miércoles, 22 de septiembre de 2021

Dalibour y el agua medicinal.

 versió catalana | versión española





Escuela de Jacint Rigau 

(Hyacinthe Rigaud) 


Retrato de Jacques Dalibour 


 
Óleo sobre lienzo 

Paradero desconocido 


El cuadro que encabeza el presente artículo se encuentra hoy en paradero desconocido. Hasta mediados del s. XX se conservaba en la Facultad de Medicina de París, lugar del que actualmente ha desparecido, probablemente a consecuencia de un incendio en 1992, aunque conservamos algunos datos y alguna fotografía como la que presentamos.

Se trata de una pintura al óleo, con una leyenda: «ABUS DALIBO AQUS PPSITUS» que nos permite suponer que era un retrato del cirujano Jacques Dalibour (circa 1651-1735). 

Dalibour fue "maestro cirujano jurado en París y cirujano mayor de la Gendarmería de Francia" por la Cofradía de San Cosme y San Damián, desde 1677 hasta 1730. Fue también cirujano militar de los ejércitos de Luis XIV. En 1691 fue nombrado preboste de la comunidad de cirujanos de París. Poco antes de morir fue uno de los fundadores de la Real Academia de Cirugía. 

La importancia de Dalibour (que encontramos también con la grafía d'Alibour) como apuntaba la inscripción del cuadro, radica en que ideó y dio su nombre a diversas soluciones acuosas de sulfato de cobre y de sulfato de zinc, que usaba para el tratamiento de las heridas de guerra. El "agua de Dalibour" se ha usado en Dermatología desde 1700 y ha sido (y es) muy usada en el tratamiento de las enfermedades dermatológicas.  

La composición del agua de Dalibour (de la que nos han llegado diversas variantes) fue mantenida en secreto por el cirujano. Antes de morir confió su secreto a su yerno y a su nieto. El buen resultado terapéutico del agua Dalibour hizo que François-Alexandre de Garsault (1693-1778) la calificara como  "agua de las maravillas". 

La acción de estos preparados, que a veces también se denominan "acqua caerulea" (por presentar una tonalidad azulada pálida) es antiséptica y astringente. Disminuyen la exudación y favorece el descostrado. Tiene pues su principal indicación en el tratamiento de impétigo, eczemas, dermatitis, dermatosis exudativas y otras lesiones sobreinfectadas de la piel. 

Aunque existen diversas variantes de esta preparación, una de las fórmulas más conocidas es:


Sulfato de cobre........... 20 g 

Sulfato de cinc............. 70 g

Alcanfor......................  10 g

Azafrán pulverizado...... 4 g

Agua destilada, c.s.p. 2000 ml. 

(Virey Traité de pharmacie théorique et pratique, 1819)  

 

Más tarde se incorporaron algunas variantes: 


Agua Dalibour débil 

Sulfato de cobre........... 1 g 

Sulfato de cinc...........    3'5 g

Alcohol alcanforado...  10 g

Tintura de azafrán........ 1 g

Agua destilada, c.s.p. 1000 ml. 

Agua Dalibour fuerte 

Sulfato de cobre............ 10 g 

Sulfato de cinc............    35 g

Alcohol alcanforado......  10 g

Tintura de azafrán........... 1 g

Agua destilada, c.s.p. 1000 ml. 


La primera fórmula se usaba directamente en fomentos, con una gasa o una torunda de algodón, impregnando las lesiones. El agua de Dalibour fuerte se solía mezclar con agua hervida, para efectuar lavados de la zona. 

Es conveniente que el envase en el que se contiene la preparación sea opaco, para mejor conservación del producto y menor exposición a la luz. Si se mantiene a una temperatura inferior a 30ºC su vida útil puede alcanzar 30-40 días. En la actualidad existen preparados ya comercializados. 

La ingesta accidental de este preparado puede causar trastornos neurológicos y también problemas gastroenterológicos graves. Por eso debe mantenerse fuera del alcance de los niños y personas poco prudentes. 

En todo caso, conservemos el recuerdo del cirujano que ideó una fórmula que ha demostrado su utilidad terapéutica a lo largo de tres siglos.

 

 



Dalibour i l'aigua medicinal





Escola de Jacint Rigau 

(Hyacinthe Rigaud) 


Retrat de Jacques Dalibour 

 
Oli sobre tela 

Localització desconeguda 



El quadre que encapçala aquest article es troba avui en un parador desconegut. Fins a mitjans del segle XX es conservava a la Facultat de Medicina de París, d’on actualment ha desaparegut, probablement a conseqüència d'un incendi l’any 1992, si bé en conservem algunes dades i alguna fotografia d'arxiu com la que presentem aquí.

