Mostrando entradas con la etiqueta Parto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parto. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de agosto de 2023

Blanca de Anjou, una reina muerta de parto

versió catalana | versión española










Francesc de Montflorit

Sepulcro de la reina Blanca de Anjou

(1315) 

Escultura de alabastro 

Real Monasterio de Santes Creus 
(Catalunya)



Blanca de Anjou (1283-1310) era la octava hija de Carlos II el Cojo, rey de Nápoles, y de María, hija del rey húngaro Esteban V. Por el tratado de Anagni de 1295 se había concertado su matrimonio con el rey Jaume II de Aragón.  El matrimonio se celebró el 29 de octubre de 1295 en la abadía de  Vilabertran, cerca de Figueres. El rey tenía 28 años, y la reina, 12. El matrimonio entre Jaume II y Blanca sellaba la reconciliación con los Anjou y el rey de Francia, la paz entre los reyes de Aragón y Mallorca y el levantamiento de la excomunión papal, derivada de la época de Pere el Gran por el conflicto sobre la corona de Sicilia. 

Blanca fue una mujer de gran religiosidad que acompañó a su esposo en numerosas ocasiones, incluso en algunas expediciones militares. Había costeado el claustro del monasterio de Santes Creus, y como curiosidad diremos que ya que como que lo pagaba ella quiso que en los capiteles aparecieran figuras animales y humanas, contraviniendo la regla del Císter por la que en los monasterios de esta orden solamente pueden aparecer motivos vegetales o geométricos para no distraer a los monjes. Por esa razón el monasterio de Santes Creus es el único monasterio cisterciense en el que aparecen humanos y animales. La 
 soberana tenía en gran estima  este monasterio y no es de extrañar que quisiera ser sepultada allí. Cuando murió, tras su décimo parto, en Barcelona, sus restos fueron acogidos por este cenobio, en el que también se había enterrado su suegro, Pere el Gran, y más tarde lo haría su esposo, Jaume II (1330).    


 
Estado en el que se encontró la momia 
de la reina Blanca de Anjou. 


En diciembre de 1835, durante la primera guerra carlista, tropas gubernamentales integradas por la Legión extranjera francesa (procedentes de Argelia) y algunas compañías de migueletes se alojaron en el monasterio de Santes Creus, causando grandes destrozos y desmanes. La tumba de Blanca de Anjou y de su esposo Jaume II fueron profanadas. La momia del rey fue icinerada, y la de la reina, arrastrada por la plaza, paseada a punta de bayoneta y finalmente arrojada  a un pozo dentro de las dependencias monásticas. En 1854, sus restos fueron encontrados en el fondo del pozo del palacio abacial por Isidre Carbó, un monje de Poblet, que ayudado por el ex-monje de Santes Creus Miquel Mestre consiguieron recuperarlos y devolverlos al panteón. 

En 2010, se procedió a la apertura de la tumba para realizar el estudio paleopatológico de sus restos, junto a los del rey Pere el Gran (Pedro III de Aragón), su suegro, también sepultados en una tumba cercana, en la misma iglesia del monasterio. No se pudo hacer el estudio de Jaume II pues como ya hemos dicho, sus restos ya habían desaparecido. 

Tras la apertura del sepulcro se pudo constatar que en su interior estaban los restos del cuerpo casi completo de una mujer de baja estatura (aproximadamente 150 cm de altura). A la momia le faltaba un brazo, gran parte del cráneo y maxilar superior y parte del tórax.  

La piel de Blanca apareció con un tono amarillento y un aspecto acartonado. Si bien no se hallaron cabellos adheridos al cráneo sí que aparecieron algunos mechones de cabellos que por el análisis de ADN pudieron constatarse que pertenecían a la soberana. La reconstrucción facial revelaba que la reina fue una mujer bien parecida. Se hallaron restos de ácido carmínico, lo que revela que la reina usaba maquillaje. 


Algunos de los hallazgos revelan detalles del entierro. Por ejemplo, se encontró un hilo de seda adherido a la cara, que se interpreta que en el momento del sepelio, le cubrieron el rostro con un velo.  Pueden observarse todavía la marca de las medias en la pantorrilla derecha, así como trazas del vestido y el cinturón sobre la piel. En la rodilla y el tobillo se observaron marcas de heridas intencionadas, que probablemente se ocasionaron post-mortem en un intento de vencer el rigor mortis.  



