plata a las diversas franjas de color. El ennegrecimiento obtenido era, efectivamente muy escaso en la parte roja y cada vez más intenso a medida que se acercaba a la última franja, la de color violeta. Posteriormente, colocó el papel más allá de la franja de color violeta, que ya no estaba iluminada por ninguna luz visible. Asombrado vio como la reacción era todavía más intensa. Por eso decidió llamar a esta reacción no visible "luz ultravioleta": más allá del color violeta. 


Niels Ryberg Finsen
Algunas décadas más tarde, la luz ultravioleta demostró tener diversas cualidades. En 1860, Niels Ryberg Finsen, un danés nacido en las islas Feroe (un lugar con muy poca radiación solar) descubrió que la luz ultravioleta tenía propiedades bactericidas y diseñó una lámpara con arco voltaico que emitía este tipo de luz para tratar el lupus tuberculoso: la lámpara de Finsen. En 1896 fundó el Instituto Terapéutico Finsen, donde demostró que la luz ultravioleta podía ser útil en el tratamiento del raquitismo y otras enfermedades, lo que le valió el Premio Nobel en 1903. Las lámparas Finsen, como la que se conserva en el MUSAVI y con la que encabezamos esta entrada, tuvieron un papel terapéutico destacado en la década de los años 20. Pero se tenía que ir con cuidado para no provocar quemaduras en la piel, como cuando se exponía la piel al sol durante mucho tiempo.  

Más adelante se descubrió que los rayos ultravioleta tenían diversas fracciones y que solamente una de ellas (la fracción B) era la responsable de las quemaduras. Por eso se diseñaron lámparas que solamente emitían la fracción A, que fueron conocidas como UVA (Ultra Violeta A), que no producían eritema tras la exposición. En los años 70 del s. XX, se popularizó un tratamiento dermatológico para la psoriasis y otras enfermedades, en la que se administraba a los pacientes psoralenos y luego eran sometidos a la acción de la lámpara UVA. A este tratamiento se le dio el nombre de PUVA (psoralenos + Ultra Violeta A) y se aplica a pacientes con psoriasis, vitíligo y otras afecciones dermatológicas bajo supervisión médica. 

Pero desde los años 20 había surgido una moda que cambió completamente la concepción estética: el bronceado. Ya nos hemos referido repetidamente a esta moda y a los nefastos efectos de exponerse al sol de forma inmoderada. Pero ahora no hacía falta ir a la playa. Las cabinas UVA, provistas de lámparas, permitían obtener el ansiado moreno en sesiones de pocos minutos. Los centros UVA, donde se ofrecía el moreno artificial, proliferaron por doquier. La obsesión por lucir una piel bronceada todo el año, la llamada tanorexia, suministró clientes a todas las cabinas. 

Pero si bien las lámparas UVA no producen quemaduras, no evitan los efectos sobre la piel a largo plazo: fotoenvejecimiento, manchas, arrugas y sobre todo, la aparición de cáncer cutáneo. En un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (2004), el equipo de Gary Halliday, del Melanoma and Skin Institute de Sidney demostró que los rayos UVA son tan nocivos como los UVB y que provocan mutaciones en las células profundas de la piel. De hecho el incremento notable de cáncer cutáneo es un problema cada vez más acuciante.


La generalización de cabinas UVA supone un peligro sanitario. 

Algunos países, como Brasil (2009) o Australia (2015) han prohibido ya totalmente las cabinas UVA por el peligro que suponen para la salud de la población. Recientemente, en Francia, la ANSES (Agence Nationale de securité sanitaire) ha pedido "a los poderes públicos tomar medidas encaminadas a evitar que la población se exponga a los UV artificiales" ante el riesgo de cáncer demostrado. La asociación propone hacer desaparecer tanto las actividades dirigidas al bronceado artificial como la venta de aparatos UVA de uso doméstico. Esta advertencia, del 10 octubre de 2018, se une a otros avisos similares que la asociación publicó en 2013 y 2014. Opiniones parecidas han sido expuestas repetidamente por los dermatólogos franceses, la Academia de Medicina e incluso por el Senado. A esto hay que añadir la voz de alarma a nivel mundial de la OMS que en 2009 clasificó la exposición a las lámparas artificiales de rayos ultravioletas como "cancerígeno seguro". 

Aunque las lámparas UVA están expresamente prohibidas para menores de 18 años en Francia, la norma está lejos de ser respetada y su uso fraudulento es bastante habitual (se calcula que en el 63% de los casos no se respeta la normativa). Las personas que se han expuesto al menos una vez a los UVA antes de los 35 años, aumentan la probabilidad de tener un cáncer de piel en un 60%. Se estima que el 43% de los casos de melanoma se desarrollan en personas que han estado expuestas a los UVA antes de los 30 años (En Francia, 10.340 casos de melanoma se pudieron relacionar con los UVA en 2015). 