Es tracta d'una pintura a l'oli, amb una llegenda: «ABUS DALIBO AQUS PPSITUS» que ens permet suposar que era un retrat del cirurgià Jacques Dalibour (circa 1651-1735).

Dalibour va ser "mestre cirurgià jurat a París i cirurgià major de la Gendarmeria de França" per la Confraria de Sant Cosme i Sant Damià, des de 1677 fins el 1730. També fou cirurgià militar dels exèrcits de Lluís XIV. El 1691 va ser nomenat prebost de la comunitat de cirurgians de París. Poc abans de morir va ser un dels fundadors de la Reial Acadèmia de Cirurgia.

La importància de Dalibour (que trobem també citat amb la grafia d'Alibour, com apunta la inscripció del quadre), radica en què va idear i va donar el seu nom a diverses solucions aqüoses de sulfat de coure i de sulfat de zinc, que s'empraven per al tractament de les ferides de guerra. L’"aigua de Dalibour" s'ha utilitzat en dermatologia des del 1700 i ha estat (i encara és) molt usada en el tractament de les malalties dermatològiques.

La composició de l'aigua de Dalibour (de la qual ens han arribat diverses variants) va ser mantinguda en secret pel cirurgià. Abans de morir va confiar el secret al seu gendre i al seu nét. El bon resultat terapèutic de l'aigua Dalibour va fer que François-Alexandre de Garsault (1693-1778) la qualifiqués com l’"aigua de les meravelles".

L'acció d'aquests preparats, que de vegades també s’anomenen "acqua caerulea" (per presentar una tonalitat blavosa pàl·lida) és antisèptica i astringent. Disminueixen l'exsudació i afavoreix el descrostat. Té doncs la seva principal indicació en el tractament d’impetigen, èczemes, dermatitis, dermatosi exudatives i altres lesions sobreinfectades de la pell.

Encara que existeixen diverses variants d'aquesta preparació, una de les fórmules més conegudes és la següent:

Sulfat de coure........... 20 g 

Sulfat de zinc............. 70 g

Càmfora......................  10 g

Safrà polvoritzat...... 4 g

Aigua destil·lada, c.s.p. 2000 ml.

 (Virey. Traité de pharmacie théorique et pratique, 1819)  

 

Més tard es van incorporar algunes variants:


Aigua Dalibour dèbil 

Sulfat de coure........... 1 g 

Sulfat de zinc...........    3'5 g

Alcohol camforat...  10 g

Tintura de safrà........ 1 g

Aigua destil·lada, q.s.p. 1000 ml. 


Agua Dalibour forta 

Sulfat de coure............ 10 g 

Sulfat de zinc............    35 g

Alcohol camforat......  10 g

Tintura de safrà........... 1 g

Aigua destil·lada, q.s.p. 1000 ml. 


La primera fórmula s'utilitzava directament en foments, amb una gasa o un tampó de cotó, impregnant les lesions. L'aigua de Dalibour forta se solia barrejar amb aigua bullida, per efectuar rentats de la zona. 

És convenient que l'envàs en el qual es conté la preparació sigui opac, per a una millor conservació del producte i menor exposició a la llum. Si es manté a una temperatura inferior a 30ºC la seva vida útil pot arribar a 30-40 dies. En l'actualitat hi ha preparats ja comercialitzats.

La ingesta accidental d'aquest preparat pot causar trastorns neurològics i també problemes gastroenterològics greus. Per això s'ha de mantenir fora de l'abast dels nens i de persones poc prudents.

En tot cas, recordem al cirurgià que va idear una fòrmula que ha demostrat la seva utilitat terapèutica al llarg de tres segles.



lunes, 20 de septiembre de 2021

La ascitis de Sileno

 versió catalana | versión española





Jusepe de Ribera 


Sileno borracho 

(1626)
 
Óleo sobre lienzo 185 x 228 cm

Museo de Capodimonte. Nápoles. 



Entre las primeras obras de Jusepe de Ribera, llamado "El Españoleto" es esta la primera que conocemos con fecha y firma del autor. En el ángulo inferior izquierdo de la obra, una serpiente sostiene un pergamino en donde está escrito: "Josephus de Ribera, Hispanus, Valentín/ et academicus Romanus faciebat/ partenope 1626". 

El cuadro formó parte de la extensa colección pictórica del mercader flamenco Gaspare Roomer (1606-1674), aunque seguramente no fue el el que le encargó el cuadro al artista, ya que la adquirió en 1653, casi treinta años después de que se pintara el cuadro. 