Estatua yacente de  Blanca de Anjou en
su sepultura en el Monasterio de Santes Creus.



Autor: Philippe Froesch, Visualforensic.  
https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida



La dentadura de la reina apareció en un relativo buen estado, especialmente considerando el gran número de embarazos de Blanca. Apenas 3 o 4 caries de poca relevancia, con descalcificación en la 2.2 y lesiones puntiformes en la pieza 2.8 que afectaban solamente al esmalte. El relativo buen estado de la dentadura permitía suponer buenos hábitos higiénicos y alimentarios. 

































Blanca tenía un juanete (hallux valgus) en el pie derecho, lo que junto con la disposición en martillo del resto de los dedos permite suponer que estuviera provocado por el uso de calzado inadecuado o demasiado puntiagudo, siguiendo la moda de la época. Aunque también hay que contemplar una posible tendencia genética y el papel de un cierto sobrepeso.  


Proceso de inventariado de los restos en Santes Creus (Autor: Ignasi Millet)

https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida


La pelvis de la reina estaba cedida como consecuencia de los numerosos embarazos y la piel del abdomen apareció muy laxa. Teniendo en cuenta que la edad de la reina era de 27 años y que falleció durante su décimo parto, comprenderemos que prácticamente estuvo continuamente embarazada desde la pubertad. También pueden identificarse algunos órganos, como el útero momificado que apareció muy dilatado y voluminoso, como correspondía a una recién parida, ya que murió dos días después de dar a luz, sobresaliendo hacia adelante sobre el anillo pélvico. Gracias a un hallazgo del asesor histórico del proyecto, Ramón Sorobe, se pudieron confirmar los datos paleopatológicos con las fuentes documentales que disponemos, como una carta escrita por su esposo el rey que atestigua que Blanca de Anjou murió el 13 de octubre de 1310, a los 27 años, dos días después de alumbrar a su hija Violante de Aragón, en el que fue su décimo y último parto. Entre otros detalles, el monarca afirma que la reina había fallecido tras el parto:  “Us fem saber amb aquesta lletra, amb gran amargor i aflicció del cor, com la il·lustre senyora Blanca, de grata memòria, reina d’Aragó i caríssima muller nostra, plagué a Déu que morís i li lliurés l’esperit com a reina catòlica que era el dimarts darrer passat al vespre, després de gravíssims dolors que li calgué sofrir per raó del part, durant uns quants dies, i que l’escometeren repetidament”.


"Us fem saber amb aquesta lletra, amb gran amargor i aflicció del cor, com la il·lustre senyora Blanca, de grata memòria, reina d'Aragó i caríssima muller nostra, plagué a Déu que morís i li lliurés l'esperit com a reina catòlica que era, el dimarts darrer passat al vespre,  després de gravíssíms dolors que li calgué sofrir per raó del part" 
“Us fem saber amb aquesta lletra, amb gran amargor i aflicció del cor, com la il·lustre senyora Blanca, de grata memòria, reina d’Aragó i caríssima muller nostra, plagué a Déu que morís i li lliurés l’esperit com a reina catòlica que era el dimarts darrer passat al vespre, després de gravíssims dolors que li calgué sofrir per raó del part, durant uns quants dies, i que l’escometeren repetidament”. “Us fem saber amb aquesta lletra, amb gran amargor i aflicció del cor, com la il·lustre senyora Blanca, de grata memòria, reina d’Aragó i caríssima muller nostra, plagué a Déu que morís i li lliurés l’esperit com a reina catòlica que era el dimarts darrer passat al vespre, després de gravíssims dolors que li calgué sofrir per raó del part, durant uns quants dies, i que l’escometeren repetidament”.
("Os hacemos saber con esta carta, con gran amargura y aflicción de corazón, como la ilustre señora Blanca, de grata memoria, reina de Aragón y queridísima esposa nuestra, complació a Dios que muriera y le entregara el espíritu como reina católica que era el martes pasado por la noche, tras gravísimos dolores que tuvo que sufrir a causa del parto") 
(Traducción cast. Xavier Sierra) 
 


Amuleto protector de coral, que apareció en la tumba de la reina Blanca de Anjou
.

Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. Autor: Carles Aymeric i Ramon Maroto. 
https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida 


La reina, que había tenido su primer embarazo a los 13 años, era plenamente consciente de los peligros que entrañaba en aquel tiempo enfrentarse a un parto. Tanto es así que poco antes de su noveno parto (dos años antes de su muerte) hizo testamento. 



 Fragmento del retablo de la
Virgen de Vallmoll (1440- 1445)
de Jaume Huguet. MNAC. 


Otro detalle de esta conciencia de peligro es que en la tumba apareció un fragmento de pendiente de coral, material que se creía que podía servir como amuleto protector tanto en los partos como en los niños de corta edad.  El coral es un elemento que aparece como amuleto protector en retablos y pinturas góticas del s. XV, como los realizados por artistas como  Jaume Huguet o Lluís Dalmau. Por otra parte la reina, rechazaba abiertamente los lujos y vanidades cortesanas y se negaba a llevar joyas, fuera de estos amuletos protectores. 



Bibliografía

Armentano, N. Subirana M.;  Malgosa A; Prats-Muñoz G. Blanca d'Anjou, testimoni de la maternitat medieval (1280-1320) V Congrés d’Arqueologia medieval i moderna a Catalunya Barcelona, 22-25 de maig de 2014 ACTES. VOLUM II

Casas S. Blanca d'Anjou, retrat d'una reina. Sápiens, 94, agost 2010

Martínez Ferrando, J.E. (1948). Jaime II de Aragón. Su vida familiar. Barcelona, Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Patrimoni Cultural. Esculpint una reina. Blanca d'Anjou:  Peces d'una vida reconstruïda. https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida




Videos

Inspiradores. Blanca d'Anjou




Blanca d'Anjou. Peces d'una vida reconstruïda



___________________________________



Blanca d'Anjou, una reina morta de part










Francesc de Montflorit

Sepulcro de la reina Blanca de Anjou

(1315) 

Escultura de alabastro 

Real Monasterio de Santes Creus 
(Catalunya)




Blanca d'Anjou (1283-1310) era la vuitena filla de Carles II el Coix, rei de Nàpols, i de Maria, filla del rei hongarès Esteve V. Pel tractat d'Anagni del 1295 s'havia concertat el seu matrimoni amb el rei Jaume II d'Aragó. El matrimoni es va celebrar el 29 d'octubre del 1295 a l'abadia de Vilabertran, a prop de Figueres. El rei tenia 28 anys i la reina, 12. El matrimoni entre Jaume II i Blanca segellava la reconciliació amb els Anjou i el rei de França, la pau entre els reis d'Aragó i Mallorca i l'aixecament de l'excomunió papal, derivada de l'època de Pere el Gran pel conflicte sobre la corona de Sicília.

Blanca va ser una dona de gran religiositat que va acompanyar el seu marit en nombroses ocasions, fins i tot en algunes expedicions militars. Havia pagat el claustre del monestir de Santes Creus, i com a curiositat direm que, com que era ella qui el finançava, va voler que apareguessin figures animals i humanes als capitells, contravenint la regla del Cister segons la qual als monestirs d'aquesta ordre només poden aparèixer motius vegetals o geomètrics per no distreure els monjos. Per aquesta raó el monestir de Santes Creus és l'únic monestir cistercenc on apareixen humans i animals. La sobirana tenia gran estima per aquest monestir i no és estrany que hi volgués ser sepultada. Quan va morir, després del desè part, a Barcelona, les seves restes van ser acollides per aquest cenobi, en el que també s’havia enterrat el seu sogre, Pere el Gran, i més tard ho faria el seu marit (1330).
 

 
Estat en què es va trobar la mòmia 
de la reina Blanca de Anjou. 
 