Además del alto riesgo de cáncer cutáneo, las cabinas UVA son responsables de otros efectos indeseables, como el envejecimiento acelerado de la piel, arrugas prematuras y aparición de manchas. De hecho se calcula que el fotoenvejecimiento por UVA artificial es cuatro veces mayor que el provocado por exposición al sol natural. 

Los defensores del sol artificial intentan buscar argumentos que no tienen base científica alguna. Uno de ellos es que la piel se protege de quemaduras solares si se somete a algunas sesiones de UVA antes de ir a la playa, afirmación completamente falsa. O que son beneficiosas para producir vitamina D. La vitamina D se produce suficientemente con mínimas exposiciones a la luz natural y su producción no se incrementa por aumentar la exposición.   

A todo esto hay que añadir que otro uso fraudulento es la dosificación de joules/cm2, que no suele estar bien regulada. En la mayoría de centros de "sol artificial" se somete a los clientes a dosis excesivas, para conseguir efectos más rápidos. Aunque a decir verdad, como recuerda la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria francesa, "no se puede establecer ningún valor límite de irradiación ni de dosis (de UVA)" segura y que no tenga peligro alguno. 

Por todo ello, lo más prudente sería la total prohibición de este tipo de instalaciones en todos el mundo. Una decisión problemática, ya que sólo en Francia hay casi un millar de cabinas UVA, que dan ocupación a un gran número de trabajadores. De aquí se deriva que su prohibición haya quedado, de momento, encallada en el Senado. 


Bibliografía

Faut-il interdire les cabines de bronzage?. Sciences et Avenir, 10.10.2018 
https://www.sciencesetavenir.fr/sante/dermato/l-anses-recommande-la-fermeture-des-cabines-de-bronzage_128406

França demana prohibir les cabines de raigs UVA. 
Ara, 11.10.2018

lunes, 15 de octubre de 2018

El retorno del Gran Inquisidor





Xavier Sierra Valentí 

El retorno del Gran Inquisidor 


Acrílico sobre tabla con collage de textiles, papel y metal, y fondo de pan de oro. 30x40 cm
Exposición temporal Art.155. 
Centre Cultural La Farinera del Clot. 
Barcelona. 




Hay algunos momentos en los que este dermatólogo no ejerce de médico. Y tampoco comenta como espectador lo que le sugieren las piezas de un museo, como acostumbra a hacer desde hace ya tiempo. Hay momentos en los que el viejo dermatólogo necesita expresarse él mismo como artista, como espectador y actor de la realidad que le rodea. Y entonces pinta. Cambia el oficio de cronista, de crítico de arte, de observador médico por el de expresarse él mismo con los pinceles. Pintar es, como no, otra forma de expresión, otro testimonio de vida, como diagnosticar o como escribir. Y hoy, perdonadme la inmodestia, quiero compartir con vosotros mi propia obra pictórica, las pinturas a las que dedico algunos ratos libres. 




No soy un artista, lo sé. Solamente un lego que se expresa como puede, balbuceante en la estética pero explícito en su idea. He tenido la oportunidad de exponer alguna de mis obras en los últimos meses, en Terrassa, en Talamanca, en Begur. Y ahora en Barcelona. El Centro Cultural La Farinera del Clot convocó una exposición sobre el artículo 155, aplicado recientemente a mi país. Concursé y me seleccionaron dos obras. "El retorno del Gran Inquisidor" y "La sombra del Conde Duque de Olivares". 


Otra de las obras de la exposición.
Julieth Rodríguez Soronellas. Toca'm 155

Las obras están inspiradas en cuadros clásicos de la Historia del Arte, con una relectura actual. El Greco, Botero, Van Eyck, Velázquez, Manolo Valdés, asoman en ellas como una advertencia de que la historia se repite. La notable involución de las libertades que vivimos, también. 


Una obra de Cesc Homet, en la exposición de La Farinera
Compartí sala con otros artistas movidos por pulsiones similares: Quim Boleda, Cesc Homet, Julieth Rodríguez Soronellas, Fabián Fernández Caeiro. La exposición fue diversa, pero con un espíritu común. En la inauguración estuve acompañado por un buen puñado de amigos, feliz de poder expresarme libremente, sobre el mundo que me rodea. Y es que no hay nada mejor que la libertad, que da la razón a nuestra existencia. 


Quim Boleda: 1 d'octubre