Mostrando entradas con la etiqueta Picadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Picadura. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de septiembre de 2020

La toxina de la medusa






 


Salvador Dalí

Cabeza de Medusa 
(1962)

Acuarela sobre papel, 50 x 64 cm. 
Colección particular






Salvador Dalí (1904-1989) realizó esta acuarela representando la cabeza de Medusa en 1962. En ella recurre a una curiosa hibridación. En el centro aparece la cara fantasmagórica del personaje mitológico cuyos ojos, similares a los de una calavera, no presagian nada bueno. Sus cabellos se tornan tentáculos, como los del animal marino homónimo, aunque a medida que se alejan del centro van tomando la forma de otro animal marino, un pulpo, como se puede intuir por las ventosas que van apareciendo en los tentáculos. Un monstruo terrorífico en uno de los rápidos esbozos del genial pintor. 

Según la mitología, de las Gorgonas, Esteno, Euriale y Medusa, esta última fue la más famosa. Su cabeza estaba llena de serpientes y tenía el poder de convertir en piedra a quien la mirase. Este mito, el de la maléfica Gorgona paralizante con cabellos de sierpes ponzoñosas, ha dado el nombre a unos animales cnidarios, las medusas marinas. 



Pelagia noctiluca


Las medusas de mar son, efectivamente malévolas y paralizantes, pero en este caso no por su mirada (entre otras cosas carecen de ojos) sino por el contacto con sus tentáculos tóxicos. Las medusas son unos animales de cuepo gelatinoso y acampanado, del que emergen unos filamentos dotados de células que liberan sustancias tóxicas (como las serpientes del mito griego).

Durante la última década, se han recibido infinidad de informes sobre playas invadidas por medusas en todo el mundo. Según el Observatorio de Medio Ambiente de Menorca, el número de ataques de medusas contra nadadores ha aumentado constantemente desde 2002.  Este fenómeno está favorecido por el cambio climático que está afectando a nuestros océanos. A medida que los humanos emiten más gases de efecto invernadero (dióxido de carbono en particular) a la atmósfera, la química de los océanos cambia. Sin embargo, las medusas pueden sobrevivir y, a menudo, multiplicarse rápidamente en un mar más cálido, más ácido y menos oxigenado. Por lo tanto, el aumento en la población de medusas nos dice que el cambio climático es real.


Chrysaora hyoscella

Las medusas son seguramente unos de los animales más primitivos de nuestro planeta. Surgieron en los océanos hace más de 600 millones de años y, desde entonces, sus características morfológicas apenas han cambiado. Su sencillez anatómica les ha permitido sobrevivir en la mayor parte de los hábitats marinos e incluso de los dulceacuícolas.

El éxito evolutivo de las medusas radica precisamente en unas células denominadas cnidocitos, una de las armas biológicas más eficaces del reino animal. Estas células llamadas cnidocitos, están dispuestas  en los tentáculos, y son específicas de todos los cnidarios. Los cnidocitos contienen el veneno que la medusa inocula a sus presas para paralizarlas antes de ingerirlas y que también puede usar como mecanismo de defensa contra los ataques de depredadores. Ante alguna de esas situaciones, en tan solo 3 milisegundos el cnidocito dispara un filamento que descarga el veneno. Se trata de uno de los procesos de exocitosis (expulsión de sustancias por parte de la célula) más rápidos conocidos hasta ahora. 



medusas
Modo de acción de los cnidocitos. A la izquierda, cnidocito con el filamento
en reposo. Al contactar con una presa o un depredador, el filamento se desenrrolla y
protruye al exterior en tan solo 3 milisegundos, descargando el veneno que contiene. 



La composición de la toxina de los cnidocitos varía de una especie de medusa a otra. La intensidad de la picadura en los humanos depende, de la toxicidad del veneno producido por cada especie, pero también de la cantidad de tóxico inoculado. 

Algunas medusas del Mediterráneo, como Pelagia noctiluca,  Chrysaora hyoscellaRhizostoma pulmo o Carybdea marsupialis, están catalogadas como especies de toxicidad media-alta. En algunas zonas de la costa española, más de la mitad de las asistencias médicas solicitadas se deben a picaduras de medusa.