El desembre de 1835, durant la primera guerra carlina, tropes governamentals integrades per la Legió estrangera francesa (procedents d'Algèria) i algunes companyies de miquelets es van allotjar al monestir de Santes Creus, causant grans destrosses i excessos. La tomba de Blanca d'Anjou i del seu marit Jaume II van ser profanades. La mòmia del rei va ser incinerada, i la de la reina, passejada a punta de baioneta, arrossegada per terra i finalment llençada a un pou dins de les dependències monàstiques. El 1854, les seves restes van ser trobades per Isidre Carbó, monjo de Poblet i l'ex-monjo de Santes Creus Miquel Mestre que van aconseguir recuperar-les i retornar-les al panteó. 

El 2010, es va procedir a l'obertura de la tomba per realitzar l'estudi paleopatològic de les seves restes, juntament amb les del rei Pere el Gran (Pere III d'Aragó), el seu sogre, també sepultats en una tomba propera, a la mateixa església del monestir. rey Pere el Gran (Pedro III de Aragón), el seu sogre, també sepultats en una tomba properaNo es va poder fer l'estudi de Jaume II ja que com ja hem dit, les restes ja havien desaparegut.

Després de l'obertura del sepulcre es va poder constatar que a l'interior hi havia les restes del cos gairebé complet d'una dona de baixa estatura (aproximadament 150 cm d'alçada). A la mòmia li faltava un braç, gran part del crani i maxil·lar superior i part del tòrax.

La pell de Blanca va aparèixer amb un to groguenc i un aspecte encartronat. Si bé no es van trobar cabells adherits al crani, sí que van aparèixer alguns flocs de cabells que per l'anàlisi d'ADN es van poder constatar que pertanyien a la sobirana. La reconstrucció facial revelava que la reina va ser una dona ben semblant. Es van trobar restes d'àcid carmínic, cosa que revela que la reina feia servir maquillatge.

Algunes de les troballes revelen detalls de l'enterrament. Per exemple, es va trobar un fil de seda adherit a la cara, que s'interpreta que en el moment del sepeli li van cobrir la cara amb un vel. Poden observar-se encara la marca de les mitges al panxell dret, així com traces del vestit i el cinturó sobre la pell. Al genoll i al turmell es van observar marques de ferides intencionades, que probablement es van ocasionar post-mortem en un intent de vèncer el rigor mortis.


Estàtua jacent de  Blanca de Anjou a la seva sepultura
al Monestir de Santes Creus.


Autor: Philippe Froesch, Visualforensic.  
https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida



La dentadura de la reina va aparèixer en un relatiu bon estat, considerant especialment el gran nombre d'embarassos de Blanca. Tot just 3 o 4 càries de poca rellevància, amb descalcificació a la 2.2 i lesions puntiformes a la peça 2.8 que afectaven només l'esmalt. El relatiu bon estat de la dentadura permetia suposar bons hàbits higiènics i alimentaris.

Blanca tenia un galindó (hallux valgus) al peu dret, cosa que juntament amb la disposició en martell de la resta dels dits permet suposar que estigués provocat per l'ús de calçat inadequat o massa punxegut, seguint la moda de l'època. Tot i que també cal contemplar una possible tendència genètica i el paper d'un cert sobrepès.


Procés d'inventariat de les restes a Santes Creus (Autor: Ignasi Millet)

https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida


La pelvis de la reina estava cedida com a conseqüència dels nombrosos embarassos i la pell de l'abdomen va aparèixer molt laxa. Tenint en compte la reina tenia 27 anys i que va morir durant el desè part, comprendrem que pràcticament va estar contínuament embarassada des de la pubertat. També es poden identificar alguns òrgans, com l'úter momificat que va aparèixer molt dilatat i voluminós, com corresponia a una recent parida, ja que va morir dos dies després de donar a llum, sobresortint cap endavant sobre l'anell pelvià. Gràcies a una troballa de l'assessor històric del projecte, Ramon Sorobe, es van poder confirmar les dades paleopatològiques amb les fonts documentals de què disposem, com una carta escrita pel seu marit el rei que testifica que Blanca d'Anjou va morir el 13 d'octubre del 1310, als 27 anys, dos dies després de donar llum a la seva filla Violant d'Aragó, el que va ser el seu desè i últim part. Entre altres detalls, el monarca afirma que la reina havia mort després del part: 

"Us fem saber amb aquesta lletra, amb gran amargor i aflicció del cor, com la il·lustre senyora Blanca, de grata memòria, reina d'Aragó i caríssima muller nostra, plagué a Déu que morís i li lliurés l'esperit com a reina catòlica que era, el dimarts darrer passat al vespre, després de gravíssims dolors que li calgué sofrir per raó del part"  per raó del part, durant uns quants dies, i que l’escometeren repetidament”.