La escena de Sileno borracho fue muy popular, ya que Ribera la reprodujo en un grabado, dos años más tarde de su versión al óleo. Este aguafuerte se considera el de mayor calidad de la obra gráfica de Ribera. En el grabado la escena se simplifica, eliminando varios elementos, y el ambiente es más diáfano, con un paisaje al fondo que le confiere amplitud. Como es habitual en los grabados, la imagen impresa es invertida ya que debido al efecto especular las impresiones salen al revés.  



Ribera: Sileno ebrio (1628). Grabado 
L'Hermitage. San Petersburgo. 

La figura central de la escena es la de Sileno, el más destacado y fiel compañero de Baco. Aparece junto a una gran tina de madera (usada para exprimir la uva en la vendimia) y tiende una copa hecha de una concha a un personaje situado detrás, que se la llena del vino de un pellejo que lleva al hombro. A la derecha podemos ver al padre de Sileno, Pan, representado como es habitual con cuernos, orejas, y pezuñas de cabra. Pan está coronando a su hijo con unas hojas de parra. También aparecen a su alrededor otros atributos de Pan, como el cayado (alusivo al pastoreo), la tortuga (símbolo de la pereza) y una caracola vacía (que se ha interpretado como un anuncio de la muerte). 

La escena se completa con otros personajes, como una ninfa (a la derecha) que es mirada con deseo por un personaje en la penumbra, tal vez Apolo o Príapo; un sátiro joven (a la izquierda) elevando una copa; tras él, un asno que rebuzna (el asno era el animal que solía llevar a Sileno en las fiestas báquicas). 



Cesare Fracanzano: Sileno ebrio. Museo del Prado. 


El Dr. Rafael P. Huacuja, de México, lector habitual de nuestro blog, me hace notar ciertas características físicas de esta representación de Sileno, que nos permite sospechar un cuadro clínico de insuficiencia hepatocelular con probable hipertensión portal. La gran distensión abdominal, por ejemplo, puede interpretarse probablemente por la ascitis. La distribución ginecoide y la disminución del vello corporal es otro signo semiológico en este sentido, así como la ginecomastia (por la alteración del metabolismo de los estrógenos). Esta patología cuadra con el mito del personaje, ya que su etiología es frecuentemente causado por el abuso de alcohol. Concuerdo con la opinión del Dr. Huacuja y le agradezco su colaboración. 

La ascitis es la acumulación de líquido en la cavidad abdominal que causa el aspecto de "vientre de bartracio". Es muy frecuente en personas con cirrosis y generalmente se desarrolla cuando el hígado comienza a fallar. En general, el desarrollo de la ascitis indica una enfermedad hepática avanzada, muchas veces asociada a ingesta habitual y excesiva de alcohol. 

Por otra parte, estas características pueden encontrarse en otras versiones de Sileno borracho, como en diversas obras de Rubens, por ejemplo, la de Van Dyck o la de Cesare Fracanzano. En ellas también se aprecia la ascitis y la característica distribución del vello de las hepatopatías. Frecuentemente se asocia también un marcado enrojecimiento de la cara (eritrosis facial), que es habitual tras el consumo excesivo de alcohol. 

Así pues, las características clínicas de los bebedores inmoderados y su asociación con el mito de Sileno, un borracho habitual seguidos de Baco, no pasaron desapercibidos a los ojos de los pintores del barroco. 



P. P. Rubens: Sileno borracho. Alte Pinakothek. Munich. 


 



L'ascitis de Silè 



Josep (Jusepe) de Ribera 


Sileno borracho 

(1626)
 
Óleo sobre lienzo 185 x 228 cm

Museo de Capodimonte. Nápoles. 


Entre les primeres obres del xativí Josep de Ribera, anomenat "Lo Spagnoletto" aquesta és la primera que coneixem amb data i signatura de l'autor. A l'angle inferior esquerre de l'obra, una serp sosté un pergamí on hi ha escrit: "Josephus de Ribera, Hispanus, Valentín / et academicus Romanus faciebat / Partenope 1626". 

El quadre va formar part de l'extensa col·lecció pictòrica del mercader flamenc Gaspare Roomer (1606-1674), tot i que segurament no va ser ell qui li va encarregar el quadre a l'artista, ja que sabem que la va adquirir el 1653, gairebé trenta anys després que es pintés el quadre.

L'escena de Silè borratxo va ser molt popular, ja que Ribera la va reproduir en un gravat, dos anys després de la seva versió a l'oli. Aquest aiguafort es considera el de més qualitat de l'obra gràfica de Ribera. En el gravat l'escena es simplifica, eliminant diversos elements, i l'ambient és més diàfan, amb un paisatge al fons que li confereix amplitud. Com és habitual en els gravats, la imatge impresa és invertida ja que a causa de l'efecte especular les impressions surten a l'inrevés.