Rhizostoma pulmo

A pesar de la dificultad que tiene la extracción del veneno en las medusas, los científicos han conseguido aislar ciertas sustancias de las medusas, comprobando que alguna de las especies estudiadas pueden llegar a tener más de 10 tipos diferentes de veneno, las cuales a abrirse los filamentos de los cnidocitos se inyectan en la piel de la víctima, y pueden combinarse produciendo una acción sinérgica, es decir forman un cóctel tóxico que puede llegar a matar a peces de su tamaño en menos de un minuto. Algunas especies de gran tamaño, como la carabela portuguesa (Physalia phisalis) con tentáculos de cerca de dos metros, son especialmente tóxicas  y pueden matar a un humano en menos de una hora.

Portuguese Man-O-War (Physalia physalis).jpg
Carabela portuguesa (Physalia phisalis) una de las especies más peligrosas de medusa
Los tóxicos más frecuentes de las medusas son: 

  • HIPNOCINA

Es una enzima proteica que actúa paralizando a la presa.  Se extiende progresivamente por la sangre, y en presas pequeñas se propaga por todo el cuerpo paralizándolo muscularmente e incluso imposibilitando los movimientos de la respiración. En humanos produce un efecto de parestesia (la sensación de zona "dormida").


Lesiones en dedos por contacto con filamentos de Pelagia noctiluca


  • THALASSINA

Otra de las sustancias tóxicas es la denominada thalassina, que se encuentra con frecuencia en la mayoría de medusas,  tanto en las más mortales, como de aquellas que no lo son. Inyectado en pequeñas cantidades puede producir urticaria,  pero si el contacto con los tentáculos es continuado, y por lo tanto la dosis que se recibe de thalassina es mucho mayor, puede paralizar rápidamente todos los miembros del cuerpo, y lo que es más grave aún, provocar un paro cardíaco que lleve a la muerte.

  • CONGESTINA

Tras ser picadas por una medusa, muchas personas sienten  una serie de problemas digestivos. Estos son causados por una enzima llamada congestina, que puede provocar sensación de náuseas o incluso vómitos. A veces se provocan dolores abdominales, que en ocasiones son tan intensos que dificultan estar de pie. Ocasionalmente también se han descrito diarreas. 

Caribdea marsupialis
Evidentemente todos estos síntomas solo se producen en casos de picaduras de medusas de gran tamaño, de muchas medusas a un tiempo o de especies muy tóxicas. En la mayoría de los casos la sintomatología no es grave y se limita a la piel. Comienzan con prurito local y dolor intenso y muy agudo, urente (similar a una quemadura) con lesiones dispuestas típicamente en líneas (según el contacto de los filamentos). En las zonas afectadas se observa eritema, edema, y a veces petequias, vesículas y ampollas. Es poco frecuente que produzcan sintomatología sistémica como la que hemos descrito antes, que solamente se producen en los casos de picaduras masivas o en pacientes previamente sensibilizados por picaduras anteriores. Pueden quedar cicatrices o discromías persistentes en la zona afectada.
Tras una picadura de medusa, se debe evitar frotar la zona con la toalla o con arena, y se deben extraer con cuidado los restos de tentáculos adheridos a la piel. A continuación lo mejor es aplicar vinagre o una solución de amoníaco con agua de mar al 50% (nunca con agua dulce, y también deben evitarse los lavados con agua dulce en la zona). Puede aplicarse una bolsa con hielo en la zona durante 15 minutos (igualmente evitar el contacto directo con el hielo a menos que sea hielo de agua de mar). Si se observa mal estado general, dificultad respiratoria o alteraciones del ritmo cardíaco, se llevará a la víctima al hospital. 
En días sucesivos, si la piel se mantiene íntegra, sin erosiones, se puede aplicar localmente una crema de corticoides o una asociación de antibiótico y corticoide. Si se observan erosiones o efracciones cutáneas, es recomendable la aplicación de un antiséptico. 

Bibliografía
Taberner R. Dermapixel (blog) Las medusas, mejor con vinagre. https://www.dermapixel.com/2011/06/las-medusas-mejor-con-vinagre.html
Toxicidad del veneno de las medusas https://medusas.wiki/toxicidad-del-veneno-de-las-medusas/
Ballesteros A. La picadura de una medusa. Investigación y Ciencia. Sept 2017. https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/la-red-de-la-memoria-712/la-picadura-de-una-medusa-15550
Big Nano. El mensaje de las medusas. Investigación y ciencia. Octubre 2018. https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/57/posts/el-mensaje-de-las-medusas-16798


Como nacen las medusas? 



