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viernes, 28 de agosto de 2020

Del arlequín a la ictiosis (II)

PINTURAS MAGISTRALES : ARLEQUÍN CON COPA PABLO PICASSO



Pablo Picasso 

Arlequín con copa

(1917)

Óleo sobre lienzo 99 x 100 cm
Colección particular   




En otra entrada del blog comentamos la de la figura del arlequín en la Commedia del arte, su representación en la pintura y su característico atributo, el jubón de rombos que ha originado que "arlequinado" sea un sinónimo de un sinfín de cosas que presentan un aspecto romboidal. 

En Medicina hay una enfermedad que ha tomado también esta denominación: se trata de la ictiosis arlequín. 

Se trata de la forma más grave de la ictiosis congénita, y que se observa al nacer (por eso a veces también se llama neonato arlequín). Frecuentemente es mortal en la etapa perinatal, pues los pacientes rara vez sobreviven más de una semana. El primer caso fue descrito por Hart en 1750 y hasta la fecha son muy pocos los casos que se han observado.


Ictiosis – Síndrome de Arlequín – Comunidad Interactiva de Biomedicina
Recién nacido con ictiosis arlequín. El tronco y las extremidades están cubiertos 
por grandes placas de hiperqueratosis separadas por fisuras, más marcadas en los pliegues. En la cara destaca la raíz nasal plana secundaria a la hipoplasia 
del hueso nasal, el ectropion palpebral y los labios evertidos. Litografía. s. XIX. 

La ictiosis arlequín es un desorden genético de herencia autosómica recesiva, que afecta al gen ABCA12 responsable de la codificación de una proteína esencial para el mantenimiento de la barrera lipídica cutánea. Este déficit provoca múltiples placas de hiperqueratosis que presentan fisuración entre ellas, causando un aspecto parcheado de la piel, que recuerda los rombos del jubón de Arlequín. 

La fuerte queratinización de las placas provoca la eversión de los párpados (ectropion) y de los labios (eclabium). También suele haber hipoplasia de los pabellones auriculares y de los huesos nasales, produciendo un aspecto achatado de la nariz. Los dedos de las manos y de los pies también suelen estar muy poco desarrollados.

La piel tensa, que se cuartea fácilmente puede producir transtornos en la respiración normal. La mayoría de estos bebés fallecen en las primeras semanas de vida por sepsis o insuficiencia respiratoria.  

Hay otra patología que no hay que confundir con la anterior, esíndrome del arlequín, descrito por Lance en 1988. Se trata de un trastorno del sistema nervioso autónomo muy poco frecuente que consiste en la aparición brusca de enrojecimiento y sudoración de la mitad de la cara provocados habitualmente por el calor, la emoción o el esfuerzo físico. La cara aparece solo roja de un lado, contrastando con el otro, lo que también recuerda en cierto modo, el atuendo del Arlequín.  Puede aparecer a cualquier edad. 

La ausencia de enrojecimiento y sudoración facial de media cara se debe a una disfunción de la vía simpática colinérgica vasodilatadora y sudomotora del lado afecto. Probablemente la alteración tiene lugar en el hipotálamo o en la médula espinal de T1 a T4 (inervación de cara), preganglionar o postganglionar. En el lado sano, probablemente hay una hiperactividad neuronal compensatoria que acentúa los signos cutáneos que identifican este síndrome.

Aunque los casos del síndrome arlequín suelen ser benignos, se han descrito casos asociados a diversas patologías (disección carotídea, bocio tóxico, tumores, siringomielia, esclerosis múltiple). Por eso debe realizarse siempre una cuidadosa exploración neurológica, ya que puede estar debido a un compromiso de la vía simpática sudomotora y vasoconstrictora del lado contrario, o ser producida por isquemia vascular secundaria a una enfermedad autoinmune o infecciosa. 


Bibliografía

M.J Olmos Jiménez,  A. González Fernández, J. Valverde-Molina, M.P. Díez Lorenzo. Ictiosis arlequín. Anales de  Pediatría 2014; 80 (4):  263. 