Amulet protector de corall, que 
va aparèixer a la tomba de la reina Blanca d'Anjou
.

Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya.
Autor: Carles Aymeric i Ramon Maroto. 
https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida 

 

La reina, que havia tingut el seu primer embaràs als 13 anys, era plenament conscient dels perills que comportava en aquell temps enfrontar-se a un part. Tant és així que poc abans del seu novè part (dos anys abans de la seva mort) va fer testament.


Fragment del retaule de la
Verge de Vallmoll (1440-1445)
de Jaume Huguet. MNAC
 

Un altre detall d'aquesta consciència de perill és que a la tomba va aparèixer un fragment d’arracada de corall, material que es creia que podia servir com a amulet protector tant als parts com als nens de poca edat.  El corall és un element que apareix com a amulet protector en retaules i pintures gòtiques del s. XV, com els realitzats per artistes tals com Jaume Huguet o Lluís Dalmau. Per altra banda la reina, rebutjava obertamente els luxes i vanitats cortesanes i es negava a portar joies, llevat d'aquests amulets protectors.  



Bibliografía

Armentano, N. Subirana M.;  Malgosa A; Prats-Muñoz G. Blanca d'Anjou, testimoni de la maternitat medieval (1280-1320) V Congrés d’Arqueologia medieval i moderna a Catalunya Barcelona, 22-25 de maig de 2014 ACTES. VOLUM II

Casas S. Blanca d'Anjou, retrat d'una reina. Sápiens, 94, agost 2010

Martínez Ferrando, J.E. (1948). Jaime II de Aragón. Su vida familiar. Barcelona, Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Patrimoni Cultural. Esculpint una reina. Blanca d'Anjou:  Peces d'una vida reconstruïda. https://patrimoni.gencat.cat/ca/histories/esculpint-una-reina-blanca-danjou-peces-duna-vida-reconstruida



Videos


Inspiradores. Blanca d'Anjou






Blanca d'Anjou. Peces d'una vida reconstruïda





miércoles, 21 de diciembre de 2022

El parto de María

 versió catalana | versión española






Natividad de Jesús 

(s. XII)
 
Capitel del claustro 

Monasterio de Sant Pere de Galligants
Girona



En las escenas medievales del nacimiento de Jesús, suele aparecer María recostada y muchas veces en el lecho, como corresponde a una mujer que acaba de parir. Así lo vemos en el capitel del claustro de Sant Pere de Galligants, de Girona, con el que encabezamos esta entrada: María aparece en la cama en primer término y el Niño en su cuna rodeado del buey y la mula más allá. Un modelo que encontramos repetido en otras Natividades medievales, como en otros ejemplos que aportamos. Es curioso un hecho sobre el que me ha llamado la atención Miquel del Pozo, arquitecto y un magnífico comentarista y divulgador de arte, al que le agradezco su observación y que analizaremos a continuación.. 


El Nacimiento de Jesús» de Giotto Di Bondone | Arte renacentista, Pinturas  de artistas famosos, Pinturas de pintores famosos

Giotto: Nacimiento de Jesús. Fresco. Capilla Scrovegni. Padua. 
Obsérvese que María todavía aparece en postura recostada,
y toma al Niño para que permanezca con ella en su lecho. 


El hecho es cuestión es que a finales de la Edad Media hay un cambio de paradigma en lo que se refiere a la postura de la Madre de Jesús. En muchos casos, María aparece arrodillada, de pie o sentada, pero cada vez se representa menos acostada. Por qué este cambio de posición? Es casual o tiene algún significado? 