Las medusas, animales con mala fama





lunes, 24 de agosto de 2020

Pez araña, un peligro en la arena


Dr. William Goeau-Brissonniere Fish Prints, 1954





W. Goeau Brissonière

Trachinus draco Linné

(1954)

Dibujo coloreado con acuarela 
"A Scientific Catalogue of the Fishes of the 
Algerian Coast"
En: 
'Bulletin of Experimental Work Station 
of Aquaculture and Fishing'



Entre 1952 y 1954, los naturalistas Dieuzeide Novella y Roland realizaron en la costa argelina un exhaustivo catálogo de los peces del Mediterràneo. Contaban con la colaboración de W. Goeau Brissonière que plasmó con todo detalle unos dibujos coloreados con acuarela. Uno de ellos es esta lámina de la publicación final, que representa a un Trichinus, un pequeño pez venenoso, que por este motivo es conocido como araña de mar, pez escorpión o dragón. En Galicia se la conoce como faneca brava o escarapota. En algunos lugares se le llama también víbora o sabirón. A pesar de su apariencia insignificante constituyen uno de los peces venenosos que más problemas causa en los bañistas del mar Mediterráneo. Yo me referiré a él como aranya, el nombre que he usado siempre. Es el nombre que se le da en mi tierra, ya que en la Costa Brava son especialmente abundantes. Por cierto que, peligros aparte, se trata de un pez gastronómicamente exquisito, con el que yo habitualmente suelo preparar magníficos platos como la sopa de pescado, unos fideus d'aranya o el arròs a la cassola, que es la forma que tenemos en la Costa Brava de preparar el arroz.  

Un peix aranya amagat sota la sorra
Pez araña enterrado en la arena (Wikimedia) 

Peix aranya, el nou miniterror dels mars


Las arañas de mar son unos peces de pequeño tamaño (entre 15 y 50 cm, aunque lo más habitual es alrededor de 30 cm), cuerpo fusiforme y un poco aplanado, cabeza pequeña, con una boca grande y oblicua y ojos saltones y juntos. Tienen en la zona dorsal, detrás de la cabeza un opérculo protegido por una aleta venenosa de color negro con 5-7 espinas venenosas dirigidas hacia atrás. El resto es de color pardo verdoso con manchas más oscuras y algunas líneas oblicuas pardo amarillentas, una mancha negra en la primera aleta dorsal. 

Podemos distinguir varias especies de arañas de mar: araña blanca (Trachinus draco), araña fragata (Trachinus araneus), araña de cabeza negra (Trachinus radiatus) y el pez vvíbora o aranyó (Echiichthys vipera). Todos prefieren las aguas más bien frías, viven semienterrados en la arena o en fondos fangosos (desde cerca de la orilla hasta 150-180 m de profundidad) sobresaliendo solamente la cabeza y las espinas venenosas, con lo que pueden causar dolorosas picaduras a quien los pisa o intenta cogerlos (ictioacantotoxismo). Por esto son especialmente peligrosos para bañistas, pescadores o vendedores de pescado. 

Peces araña semienterrados en el fondo (tomado de http://unamiradaagaia.blogspot.com/2012/07/traquinidos.html)


El aparato toxicóforo del pez araña está en los radios espinosos de la primera aleta dorsal y en las espinas del opérculo. Estas espinas pueden producir unos cortes o incisiones de 10-12 mm, donde puede inocular el veneno. La toxina es un polipéptido termolábil sensible a la tripsina, que en caso de inoculación en el ser humano produce un efecto neurotóxico y citotóxico, con una intensa acción vasoconstrictora. No se dispone de un antídoto a este veneno. El pez araña solamente suele atacar si es atacado, aunque es un pez muy territorial y su agresividad aumenta en las épocas de apareamiento.  


¿Qué síntomas puede provocar la picadura?:
  • Dolor muy intenso y urente de aparición inmediata, que se irradia a toda la extremidad. Alcanza el máximo en media hora y puede durar entre 2 y 24 h. 
  • Palidez, sudoración, cefalea, edema, prurito, calambres y eritema intenso con hinchazón de la zona. Las parestesias o transtornos de la sensibilidad pueden durar varias semanas. 
  • En casos muy intensos puede producirse visión borrosa, dificultad respiratoria, vómitos, fiebre, o convulsiones. 
  • En los casos en los que la vasoconstricción es muy intensa puede aparecer necrosis e incluso gangrena en los casos graves. 
  • Las infecciones secundarias suelen ser frecuentes y dar lugar a complicaciones. Suelen ser producidas por gérmenes gramnegativos, muy frecuentes en el ambiente marino. 
  • En los casos más graves se puede observar una gran dificultad respiratoria, arritmia cardíaca, parálisis muscular, hipotensión, pérdida del conocimiento. 
  • En casos excepcionales puede producir la muerte, casi siempre por penetración del veneno en el torrente sanguíneo o por shock anafilàctico.  