C.A. Scott, S. Rajpopat, W.L. Harlequin ichthyosis: ABCA12 mutations underlie defective lipid transport, reduced protease regulation and skin-barrier dysfunction. Cell Tissue Res, 2013, 351: 281-288

S. Rajpopat, C. Moss, J. Mellerio, A. Vahlquist, A. Ganemo, M. Hellstrom-Pigg, et alHarlequin ichthyosis: A review of clinical and molecular findings in 45 cases. Arch Dermatol, 2011, 147: 681-686


J.W. Lance, P.D. Drummond, S.C. Gandevia, J.G. Morris. Harlequin syndrome: The sudden onset of unilateral flushing and sweating. J Neurol Neurosurg Psychiatry, 1988; 51:  635-642

G. Wasner, R. Maag, J. Ludwig, A. Binder, J. Schattschneider, R. Stingele, et alHarlequin syndrome-one face of many etiologies. Nat Clin Pract Neurol, 2005; 1 : 54-59

Zabalza RJ, Unanue R. Síndrome Arlequín, una rareza neurológica. 2015; 30 (3): 185-187



jueves, 27 de agosto de 2020

Del arlequín a la ictiosis (I)

L`arlequin delaware Barcelona de Pablo Picasso (1881-1973, Spain) | |  WahooArt.com




Pablo Picasso 

Arlequín de Barcelona

(1917)

Óleo sobre lienzo 116 x 90 cm
Museu Picasso. Barcelona.   




Una de las pinturas más destacadas del museu Picasso de Barcelona es este soberbio cuadro de un arlequín, que Picasso pintó en 1917. En realidad, se trata de un retrato, ya que el joven rubio que aparece en actitud melancólica vestido con rombos azules, verdes y rosa salmón que aparece en la pintura es Léonide Massine, el coreógrafo y primer bailarín de la compañía de ballet de Diáguilev, que se había convertido en un buen amigo de Picasso en Roma. 


Paulo vestido de Arlequín | Museo Picasso Málaga
Pablo Picasso: Pablo vestido de arlequín (1924) 

Picasso ejecutó este retrato con un estilo figurativo, casi rozando el academicismo, en un momento en el que pintor combinaba las obras cubistas con otras más clásicas, que eran muy apreciadas por el público de la ciudad condal. El cuadro participó en la Exposició d’Art celebrada en la Barcelona en 1919, y a continuación el propio Picasso lo donó a la ciudad. Una muestra del gran afecto que el pintor profesó por la capital catalana durante toda su vida. Cuando en 1963 se inauguró el Museu Picasso de Barcelona fue uno de los primeros cuadros de la colección del museo.  

La iconografía del arlequín, es recurrente en la obra de Picasso, sobre todo durante la época rosa. Representó muchos de ellos, e incluso realizó un retrato de su hijo Pablo vestido de arlequín (1924). 



Arlequín - Wikipedia, la enciclopedia libre
Nicolás Bonnart: Recueil des modes de la cour de France (c.1680).

Este leit-motiv del arlequín no es una temática exclusiva de Picasso, sino que lo podemos encontrar en otros pintores, especialmente en los años comprendidos entre 1880 y 1925. Algunos ejemplos pueden ser obras de Edgar Degas, Paul Cézanne, Juan Gris o Celso Lagar.

El personaje de Arlequín (Arlecchino en italiano) es uno de los más populares de la Commedia dell'Arte, que apareció en Italia en el s. XVI, aunque el origen del personaje se remonta a la Edad Media. En las sencillas tramas de la «commedia» aparece como un compañero habitual del astuto Brighella y la pícara Colombina, formando el grupo más popular de los «zannni» (criados).


Edgar Degas: Arlequín y Colombina (detalle) Galería Belvedere. Viena. 