Capitel con escena de la Natividad de Jesús (s. XII-XIII)
Claustro del monasterio de Sta. María de l'Estany (Catalunya) 


QUINA LA FEM?: [1786] Nativitat medieval

Nacimiento. Tabla de Sta. María de Sagàs (s. XII). Museu de Solsona. 


La respuesta, como señala del Pozo, es un cambio teológico a partir de una de las visiones místicas de Santa Brígida a mediados del s. XIV. 

Santa Brígida de Suecia (1303-1376) fue una religiosa y mística escandinava, de origen aristocrático, fundadora de la Orden del Santísimo Salvador. Sostenía que estaba en contacto directo y constante con Jesús y experimentó varias visiones que sentaron una interpretación religiosa que tuvo una gran influencia en su época. Una de las visiones era sobre la naturaleza de la Santísima Trinidad, y otra de ellas, la que nos interesa en relación a la postura de María, sobre el nacimiento de Jesús.



Natividad, con María recostada (s. XII-XIII).
Santa Maria de Cardet o de les Cabanasses. Vall de Boí.  


Según su visión, santa Brígida sostenía que el parto de María fue un parto milagroso, indoloro e incruento. Un nacimiento   prodigioso, que fue expresado en las representaciones artísticas con el cambio de postura de la madre. Si el parto no había comportado dolor ni sangre, no había motivo para representar a María recostada, ya que no tenía necesidad de recuperarse. Podía representarse arrodillada (según la visión mística, Jesús nació mientras su madre estaba rezando). La virginidad de María quedó preservada, según la doctrina de la Iglesia Católica, antes, durante y después del parto, por lo que a María se le llama habitualmente la Virgen.

Además se reforzaba el aspecto divino de Jesús sobre su naturaleza humana. En vez de lavarlo, acariciarlo y arroparlo, como suelen hacer las madres mortales, María lo adora, como Dios encarnado que es.  


La Natividad» de Fra Angélico | Arte renacentista, Producción artística,  Arte en italia

Fra Angelico: Escena de Natividad. Convento de San Marco. Florencia (1441)
El Niño Jesús está casi abandonado en el centro de la escena, como personaje divino. María y José lo adoran reverencialmente, arrodillados y a una cierta distancia, a los que el pintor añade dos santos de tradición dominicana, como el propio Fra Angelico, que aparecen de forma anacrónica (en sacra conversazione): San Pedro Mártir y Santa Catalina de Siena. 


Los nacimientos con la madre en la cama suelen reservarse para el propio nacimiento de María. En este caso es su madre, Ana, la que yace en la cama, mientras que la niña es lavada y arropada por otras mujeres (generalmente fajada para prevenir la hernia umbilical). En estas escenas no suele faltar un brasero para garantizar una temperatura adecuada al bebé. También suelen llevarle a la madre caldo de ave y huevos, para que se restablezca de los trabajos pasados en el parto. Todos estos detalles nos dan una gran información de como eran los partos en la Edad Media



Hermanos Limbourg: Miniatura del libro Las muy ricas horas del duque de Berry (1415).
En este caso, el Niño parece descender suavemente en vertical, proyectado por Dios
Padre y trasladado a la tierra por un pequeño coro de ángeles.
Toda una declaracion teológica, como la que se derivade la visión de
Santa Brígida. Obsérvese también la estructura arquitectónica medio derruída. 

En cambio, nada de esto sucede en las escenas del nacimiento de Jesús. El niño es objeto de veneración y permanece muchas veces semidesnudo en el suelo, con poca relación con su Madre. A veces está recostado en un pesebre o en una cuna con aspecto de arca o de féretro, prefiguración de que se encarna para morir, que ha nacido para redimir a los humanos. Solamente la mula y el buey, con su aliento le dan el calor que necesita un recien nacido, como ya había profetizado Isaías. 

Por lo tanto, a diferencia del nacimiento de María, poca información dan las escenas del nacimiento de Cristo sobre los usos y costumbres de la época en los partos. Incluso la portura de María hay que entenderla en una clave teológica, no en un documento de información histórica. 

La Natividad (El Greco, Illescas) - Wikipedia, la enciclopedia libre

El Greco: Natividad (1603)
En este caso, María toma el lienzo en el que está depositado Jesús de forma reverente, por las puntas, más como quien toma un objeto sagrado que como haría una madre solícita con su hijo recien nacido. José también hace un ademán y se echa hacia atrás, como ante un hecho prodigioso. 