Ribera: Silè ebri (1628). Gravat 
L'Hermitage. Sant Petersburg. 


La figura central de l'escena és la de Silè, el més destacat i fidel company de Bacus. El veiem al costat d'una gran tina de fusta (utilitzada per esprémer el raïm a la verema) i inclina una copa feta amb una petxina vers un personatge situat a darrera seu, que li omple amb el vi d'un bot de pell, que porta a l'espatlla. A la dreta podem veure al pare de Silè, Pan, representat amb banyes, orelles i peülles de cabra, com és habitual. Pan està coronant al seu fill amb uns pàmpols de vinya. També hi trobem al seu voltant atributs de Pan, com el bastó (que fa al·lusió a la feina de pastor), la tortuga (símbol de la mandra) i un cargol de mar buit (que s'ha interpretat com un anunci de la mort). 

L'escena es completa amb altres personatges, com una nimfa (a la dreta) que és mirada de forma luxuriosa per un personatge que es mantè en la penombra, potser Apol·lo o Príap; un sàtir jove (a l'esquerra) elevant una copa; i a l'àngle superior esquerre, un ase bramant (l'ase era l'animal que solia cavalcar Silè a les festes bàquiques).

El Dr Rafael P. Huacuja, de Mèxic, lector habitual del nostre bloc, em fa notar certes característiques físiques d'aquesta representació de Silè, que ens permet sospitar un quadre clínic d'insuficiència hepatocel·lular amb probable hipertensió portal. La gran distensió abdominal, per exemple, pot interpretar-se probablement com una ascitis. La distribució ginecoide del pèl, força escàs, així com la ginecomàstia (per l'alteració del metabolisme dels estrògens) són signes semiològics que ens reafirmen en la sospita d'una hepatopatia. Aquests signes lliguen a la perfecció amb el mite del personatge, tota vegada que sovint l'etiologia és l'abús d'alcohol. Coincideixo amb l'opinió del Dr. Huacuja i li agraeixo la seva col·laboració.

L’ascitis és l'acumulació de líquid en la cavitat abdominal que causa l'aspecte de "ventre de batraci". És molt freqüent en persones amb cirrosi i generalment es desenvolupa quan el fetge comença a fallar. En general, el desenvolupament de l'ascitis indica una malaltia hepàtica avançada, moltes vegades associada a una ingesta habitual i excessiva d'alcohol.

Aquestes característiques poden trobar-se també en altres versions de Silè borratxo, com en les de Rubens, per exemple, la de Van Dyck o la de Cesare Fracanzano. A totes elles també s'hi aprecia l'ascitis i la distribució característica del borrissol de les hepatopaties. Freqüentment s'associa també un marcat envermelliment de la cara (eritrosi facial), habitual després del consum excessiu d'alcohol.

Així doncs, les característiques clíniques dels bevedors immoderats i la seva associació amb el mite de Silè, un borratxo habitual seguidor de Bacus, no van passar desapercebuts als ulls dels pintors del barroc. 


P. P. Rubens: Silè borratxo. Alte Pinakothek. Munich. 

viernes, 17 de septiembre de 2021

Hace 5.000 años ya existía la peste

  versió catalana | versión española






Cráneo RV2039 
(ca. 5.000 años) 

Restos humanos 
Colección antropológica Rudolf Virchow
Berlín



Cuando se habla de peste, enseguida pensamos en la peste negra, la gran epidemia que asoló Europa a partir de mediados del siglo XV, causando la muerte de casi la mitad de la población en muchas regiones. Realmente esa fue una de las más grandes epidemias de las que se conserva el recuerdo, y que causó brotes sucesivos en los siguientes siglos. Pero no fue la primera vez que la infección por la bacteria Yersinia pestis llegó a nuestro continente.

Un grupo de investigadores han podido aislar la cepa conocida más antigua del agente causal de la peste en los huesos de un cazador-recolector de más de 5.000 años de antigüedad.

La revista  Cell Reports  publica el análisis genético de esta bacteria, demostrando que apareció 2.000 años antes de lo que se pensaba, aunque era menos contagiosa y mortal que su variante medieval.

En el yacimiento arqueológico de conchas de Riņņukalns, en Letonia, cerca del río Salacia (un río que desemboca en el mar Báltico) se acumulan sobre todo conchas de mejillones y espinas de pescado, como consecuencia de la actividad humana. La primera excavación sistemática que se hizo en este yacimiento, la hizo Sievers en 1875. Allí encontró los restos humanos de una mujer de 12-18 años (RV 1852) y los de un hombre de 20 a 30 años (RV 2039).