La personalidad de Arlecchino es camaleónica y desconcertante: es astuto y necio a la vez, intrigante e indolente, sensual y grosero, brutal y cruel, ingenuo y pobre de solemnidad, como describe su propio vestido, mil veces remendado y parcheado, que con el tiempo fue tomando un aspecto de cuadrícula romboidal  que llegó a ser su principal atributo. Lleva una máscara negra y puede ejecutar saltos y acrobacias continuas, por lo que su personaje también fue muy representado en los circos. Arlequín representa a un criado tragón y tonto, pendenciero y mujeriego, pero que muestra sentimientos muy humanos de tristeza ante las humillaciones, miedo al hambre, y el siempre deseado amor de Colombina. Un personaje en suma que caricaturiza la naturaleza humana y muestra una gran capacidad de supervivencia.  

Paul Cézanne: Arlequín. National Gallery of Art. Washington 

La influencia del personaje de Arlequín ha dejado huella también en el lenguaje, generando el término "arlequinado", con el que se designa cualquier estética visual compuesta de rombos de distintos colores. También el término "arlequinesco", que se considera como sinónimo de payaso, bufón, gracioso, bromista, burlón, etc. 

En Medicina la palabra arlequín sirvió para designar una forma de ictiosis grave, como veremos en otra entrada del blog


Celso Lagar. Arlequín con guitarra. 

martes, 18 de febrero de 2020

La enfermedad, atracción de circo: (VII) Ictiosis


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Retrato de Esther Blackmon
"La gemela caimán"


 Fotografía en B & N  
  
Colección particular 



La ictiosis es una enfermedad  cutánea de origen genético, relativamente frecuente, en la que la piel se vuelve seca y escamosa, como la de un pez (ἰχθύς /ikʰ.tʰy̌ːs/ es "pez" en griego, de ahí el prefijo ictio-), lo que ha dado lugar probablemente a leyendas de sirenas y de hombres-peces. También ha motivado que durante el s. XIX y buena parte del s.XX algunos de los individuos afectos de esta patología fueran exhibidos en circos y ferias como la mujer serpiente, el hombre lagarto o otros imaginativos epítetos, que se acompañaban de fantasiosas historias. Comentaremos hoy como ejemplo el caso de dos hermanos con ictiosis que protagonizaron este tipo de espectáculos. 
Esther y William Parnell habían nacido en Kenly, Carolina del Norte, en 1926, en una familia con seis hijos. Mientras que su hermana y tres de sus hermanos nacieron con una piel perfectamente normal, Esther y su hermano William padecían ictiosis.
Hay varias formas de ictiosis, una rara condición de la piel que deriva su nombre de la palabra griega para peces, pero los hermanos Parnell tenían escamas especialmente gruesas y se compararon rápidamente con los caimanes que cazaban en las Carolinas. Además prácticamente no tenían cabello, ya que en los casos de ictiosis grave el propio grosor de la piel dificulta el crecimiento del cabello y de las pestañas. La falta de pelo y las llamativas escamas producían un efecto similar al de los reptiles. 

William era comúnmente conocido como Aloa, el niño caimán y Esther era conocida como Alicia. Cuando actuaban juntos se les daba el nombre artístico de 'Los gemelos de piel de cocodrilo', a pesar de que en realidad no eran gemelos, sino de edades distintas. Pero su patología hacía que su aspecto fuese casi idéntico. 

Según la leyenda inventada por el circo Barnum, su apariencia se debía a que su madre durante el embarazo "los gemelos" sufrió el ataque de un caimán, y el susto  consiguiente había producido este efecto. Observamos aquí que el vulgo atribuía este tipo de incidentes como causales, en una explicación similar a la que a veces se da para explicar los angiomas o los nevus congénitos (denominados popularmente como "envidias" o "antojos"). De todos modos, a veces se alteraba la presentación: se cambiaban sus nombres, se les presentaba como huérfanos e incluso, se afirmaba que la "ciencia médica estaba desconcertada" ante el fenómeno. 

Los hermanos fueron exhibidos juntos, viajando  casi exclusivamente dentro de los Estados Unidos con diversas empresas de espectáculos de circo: West's World Shows, Endy Bros, Shows, Cetlin-Wilson Shows, Royal American Shows y Clyde Beatty's Circus Sideshow.
Conocemos algunos detalles de su biografía. William era alcohólico y su adicción acortó considerablemente su vida. Falleció en 1959. 