Otro tanto sucede con otros aspectos del pesebre. José, que no es lo que hoy llamaríamos padre biológico, se representa como un viejo (tal vez para ahuyentar toda sombra de sospecha de vida marital con María) y en todo caso, algo apartado, ajeno al misterio de la Encarnación. A veces incluso no aparece en primera línea, y frecuentemente caviloso y pensativo. 

En cuanto al entorno, suelen aparecer edificios en ruinas o con el techo semiderruído. La interpretación simbólica es que la vieja religión pagana está derrumbándose y será sustituída pronto por el cristianismo naciente. Como vemos en estas representaciones, cualquier detalle puede tener un significado. Hasta la postura de María. 


Natividad (Piero della Francesca) - Wikipedia, la enciclopedia libre

Piero della Francesca. Natividad. National Gallery. Londres. 
Obsérvese la posición reverencial de María, que no es la habitual en
una madre, a pesar que el Niño tiene un gesto algo abandonado. 



___________________________________



El part de Maria








Nativitat de Jesús 

(s. XII)
 
Capitell del claustre 
Monestir de Sant Pere de Galligants

Girona


A les escenes medievals del naixement de Jesús, normalment hi veiem a Maria estirada i moltes vegades al llit, tal com correspon a una dona que acaba de parir. Així ho veiem també al capitell del claustre de Sant Pere de Galligants, de Girona, amb el que encapçalem aquesta entrada: Maria apareix al llit en primer terme i més enllà hi trobem el Nen al seu bressol, envoltat del bou i la mula. Un model que trobem repetit en altres Nativitats medievals, com veurem en altres exemples que aportem sobre aquest tema. És curiós un fet que m’ha destacat en Miquel del Pozo, arquitecte i un magnífic comentarista i divulgador d'art, a qui agraeixo la seva observació, i que analitzarem tot seguit.



El Nacimiento de Jesús» de Giotto Di Bondone | Arte renacentista, Pinturas  de artistas famosos, Pinturas de pintores famosos

Giotto: Naixement de Jesús. Fresc. Capella Scrovegni. Pàdua. 
Podem observar que Maria encara apareix en postura reclinada
i pren el Nen perquè romangui amb ella al llit. 




El fet en qüestió és que a finals de l'Edat Mitjana hi ha un canvi de paradigma pel que fa a la postura de la Mare de Jesús. En molts casos, Maria apareix agenollada, dreta o asseguda, però cada vegada menys es representa estirada. Per què aquest canvi de posició? És casual o té algun significat?


Capitell amb escena de la Nativitat de Jesús (s. XII-XIII)
Claustre del monastir de Sta. Maria de l'Estany (Catalunya) 


QUINA LA FEM?: [1786] Nativitat medieval

Naixement. Taula de Sta. María de Sagàs (s. XII). Museu de Solsona. 


La resposta, com assenyala Del Pozo, és un canvi teològic a partir d'una de les visions místiques de Santa Brígida a mitjans del s. XIV.

Santa Brígida de Suècia (1303-1376) fou una religiosa i mística escandinava, d'origen aristocràtic, fundadora de l'Ordre del Santíssim Salvador. Sostenia que estava en contacte directe i constant amb Jesús i va experimentar diverses visions que van suscitar una interpretació religiosa que va tenir una gran influència a la seva època. Una de les visions era sobre la naturalesa de la Santíssima Trinitat, i una altra, la que ens interessa, en relació amb la postura de Maria sobre el naixement de Jesús.



Nativitat, amb Maria ajaguda (s. XII-XIII).
Santa Maria de Cardet o de les Cabanasses. Vall de Boí.
  


Segons la seva visió, santa Brígida sostenia que el part de Maria va ser un part miraculós, indolor i gens cru. Un naixement prodigiós, que va ser expressat a les representacions artístiques amb el canvi de postura de la mare. Si el part no havia comportat dolor ni sang, no hi havia motiu per representar a Maria estirada, ja que no tenia necessitat de recuperar-se. Podia representar-se agenollada (segons la visió mística, Jesús va néixer mentre la seva mare estava resant). La virginitat de Maria va quedar preservada, segons la doctrina de l'Església Catòlica, abans, durant i després del part, fet pel qual habitualment a Maria se l’anomena la Verge.