En 1877, Sievers envió los cráneos RV 1852 y RV 2039, de Riņņukalns, a su amigo el médico alemán Rudolf Virchow (1821-1902) de Berlín. Virchow fue un médico destacado: estableció los campos de la patología celular, la base de la medicina moderna, la medicina social y fue uno de los primeros en señalar la importancia de la Historia de la Medicina. En 1869, debido a su interés por la prehistoria y la protohistoria, se convirtió en el fundador de la Sociedad de Antropología de Berlín (Berliner Gesellschaft für Anthropologie, Ethnologie und Urgeschichte).

Virchow estudió los restos humanos de Riņņukalns y publicó un primer informe. Después de la Segunda Guerra Mundial, se perdió el rastro de los cráneos de Riņņukalns. Pero en 2011 fueron redescubiertos en la Colección Antropológica Rudolf Virchow reinventariada por la BGAEU.

Poco después (2017-2018) se encontraron más restos humanos en Riņņukalns: un macho adulto (2017/1) y un neonato (2018/1). Es probable que se tratara de un asentamiento estable, en un lugar donde era fácil la pesca y la recolección de moluscos. Todos estos restos fueron fechados radiocarbono en 5.300-5050.



Izquierda: Mapa del yacimiento de Riņņukalns. 
Derecha: Cráneo y mandíbula RV2039 


No disponemos de mucha información sobre la composición genómica de los cazadores-recolectores que vivieron en el nordeste de Europa hace 5.000 años o sobre sus posibles enfermedades infecciosas, por lo que se sometieron los restos de los cuatro individuos de Riņņukalns a un análisis de ADN antiguo (ADNa) que también incluyó una detección de patógenos. Sorprendentemente, se identificó en un macho el genoma de Yersinia pestis, el agente infeccioso responsable de la peste, una enfermedad que por lo menos ha causado tres grandes epidemias desde aquel entonces hasta ahora.

La forma actual de Yersinia pestis  puede transmitirse de los animales (por ejemplo roedores) a los humanos. Es posible que los cazadores-recolectores, que frecuentemente mataban roedores como alimento o decoración personal, se contagiaran de Y. pestis o de su antecesor Y. pseudotuberculosis directamente de los animales. Curiosamente, en el yacimiento de Riņņukalns, el castor fue la especie que frecuentaba más entre los hallazgos de Sievers. Los castores son un portador común de Y. pseudotuberculosis, que precede las cepas actuales de Y. pestis.



Rudolf Virchow (1821-1902) 

Hasta ahora no disponemos de información experimental sobre la patogenicidad de las cepas antiguas de Y. pestis. Por lo tanto, es difícil evaluar su capacidad para causar una epidemia. No parece que en Riņņukalns las pulgas tuvieran ningún papel en su transmisión, y en todo caso el contagio sería por gotitas de Flügge (peste neumónica) o incluso a partir de una mordedura de algún animal (forma septicémica).

Con todo, la importancia del estudio radica en la demostración de la existencia de Y. pestis hace más de 5.000 años. Y también en la importancia de la obra de Rudolf Virchow, que no disponía de los medios para diagnosticar la presencia de la bacteria, pero quien conservó los cráneos en su colección, posibilitando que fueran estudiados 145 años más tarde.



 



Fa 5.000 anys ja existia la pesta







Crani RV2039 
(ca. 5.000 años) 

Restes humanes 
Col·lecció antropològica Rudolf Virchow
Berlín





Quan es parla de pesta, de seguida es pensa en la pesta negra, la gran epidèmia que va assolar Europa a partir de mitjans del s. XV, causant la mort de gairebé la meitat de la població en moltes regions. Realment aquella va ser una de les més grans epidèmies de les que s'en serva record, i que va produir brots successius en els següents segles. Però no va ser aquesta la primera vegada que la infecció pel bacteri Yersinia pestis va arribar al nostre continent.  

Un grup d’investigadors han pogut aïllar la soca coneguda més antiga de l'agent causal de la pesta en els ossos d’un caçador-recol·lector de més de 5.000 anys d’antiguitat.

La revista Cell Reports publica l'anàlisi genètica d'aquest bacteri, demostrant que va aparèixer 2.000 anys abans del que es pensava, encara que era menys contagiosa i mortal que la seva variant medieval.

Al jaciment arqueològic de petxines de Riņņukalns, a Letònia, a prop del riu Salaca (un riu que desemboca al mar Bàltic) s'acumulen sobretot closques de musclos i espines de peix, com a conseqüència de l'activitat humana. La primera excavació sistemàtica que es va fer en aquest jaciment, la va fer  Sievers el 1875. Hi va trobar les restes humanes d'una dona de 12-18 anys (RV 1852) i els d'un home de 20 a 30 años (RV 2039). 