Sello de correos de Portugal, representando un pez araña. 



¿Qué hacer en caso de picadura de un pez araña? 

- El veneno del pez araña es termolábil, es decir, mejora con el calor.
- La primera medida a tomar es aliviar el dolor. Para ello es aconsejable introducir la zona afectada en agua caliente (a más de 45ºC) o bien a la máxima temperatura que se pueda tolerar hasta que mejore el dolor. La inmersión debe ser de al menos 20-30 minutos.
- Si no es posible sumergir completamente la zona de la herida bien por ser una zona de difícil acceso o bien por no disponer de un recipiente suficientemente grande, se pueden aplicar compresas con agua muy caliente. Hay quien recomienda añadir amoníaco al 50%.
- Después hay que limpiar y desinfectar la herida y retirar los restos de espinas que puedan detectarse a simple vista con unas pinzas. 
- La extremidad se debe mantener en reposo y discretamente elevada. 
- En ningún caso se debe aplicar frío, ni aplicar torniquetes, ni efectuar un corte para intentar eliminar la toxina.  
- Es recomendable acudir siempre al hospital o centro de salud para administrar los medicamentos pertinentes lo más rápidamente posible. 

Hace pocos días un pez araña protagonizó un desafortunado accidente. Un adolescente de 16 años murió por la picadura tóxica del pez. El chico, que hacía submarinismo a Platja d'Aro, llevaba una cámara de vídeo acuática que registró el ataque. El pez araña en este caso le alcanzó en la mandíbula, una zona muy vascularizada y probablemente el veneno se inoculó intravascularmente o le causó un shock anafiláctico. Como decimos, los casos de muerte son poco frecuentes aunque posibles. Otro accidente mortal por una araña fragata tuvo lugar en Mallorca en septiembre de 1998. 


Peix aranya: un animal amb un perillós verí que pot arribar a ser ...
Esquema de Tono Balaguer publicado en Diari de Girona (21.08.2020)




















Agradecemos a la Dra. Rosa Taberner, dermatóloga en Palma, experta submarinista y habitual seguidora del blog, su asesoramiento en algunos detalles de este comentario. 


La picadura del pez escorpión

Qué hacer si te pica un pez araña



Bibliografía

Gràcia R.  Peix aranya: un animal amb un perillós verí que pot arribar a ser mortal. Diari de Girona 21.08.2020
https://www.diaridegirona.cat/comarques/2020/08/21/peix-aranya-animal-perillos-veri/1058515.html

Taberner R. Ante una picadura de pez araña, calor y calma . Dermapixel (blog) 18.05.2016
https://www.dermapixel.com/2016/05/ante-una-picadura-de-pez-arana-calor-y.html


martes, 29 de octubre de 2019

Alban Berg, morir por una picadura infectada


Imagen relacionada




Lilly Steiner

Retrato de Alban Berg


Óleo sobre lienzo 
Gesellschaft der Musikfreunde. Viena. 




Alban Berg (1885 -1935) fue un importante músico vienés, perteneciente a la Segunda Escuela de Viena. Discípulo de Schömberg, se inscribe en la corriente musical expresionista, practicando como su maestro la atonalidad y el dodecafonismo. Sin embargo su música tiene algunas influencias de Mahler y evoca en cierto modo la teatralidad del romanticismo. Sus obras más conocidas son el Concierto para violín y las óperas Wozzeck y Lulú.  




En 1935 interrumpió la composición de la ópera Lulú para componer su Concierto para violín, que subtituló "Dedicado a la memoria de un ángel", en memoria de Manon, la hija de Alma Mahler y del arquitecto Walter Gropius. Manon, afectada de poliomielitis, acababa de morir en plena juventud. Tal vez este duelo precipitó su propio destino. Su final estaba próximo y sobrevino de una forma insospechada.


Avispa. Fotografía: Valeria Cannata. 
En noviembre de aquel año a Berg le picó un insecto en la espalda, probablemente una abeja o una avispa. La picadura se sobreinfectó y dio lugar a un ántrax con importante supuración. Los tejidos cercanos aparecían enrojecidos e inflamados. En un intento de drenar el absceso de pus, su esposa le practicó una incisión con unas tijeras caseras. La desafortunada maniobra con un instrumento no esterilizado complicó todavía más las cosas. La infección pasó a la sangre ocasionando una importante septicemia, generalizándose a todo el organismo. 