A més, es reforçava l'aspecte diví de Jesús sobre la seva naturalesa humana. En comptes de rentar-lo, acariciar-lo i acompanyar-lo, com solen fer les mares mortals, Maria l’adora, com Déu encarnat que és.


La Natividad» de Fra Angélico | Arte renacentista, Producción artística,  Arte en italia


Fra Angelico: Escena de Nativitat. Convent de San Marco. Florència (1441)
El Nen Jesús gairebé està abandonat al centre de l'escena, com un personatge diví. Maria i Josep l’adoren reverencialment, agenollats i a una certa distància. 
El pintor hi afegeix dos sants de tradició dominicana, com el mateix Fra Angelico, 
que apareixen de forma anacrònica (en sacra conversazione): Sant Pere Màrtir 
i Santa Caterina de Siena.



Els naixements amb la mare al llit solen reservar-se pel propi naixement de Maria. En aquest cas és la seva mare, l'Anna, la que jeu al llit, mentre que la nena és rentada i acompanyada per altres dones (generalment porta una faixa per prevenir l’hèrnia umbilical). En aquestes escenes acostuma a haver-hi un braser per garantir una temperatura adequada al nadó. També solen portar a la mare brou d'au i ous, perquè es restableixi dels treballs del part. Tots aquests detalls ens donen una gran informació de com eren els parts a l'Edat Mitjana.


Germans Limbourg: Miniatura del llibre 
Les molt riques hores del duc de Berry
 (1415).
E
n aquest cas, el Nen sembla baixar suaument en vertical,
projectat per Déu Pare i traslladat a la terra per un petit cor d'angels. 
Tota una declaració teològica, com la que es deriva de la visió
de Santa Brígida. Observi's també l'estructura arquitrectònica mig enrunada. 




Tot això no sol passar a les escenes del naixement de Jesús. El nen és objecte de veneració i roman moltes vegades semidespullat a terra, amb poca relació amb la seva Mare. De vegades està recolzat en un pessebre o en un bressol amb aspecte d'arca o de fèretre, prefiguració del fet que Ell s'encarna per morir, i que ha nascut per redimir els humans. Només la mula i el bou, amb el seu alè li donen la calor que necessita el nadó, com ja havia profetitzat Isaïes.

Per tant, a diferència del naixement de Maria, les escenes del naixement de Crist donen poca informació sobre els usos i els costums de l'època en els parts. Fins i tot la postura de Maria cal entendre-la en clau teològica, i no com un document d'informació històrica. 

La Natividad (El Greco, Illescas) - Wikipedia, la enciclopedia libre

El Greco: Nativitat (1603)
En aquest cas, Maria pren el drap en què està dipositat Jesús de forma reverent, per les puntes, més com qui pren un objecte sagrat que com faria una mare sol·lícita amb el seu fill nounat. Josep també fa un posat i es fa enrere, com si estigués davant d'un fet prodigiós. 




El mateix passa amb altres aspectes del pessebre. Josep, que no és el que avui anomenaríem pare biològic, es representa com un vell (potser per espantar tota ombra de sospita de vida marital amb Maria) i en tot cas, una mica apartat, aliè al misteri de l'Encarnació. De vegades fins i tot no apareix a primera línia, i sovint el trobem cavil·lós i pensatiu.

Quant a l'entorn, solen aparèixer edificis en ruïnes o amb el sostre semiderruït. La interpretació simbòlica és que la vella religió pagana s'està esfondrant i aviat serà substituïda pel cristianisme naixent. Com veiem en aquestes representacions, qualsevol detall pot tenir un significat. Fins i tot la postura de Maria.


Natividad (Piero della Francesca) - Wikipedia, la enciclopedia libre

Piero della Francesca. Nativitat. National Gallery. Londres.
S’observa la posició reverencial de Maria, que no és l'habitual
d’una mare, malgrat que el Nen té un gest una mica abandonat.