El 1877, Sievers va enviar els cranis RV 1852 i RV 2039, de Riņņukalns, al seu amic el metge alemany Rudolf Virchow (1821-1902) de Berlín. Virchow va ser un metge destacat: va establir els camps de la patologia cel·lular, la base de la medicina moderna, la medicina social i va ser un dels primers en assenyalar la importància de la Història de la Medicina. El 1869, degut al seu interés per la prehistòria i la protohistòria, es va convertir en el fundador de la Societat d'Antropologia de Berlin (Berliner Gesellschaft für Anthropologie, Ethnologie und Urgeschichte).

Virchow va estudiar les restes humanes de  Riņņukalns i va publicar un primer informe). Després de la Segona Guerra Mundial, es va perdre el rastre dels cranis de Riņņukalns. Però el 2011, van ser redescoberts a la Col·lecció Antropològica Rudolf Virchow reinventariada per la BGAEU. 

Poc després (2017-2018) es van trobar més restes humanes a Riņņukalns: un mascle adult (2017/1) i un neonat (2018/1). ës probable que es tractés d'un assentament estable, en un lloc on era fàcil la pesca i la recol·lecció de mol·luscs. Totes aquestes restes van ser datades radiocarboni en 5300-5050



Esquerra: Mapa del jaciment de Riņņukalns. Dreta: Crani i mandíbula RV2039 


No es té gaire informació sobre la composició genòmica dels caçadors-recolectors que van viure al nordest d'Europa fa 5.000 anys o sobre les seves possibles malalties infeccioses, per la qual cosa es van sotmetre les restes dels quatre individus de Riņņukalns a una anàlisi d'ADN antic (ADNa) que també va incloure una detecció de patògens. Sorprenentment, en un mascle es va identificar el genoma de Yersinia pestis, l'agent infecciós responsable de la pesta, una malaltia que pel cap baix ha causat tres grans epidèmies des de llavors fins ara. 

La Y. pestis moderna pot transmetre's dels animals  (p. ex. Rosegadors) als humans. És possible que els caçadors-recolectors, que freqüentment mataven rosegadors com aliment o decoració personal, s'encomanèssin de Y. pestis o del seu antecessor Y. pseudotuberculosis directament dels animals. Curiosament, en el jaciment de Riņņukalns, el castor va ser l'espècie que sovintejava més entre les troballes de Sievers. Els castors són un portador comú de Y. pseudotuberculosis, que precedeix les soques actuals de Y. pestis


Rudolf Virchow (1821-1902) 

Fins ara no disposem d'informació experimental sobre la patogenicitat de les soques antigues de Y. pestis . Per tant, és difícil avaluar la seva capacitat per causar una epidèmia. No sembla que a Riņņukalns les puces tinguèssin un paper en la seva transmissió, i en tot cas el contagi seria per gotetes de Flugge (pesta pneumònica) o fins i tot a partir d'una mossegada d'algun animal (forma septicèmica). 
La importància de l'estudi radica però en la demostració de l'existència de Y. pestis fa més de 5.000 anys. I també en la importància de l'obra de Rudolf Virchow, que no disposava dels mitjans per a diagnosticar la presència del bacteri, però que va conservar els cranis en la seva col·lecció, possibilitant que fòssin estudiats 145 anys més tard. 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

El médico que descubrió la buganvilla

 versió catalana | versión española








Frans Francken

Louis-Antoine de Bougainville

Busto de mármol

Museo de la Marina. París 



Paseando por las villas marineras, nos encontramos a menudo con unas magníficas plantas que cubren los muros con colores alegres. La mayoría de las veces son de una tonalidad lila vivo, pero en ocasiones son de color carmín o incluso anaranjado. Son las buganvillas. Su vista es inseparable de los paisajes mediterráneos, frente al mar, cuando llega el verano. 

Estos arbustos trepadores en forma de liana, que pueden llegar a superar los 12 metros, no son originarios de nuestras costas, sino que proceden de América del sur (Brasil, Perú, norte de Argentina...) y no llegaron a Europa hasta finales del siglo XVIII.



La Boudeuse


En 1766, el rey Luis XV auspició una expedición científica en las costas americanas. Era la primera vuelta al mundo francesa, y tenía el objetivo de descubrir nuevas tierras donde poder fundar colonias comerciales, investigar nuevas plantas y especies y abrir una nueva ruta hasta China. El comandante de la expedición fue Louis-Antoine de Bougainville (1729-1811), conde y militar francés, que había participado en varias campañas bélicas en Canadá y que era el protegido de Madame de Pompadour.