Esther, por su parte, siempre sonreía y tenía una personalidad encantadora que fascinaba a todos los que la conocían. Se casó con Thomas Blackmon a la edad de veintidós años y se convertiría en la madre más extraña del mundo en 1948 cuando dio a luz a su primer hijo. En total, Ester dio a luz a siete hijos. Todos nacieron sanos y sin ningún signo de enfermedad en su piel. 

Profesionalmente, Esther se convirtió en miembro de la Asociación de Showmen del Gran Tampa y estuvo involucrada en el mundo del espectáculo durante 56 años. Además de sus exhibiciones en directo, también participó en  dos películas: 'The Mutations' (1973) y 'The Sentinel' (1977). Cuando Esther Blackmon falleció el 24 de agosto de 2003, dejó a siete hijos, 16 nietos y nueve bisnietos.
En ocasiones la ictiosis ha sido presentada como piel de elefante. 





   

viernes, 7 de febrero de 2020

La enfermedad, atracción de circo: (I) Historia del circo





Georges Pierre Seurat

El circo
 (1891)

 Óleo sobre lienzo 180 x 148 cm  
  
Musée d'Orsay. París




Durante el s. XIX, muchos estados patológicos fueron exhibidos como rarezas en los circos. Ya hemos mencionado en otras entradas del blog la exhibición de personas profusamente tatuadas, especialmente mujeres, generalmente con relatos truculentos de que habían sido capturadas por indios u otros pueblos "primitivos" y que las habían tatuado a la fuerza, a modo de tortura. 

Pero antes de considerar las diversas patologías expuestas a la curiosidad morbosa en ferias y circos, consideremos la propia historia de los circos, su aparición en Europa y América y los espectáculos que ofrecían. 

Puede considerarse que el circo moderno nació en 1768, cuando el sargento mayor de caballería Phillip Astley compró un terreno en Londres, donde montó una pista circular donde ofrecía espectáculos de acrobacias a caballo. 


Circo Astley (circa 1808). Harvard University.


Pronto descubrió que al galopar en círculos en la pista la fuerza centrífuga le permitía realizar movimientos acrobáticos muy arriesgados y espectaculares sobre su caballo. Sus intrépidas actuaciones tuvieron mucho éxito entre los londinenses, y pronto contrató a algunos acróbatas, saltimbanquis, malabaristas y funambulistas que actuaban entre las distintas exhibiciones de los jinetes. El origen militar del circo de Astley explica que muchos de los uniformes que aparecen en los circos (domadores, presentadores, etc.) tengan por tradición un cierto aspecto castrense, llenos de entorchados, cordones y botones brillantes, que recuerdan a los de algunos oficiales del ejército.  


Botero: Gente de circo
En el show de Astley también actuaba Billy Button, que interpretaba a un individuo muy torpe que intentaba montar un caballo. Button, era muy desgarbado y apenas se sostenía sobre la montura, hasta que un brusco frenazo del animal lo lanzaba por los aires, provocando las carcajadas del público.  Se iniciaba así la tradición de los personajes cómicos, que darían más tarde paso a los payasos. 

Astley supo realizar adecuadamente la publicidad y regentó tan bien su negocio que muy pronto tuvo grandes beneficios. No tardaron en salirle competidores e imitadores. 


Botero: El circo. 
Uno de ellos fue precisamente su discípulo Charles Hughes, que abandonó a su maestro, para crear The Royal Circus and Philarmonic Academy. Por primera vez se usó la palabra ‘circo’ para designar a estos espectáculos. Ciertamente era una reminiscencia del circo romano, en referencia a un espectáculo que se realizaba en una pista circular. Un error de origen, ya que los circos romanos (donde se realizaban carreras de carros) eran elípticos, no circulares. Eran los anfiteatros romanos los recintos redondos. Pero nadie se dio cuenta de este error y al moderno espectáculo de variedades le quedó el nombre de circo. 