Alban Berg acudió al hospital, pero poco se pudo hacer ya por él. Murió el día de nochebuena de forma fulminante a causa de un paro cardíaco motivado por la sepsis generalizada. Tenía 50 años de edad. 

Su concierto para violín "a la memoria de un ángel" se estrenó en el Palau de la Música Catalana de Barcelona el 19 de abril de 1936. 





Alban Berg: Lulú: 



lunes, 22 de julio de 2019

La enfermedad de Lyme y la guerra bacteriológica







Retrato de Willy Burgdorfer inoculando gérmenes a garrapatas

Fotografía en B&N
Archivo




En la Cámara de representantes de los Estados Unidos hay un cierto revuelo. Uno de los elegidos por New Jersey, Chris Smith ha instado oficialmente a que la Inspección General del Ministerio de Defensa realice una investigación sobre los experimentos secretos realizados entre 1950 y 1975. Se trata de elucidar si las garrapatas o los insectos usados en estas investigaciones pudieron salir del laboratorio, por accidente o por un protocolo militar fijado de antemano. Es decir si las garrapatas usadas en las investigaciones del ejército de los Estados Unidos pudieron ser las responsables de la enfermedad de Lyme, una enfermedad que se expande cada vez más. 


Dependencias de Fort Detrick (Maryland)
Chris Smith cree que el ejército investigó la transmisión de una enfermedad por insectos o garrapatas como parte de un programa de búsqueda de un arma biológica. Para fundamentar tan grave acusación se ha documentado concienzudamente, reuniendo gran cantidad de libros y artículos que aporta múltiples sospechas sobre  investigaciones que tenían el objetivo de transformar garrapatas e insectos en armas biológicas. 

Una de las principales obras en las que fundamenta su sospecha es Bitten: The Secret History of Lyme Disease and Biological Weapons, un libro escrito por Kris Newby que ha aparecido en mayo de 2019. La autora, redactora científica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, ha sido galardonada con numerosos premios por sus trabajos y también ha producido el documental Under our skin, igualmente sobre la enfermedad de Lyme. Ella misma padeció la enfermedad, lo que explica que esté muy  interesada en el tema.


Kris Newby, autora del libro  
Bitten: The Secret History of Lyme
Disease and Biological Weapons
Según se defiende en el libro, la enfermedad de Lyme sería la consecuencia de un experimento fallido. El Dr. Willy Burgdorfer (1925-2014), el científico que descubrió el microorganismo productor de la enfermedad de Lyme, a la que le dio su nombre Borrelia burgdorferi, trabajaba para el Departamento de Defensa investigando posibles armas biológicas. Se le había encargado que reprodujera moscas, mosquitos, garrapatas, y otros parásitos capaces de chupar sangre y que los inoculara con bacterias productoras de enfermedades humanas. Según afirma Kris Newby, en algunas dependencias gubernamentales como Fort Detrick (Maryland) o Plum Island (New York state) se seguían programas en los que se contemplaba liberar garrapatas y mosquitos infectados en el medio ambiente. Como parte del programa se habrían soltado también otros insectos sanos (no inoculados con bacterias) para ver como se reproducían y se distribuían en el medio ambiente. Estos experimentos habrían salido mal y habrían desencadenado la eclosión de la enfermedad de Lyme en los Estados Unidos a finales de la década de 1950. 

Otro libro que trata de este tema es el escrito en 2004 por Michael Christopher Carroll: Lab 257: The disturbing story of the Government's secret Plum Island Germ Laboratory. El laboratorio de Plum Island está situado en una pequeña isla cerca del extremo oriental de Long Island en el estado de New York, y en él se realizaban investigaciones sobre gérmenes transmitidos por vectores como garrapatas y mosquitos. De hecho, el ejército norteamericano usó armas biológicas de este tipo en la guerra de Corea, y también hay sospechas de que se lanzaron grandes cantidades de garrapatas infectadas en Cuba en 1962. No era la primera vez que se recurría a un método bélico de este tipo: los japoneses habían usado pulgas con gérmenes de la peste y moscas con cólera en China. 

Tras la II Guerra Mundial, los Estados Unidos acogieron a muchos científicos nazis que habían investigado la guerra bacteriológica. Algunos de ellos trabajaron en Plum Island, antiguos colaboradores del equipo del Dr. Mengele, y también el principal responsable del programa de guerra bacteriológica alemán, que había estado a las órdenes directas de Heinrich Himmler.