Buganvilla delante del mar (Bugainvillea spectabilis Willd.)
Jardines Mar i Murtra. Blanes (Costa Brava) 


Así partió la expedición a bordo de la fragata La Boudeuse, que salió del puerto de Nantes el 15 de noviembre de 1766, rumbo a Río de Janeiro. Allí se juntó con un segundo barco, L'Etoile, que salió de Rochefort el 1 de febrero de 1767, y que llevaba a bordo un completo equipo científico de cartógrafos, astrónomos y botánicos. Entre ellos había un médico y naturalista, Philibert de Commeson (1727-1773).

Commeson se había doctorado en la Facultad de Medicina de Montpellier en 1754. Había ejercido la medicina durante un tiempo, pero tenía gran interés por las plantas, y pronto destacó como coleccionista botánico. No pudo resistir la tentación de robar algunas plantas y frutos del jardín botánico de Montpellier, hasta el punto de que su profesor de botánica incluso le prohibió el acceso al jardín.


Vista lateral del Jardin du Roi. Acuarela pintada por Frédéric Scalberge (1636).



En 1764, Commerson se trasladó a París, muy cerca del Jardín du Roi, y comenzó a frecuentar los círculos científicos de la capital. Cuando Bougainville preparaba la expedición, le propuso que se uniera al viaje. Commerson respondió que lo haría si podía llevar un ayudante.

El ayudante que quería llevar Commerson era una mujer, Jeanne Baret (1740-1807), quien  había empezado a cuidar la casa de Commerson cuando él quedó viudo. Era una mujer culta (quizás era hugonote). La relación entre ambos llegó a ser más íntima, y se convirtió no sólo en una experta botánica sino también en su amante (parece que incluso tuvieron un hijo, entregado en adopción).


Jeanne Baret, vestida de marinero, en un grabado de 1817,
posterior a su muerte.  


En el momento de la expedición Jeanne decidió acompañarle, pero en ese momento las mujeres estaban rigurosamente prohibidas en los barcos de la marina francesa, y para poder hacerlo ella no dudó en disfrazarse de hombre, trasformando su nombre en Jean Baret.

Una de las primeras escalas de la expedición fue en Montevideo (actual Uruguay). Los mareos y una úlcera de pierna recurrente incapacitaron temporalmente a Commerson, y Jeanne tuvo que hacer la mayor parte del trabajo.

En Brasil, Philibert de Commerson y Jeanne Baret descubrieron un arbusto nuevo, con una floración espectacular. Le dieron el nombre de Bougainvillea, en honor al jefe de la expedición, el conde de Bougainville.


El médico y naturalista Philibert de Commeson 

Finalmente, cuando llegaron a Tahití, la tripulación descubrió que Jeanne era una mujer, y aunque ella intentó disculparse explicando que lo habían castrado unos piratas otomanos, para evitar problemas, Bougainville decidió abandonar a Commerson y Jeanne Baret en la isla Mauricio, donde Commerson murió (1773). Después de muchas peripecias Jeanne consiguió volver a Francia, donde se enteró de que Commerson le había dejado una considerable fortuna en herencia. Años más tarde, Jeanne recibió una pensión vitalicia del gobierno francés y el reconocimiento por haber formado parte de la primera expedición francesa de vuelta al mundo. Jeanne fue pues la primera mujer en dar la vuelta al mundo. 

Las Bouganvilla (Bougainvillea spectabilis) que descubrieron Baret y Commerson son actualmente plantas ornamentales muy apreciadas en las zonas costeras. Cuando paseando junto al mar os encontréis con esta esplendorosa flor, recordad la expedición de Bougainville y las novelesques aventuras del médico y naturalista Philibert de Commerson y de Jeanne Baret, sus descubridores.


Viaje alrededor del mundo de la fragata del rey La Boudeuse,
de Louis-Antoine de Bougainville. (1771)


 



El metge que va descobrir la buguenvíl·lea










Frans Francken

Louis-Antoine de Bougainville

Bust de marbre

Museu de la Marina. París 



Passejant per les viles marineres, ens trobem sovint amb unes magnífiques plantes que cobreixen els murs amb alegres colors. La majoria de vegades són d'una tonalitat lila viu, però de vegades són de color carmí o fins i tot ataronjat. Són les buguenvíl·lees. La seva vista és inseparable dels paisatges mediterranis, davant del mar, quan arriba l'estiu. 