Celso Lagar
Con el paso del tiempo nacieron otros, como el Ringling Brothers and Barnum and Bailey Circus de Estados Unidos (1871), que presentó a una de las primeras mujeres barbudas; el Circo de Moscú (1880), que estatalizó Lenin en 1919; el Cirkus Krone alemán, que se especializó en la doma de fieras (1905). 

En Catalunya, el primer espectáculo de estas características tuvo lugar en Reus en 1789 (a la sazón Reus era la segunda ciudad de Catalunya). Fue una exhibición ecuestre en el Teatre Principal (también llamado Teatre de les Comèdies) a cargo de la compañía francesa Jean Gadis Colman. Diez años después los italianos Francesco Frescara y Giacomo Chiarini realizaron una función con equilibristas, sombras chinas, y acrobacias. En Madrid, se creó el circo Price de Madrid (1868) que recibió su nombre de su fundador, un domador de caballos irlandés llamado Thomas Price. 


Picasso

A los espectáculos de circo se añadieron trucos de magia, payasos y domadores de fieras. Era una época en la que no era fácil ver animales salvajes, como leones, tigres o elefantes y exhibirlos sometidos a la voluntad de un domador suscitaba mucha expectación. En la actualidad cualquiera puede ver reportajes de animales en libertad y este tipo de exhibiciones no tienen ya sentido alguno. De hecho, los espectáculos con animales están ya prohibidos en muchos lugares. 



Hagenbeck-Wallace Circus, 1932 (Foto Kelty, Edward J.)


En los primeros tiempos del circo cualquier cosa capaz de provocar la admiración o la extrañeza del público era bienvenida. Fue este el caso de algunas enfermedades y deformaciones que fueron exhibidos como prodigios de la naturaleza. Casos de enanismo o gigantismo, mujeres barbudas, ictiosis u otros cuadros patológicos se equipararon con la exhibición de animales malformados, fieras o animales exóticos, habilidades de prestidigitación o malabares, trapecismo o funambulismo. Tales números fueron muy populares tanto en los EUA como en Europa  entre 1840 y 1965. De esta concepción de las enfermedades como espectáculo hablaremos en una próxima entrada del blog. 




Tod Brewning: Freaks (1932) 











jueves, 21 de noviembre de 2019

El hombre-pez de Liérganes: (II) La ictiosis de los cretinos


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Javier Anievas Cortines

Hombre-pez de Liérganes 

Escultura de bronce 
Liérganes



En una entrada anterior comentábamos la curiosa historia del hombre-pez de Liérganes, una leyenda que todavía está viva en Cantabria. Hace pocos días, la Dra. Rosa Taberner, conocida dermatóloga mallorquina y buena amiga, visitó Liérganes, y se preguntaba si las escamas del hombre-pez podrían corresponder a alguna patología cutánea. Parece indudable que es así. Lo difícil es interpretarlo con seguridad, ya que los datos de los que disponemos son incompletos. Hay diversas enfermedades que presentan la piel escamosa, entre las que cabe destacar la psoriasis o diversas formas de ictiosis, y que probablemente dieron origen a diversos mitos, como los de las sirenas o tritones

Caso clínico de cretinismo con ictiosis, aportado por
Marañón en su libro, para defender la hipótesis de que
esta era la patología del hombre-pez de Liérganes 
Tal vez la interpretación médica más interesante de los que nos han llegado sobre el hombre-pez de Liérganes es la autorizada opinión del Dr. Gregorio Marañón. 

En su libro Las ideas biológicas del P. Feijoo, (1962) Marañón destaca la coexistencia de las escamas cutáneas con la escasa inteligencia y carácter callado y taciturno del sujeto en cuestión y se inclina por la hipótesis de que era un cretino (deficiencia congénita de la glándula tiroides) afecto de ictiosis. 