I malgrat tot aquests arbustos enfiladissos en forma de liana, que poden arribar a superar els 12 metres, no són originaris de les nostres costes, sinó que procedeixen de l'Amèrica del sud (Brasil, Perú, nord d'Argentina...), i no van arribar a Europa fins a les darreries del s. XVIII.  


La Boudeuse

El 1766, el rei Lluís XV va auspiciar una expedició científica a les costes americanes. Era la primera volta al món francesa, i tenia l'objectiu de descobrir noves terres on poder fundar colònies comercials, investigar noves plantes i espècies i obrir una nova ruta fins a la Xina. El comandant de l'expedició va ser Louis-Antoine de Bougainville (1729-1811), comte i militar francès, que havia participat en diverses campanyes bèl·liques al Canadà i que era el protegit de Madame de Pompadour.


Buguenvíl·lea davant del mar (Bugainvillea spectabilis Willd.)
Jardins Mar i Murtra. Blanes (Costa Brava) 


Així va partir l'expedició a bord de la fragata La Boudeuse, que va sortir del port de Nantes el 15 de novembre de 1766, rumb a Rio de Janeiro. Allà se li va ajuntar un segon vaixell, L'Etoile que va sortir de Rochefort l'1 de febrer de 1767, i que portava a bord un complet equip científic de cartògrafs, astrònoms i botànics. Entre ells hi havia un metge i naturalista, Philibert de Commeson (1727-1773). 

Commeson s'havia doctorat a la Facultat de Medicina de Montpeller el 1754. Havia exercit la medicina durant un temps, però tenia un gran interés per les plantes, i va destacar aviat com a col·leccionista botànic. Fins i tot no havia pogut resistir la temptació de robar algunes plantes i fruits del jardí botànic de Montpeller, fins el punt que el seu professor de botànica fins i tot li va prohibir l'accès al jardí. 


Vista lateral del Jardin du Roi . Aqüarel·la pintada per Frédéric Scalberge (1636).



En 1764, Commerson es va traslladar a París, molt a prop del Jardin du Roi, i va començar a freqüentar els cercles científics de la capital. Quan Bougainville preparava l'expedició, li va proposar que s'apuntés al viatge.  Commerson va respondre que ho faria si podia portar un ajudant. 

L'ajudant que volia portar Commerson era una dona, Jeanne Baret (1740-1807), que havia començat a cuidar la casa de Commerson quan ell va quedar vidu. Era una dona culta (potser era una huguonot). La relació entre ambdós va arribar a ser més íntima, i es va convertir no només en una experta botànica sinó també en la seva amant (sembla que fins i tot van tenir un fill, entregat en adopció). 



Jeanne Baret, vestida de mariner, en un gravat de 1817,
posterior a la seva mort. 

En el moment de l'expedició Jeanne va decidir acompanyar-lo, però les dones estaven rigurosament prohibides en els vaixells de la marina francesa en aquell moment, i per poder fer-ho ella no va dubtar en disfressar-se d'home, trasformant el seu nom en Jean Baret. 

Una de les primeres escales de l'expedició va ser a  Montevideo (actual Uruguay). Els marejos i una úlcera de cama recurrent van incapacitar temporalment a Commerson, i Jeanne va haver de fer la major part de la feina. 

Al Brasil, Philibert de Commerson i Jeanne Baret van descobrir un arbust nou, amb una floració espectacular. Li van donar el nom de Buguenvíl·lea, en honor al cap de l'expedició, el comte de Bougainville. 



El metge i naturalista Philibert de Commeson 


Al final, en arribar a Tahití, la tripulació va descobrir que Jeanne era una dona, i tot i que ella va intentar disculpar-se explicant que l'havien castrat uns pirates otomans, Bougainville va decidir per evitar problemes abandonar a Commerson i Jeanne Baret a la illa Maurici, on Commerson va morir (1773). Després de moltes peripècies Jeanne va aconseguir tornar a França, on va assabentar-se que Commerson li havia deixat una considerable fortuna en herència. Anys més tard, Jeanne va rebre una pensió vitalícia del govern francès iel reconeixement per haver format part de la primera expedició francesa de volta al món. Jeanne va ser doncs la primera dona en donar la volta al món. 

Les bouganvíl·lees (Bougainvillea spectabilis) que van descobrir Baret i Commerson són actualment plantes ornamentals molt apreciades a les zones costaneres. Quan tot passejant vora la mar us trobeu amb aquesta esplendorosa flor, recordeu l'expedició de Bougainville i les novelesques aventures del metge i naturalista Philibert de Commerson i de Jeanne Baret, els seus descobridors.  




Viatge al voltant del món de la fragata del rei La Boudeuse,
de Louis-Antoine de Bougainville. (1771)