    Decía Marañón:

"En la Montaña santanderina, como en todo el Pirineo, hubo en otros tiempos numerosos casos de bocio y cretinismo endémico, de los que hoy apenas quedan algunos focos en Asturias y Galicia. Pero entonces la endemia afectaba, según todas las probabilidades, a Santander. Son características de este cretinismo la imbecilidad y la mudez que todos los testimonios atribuyen a Vega. Otros muchos detalles con este diagnóstico, como el pelo rojo, muy común en los cretinos; la glotonería; la tendencia a calentarse para evitar el constante enfriamiento de estos enfermos; el comerse las uñas, etc. Pero sobre todo induce a pensar en su cretinismo su piel áspera "al modo de lija" - decía Don Gaspar de la Riba - por lo cual se creyó que tenía escamas que le habían nacido en el mar, siendo esto tal vez, uno de los motivos más importantes de esta leyenda anfibia. Este estado de la piel era indudable, pues lo refieren varios testigos que le conocieron" 


Busto del Dr. Marañón en el Colegio de Médicos de Madrid. 


Marañón insiste que ya Herrán sugería en su libro que pudiera tratarse de un caso de ictiosis. Y añade: 
"esta ictiosis la padecen frecuentemente los hombres con lesiones de la glándula tiroidea, como los cretinos (...) Ésta me parece la explicación la explicación más lógica con las pretendidas escamas del nadador de Liérganas, que tanta parte tuvieron en la génesis de su mitología" 

Marañón destaca que en los casos de hipotiroidismo extremo, la necesidad de oxígeno es menor, explicando así las largas zambullidas y permanencia bajo el agua del extraño nadador de Liérganes.  Y acaba diciendo: 
"Francisco Vega -podemos verosímilmente afirmarlo - fue pues un cretino; y por ello fue idiota y casi mudo: por ello erró sin sentido por tierra o quizá por mar, pero no nadando; por eso tuvo escamas; por eso, en fin, nadaba con pericia y resistencia extraordinarios y se sumergía mucho más tiempo que los muchachos sanos de su edad. Lo demás, hasta dejarle convertido en el prodigioso hombre-pez que popularizó Feijóo, lo hicieron los prejuicios y las supersticiones de la época"


Bibliografía

Marañón G. Las ideas biológicas del P. Feijóo (2ª ed)  Espasa Calpe. Madrid, 1962 

La curiosa historia del hombre pez de Liérganes. ABC. 3 de julio de 2015
https://www.abc.es/cultura/20150305/abci-leyenda-hombre-lierganes-201502241119.html

El hombre-pez. Desapareció en Bilbao y fue pescado en Cádiz. Soy de Bilbao. 
https://www.soydebilbao.com/el-hombre-pez/

Ferreiro ME. Leyenda del hombre-pez de Liérganes. Sobre Leyendas. 
https://sobreleyendas.com/2010/05/28/leyenda-del-hombre-pez-de-lierganes/

España bizarra. https://espanabizarra.tumblr.com/post/108250603302/estatua-hombre-pez-lierganes

miércoles, 20 de noviembre de 2019

El hombre-pez de Liérganes: (I) La leyenda


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Javier Anievas Cortines

Hombre-pez de Liérganes 

Escultura de bronce 
Liérganes




En la localidad cántabra de Liérganes se encuentra, esta estatua del hombre-pez, obra de Javier Anievas e inspirada en una antigua leyenda local. Está situada bajo el Puente Mayor, junto al agua, y al lado del molino de Mercadillo, en el que se encuentra hoy un centro de interpretación del hombre-pez. El personaje está desnudo, sentado sobre una roca, contemplando el río Miera. De cerca puede apreciarse que tiene escamas que le cubren amplias zonas del torso, las manos y la espalda. 

La leyenda del hombre-pez ha llegado hasta nosotros por la tradición oral y también por algunos escritos. La primera reseña de la que tenemos noticia del relato del hombre pez es en el volumen VI del Teatro crítico universal del ilustrado benedictino Fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764). José María Herrán escribió un libro titulado El hombre-pez de Liérganes (Santander, 1877). También el Dr. Gregorio Marañón le dedicó algunos comentarios. 

Todas estas obras dan fe de la tradición popular. Según cuentan, en el s. XVII, habitaba en Liérganes un matrimonio, Francisco de la Vega y María de Casar, que tenían cuatro hijos. Al fallecer el marido, la viuda envió a su hijo Francisco a Bilbao para que aprendiera el oficio de carpintero.  

Estando en Bilbao, Francisco se fue a nadar al mar con unos amigos. Era la víspera de San Juan del año 1674. La corriente lo arrastró y desapareció, sin que pudieran encontrarlo. No se volvió a saber de él.

De vez en cuando llegaban confusas noticias de que lo habían visto en las costas de Dinamarca, o en el canal de la Mancha. Pero en 1679, cinco años después de su desaparición, unos pescadores de las costas de Cádiz afirmaron que habían visto un ser acuático pero con apariencia humana que desapareció rápidamente.​ Esta aparición se repetía ocasionalmente, hasta que consiguieron atrapar a la extraña criatura atrayéndola con trozos de pan y rodeándolo con sus redes.  

El misterioso ser era un hombre, pero tenía la piel recubierta de escamas y su cuerpo había adquirido una cierta forma de pez. Decidieron llevarlo al convento de San Francisco donde tras algunos exorcismos lo interrogaron para saber de quién se trataba. El hombre-pez los miraba sin decir nada, pero al cabo de un tiempo consiguió balbucir una palabra: "Liérganes".  

Nadie sabía descifrar el significado de aquella extraña palabra, pero un cántabro que trabajaba en Cádiz les informó que en la Montaña de Cantabria había un pueblo que se llamaba así. Domingo de la Centolla, secretario del Santo Oficio de la Inquisición, era también oriundo de Cantabria y confirmó que allí había un pueblo que se llamaba así. 

Enviaron pues un mensajero a Liérganes para averiguar si había pasado algo extraño en los últimos años. La respuesta fue que únicamente se había registrado la desaparición de Francisco de la Vega, cinco años atrás. Entonces Fray Juan Rosendo, un fraile del convento de San Francisco se prestó a acompañar al Hombre-pez hasta Liérganes para comprobar si era cierto que natural del pueblo. Cuando ya estaban cercanos a su destino, a la altura del Monte de la Dehesa, Francisco se adelantó y se dirigió directamente a la casa de María de Casar, que rápidamente lo reconoció como su hijo.


Francisco se quedó a vivir en casa de su madre. Se mostraba tranquilo, pero no tenía ningún interés por nada. Con la mirada perdida, casi no hablaba, iba siempre descalzo y a veces desnudo y se pasaba días enteros sin comer. Le encargaron llevar cartas a las poblaciones vecinas, e incluso alguna a Santander, a donde llegó en una ocasión tras haber nadado desde Pedreña, entregando la carta mojada.​ Después de nueve años en casa de su madre, un día dió un gran alarido y volvió a lanzarse a las aguas, desapareciendo definitivamente. Nunca más se supo nada de él.

¿Qué enfermedad cutánea presentaba pues, el hombre pez de Liérganes? ¿cuál era el origen de las extrañas escamas que recubrían su piel? ¿tenía alguna relación con su callado carácter, con su gran capacidad natatoria y con su extraño comportamiento? 

Hace poco comentábamos este tema con la Dra. Rosa Taberner, dermatóloga de Palma, que había visitado Liérganes. Son diversas las hipótesis que se plantean: ¿era una forma de ictiosis? ¿una psoriasis generalizada? ¿alguna otra enfermedad descamativa? De todo esto trataremos en un próximo post. 

Bibliografía

Marañón G. Las ideas biológicas del P. Feijóo (2ª ed)  Espasa Calpe. Madrid, 1962 

Herrán JM. El hombre-pez de Liérganes. Santander, 1877. 

El hombre-pez. Desapareció en Bilbao y fue pescado en Cádiz. Soy de Bilbao. 
https://www.soydebilbao.com/el-hombre-pez/

Ferreiro ME. Leyenda del hombre-pez de Liérganes. Sobre Leyendas. 
https://sobreleyendas.com/2010/05/28/leyenda-del-hombre-pez-de-lierganes/

España bizarra. https://espanabizarra.tumblr.com/post/108250603302/estatua-hombre-pez-lierganes









El hombre-pez de Liérganes. El híbrido del abismo




El Hombre-Pez de Liérganes. Leyenda