En el mapa está señalada Plum Island, la isla donde se realizaban experimentos
con garrapatas. Justo al norte, a escasos kilómetros, la ciudad de Lyme.

Los nazis y los japoneses habían realizado experiencias con una especie de garrapata, la garrapata del ciervo o garrapata de patas negras (Ixodes scapularis). Esta especie también se investigó en Plum Island. Como que era una isla, se realizaron experiencias con ellas al aire libre, creyendo que los artrópodos no podrían salir del confinamiento insular. Sin embargo, la isla está en una de las vías de migración de pájaros y estas garrapatas tienen una preferencia especial por los pollitos recién nacidos. También los ciervos llegan hasta allí: la isla de los ciruelos está a muy escasa distancia de Long Island. Pero en julio de 1957 apareció una enfermedad nueva en Old Lyme en Connecticut, justo al norte de Plum Island. Estaba transmitida por la picadura de garrapata y se le dio el nombre del lugar donde había aparecido: enfermedad de Lyme ¿Casualidad? 

Según datos recogidos años más tarde, alrededor de 1990, la mayor concentración de casos de la enfermedad de Lyme estaba justamente en el extremo este de Long Island. Es decir, si se delimita en un mapa la zona en donde se dan los casos de enfermedad de Lyme en Estados Unidos, el centro exacto está precisamente, en Plum Island. ¿Casualidad?

En Plum Island se experimentó también con la garrapata Lone Star, que a mediados del s. XX solamente habitaba en Texas. Sin embargo, apareció súbitamente en New York y en Connecticut, infectando a las personas afectas de enfermedad de Lyme y causando algunas muertes. En la actualidad, Lone Star es endémica en los estados de New York, Connecticut y New Jersey. ¿Casualidad?


Borrelia burgdorferi
Según Newby, la epidemia de males "nuevos" transmitidos por las garrapatas incluía tres enfermedades: la artritis de Lyme, la fiebre de las Montañas Rocosas y la babesiosis, de las que solamente la primera ha tenido una cierta repercusión en los medios de comunicación. 

Willy Burgdorfer (1925-2014), suizo de nacimiento, se trasladó a Hamilton (EEUU) en 1951, donde se nacionalizó, para practicar su "especialidad", la disección de garrapatas. En 1952, Burgdorfer publicó un artículo sobre la inoculación intencionada de estos artrópodos. En Hamilton, se investigaba sobre todo la fiebre de las Montañas Rocosas (también transmitida por garrapatas). Allí investigó en posibles armas bacteriológicas, al servicio del ejército americano, aunque también visitó Lyme y Plum Island. En  1982, Burgdorfer al efectuar una disección de garrapatas del ciervo de las que se sospechaba que podían transmitir el tifus exantemático, encontró espiroquetasuna bacteria en espiral con ciertas similitudes con la causante de la sífilis. Burgdorfer se atribuyó entonces el descubrimiento de un nuevo germen, que bautizó como Borrelia burgdoferi, aunque tal vez había estado inoculando garrapatas con gérmenes 30 años antes. Y en su informe sobre la enfermedad de Lyme podría haber omitido algún detalle importante que hace más difícil el diagnóstico y el tratamiento de la infección. 

Chris Smith
En base a estos datos, Chris Smith afirmaba, en su discurso a la Cámara de representantes: 
"La enfermedad de Lyme y otras enfermedades transmitidas por garrapatas han irrumpido  bruscamente en los Estados Unidos. Entre 300.000 y 440.000 nuevos casos son diagnosticados cada año, de los cuales 10-20% sufren de forma crónica la enfermedad. Los americanos tienen el derecho de saber toda la verdad"
Ciertos científicos han hecho un llamamiento a la prudencia y han alertado de la posibilidad de que todo se limite a "fake news" o "teorías de complot" sobre la enfermedad de Lyme. De esta opinión se muestra partidario Rick Ostefeld, del Cary Institute of Ecosystem Studies y co-director del Tick Project. No cree que la enfermedad sea un producto de la investigación militar de los años 1950-60 y recuerda que la enfermedad fue diagnosticada por primera vez en los años 1970 en Old Lyme (Connecticut) de donde deriva su  nombre. En una entrevista de la revista Point decía: 
"La bacteria que causa la enfermedad de Lyme, Borrelia burgdorferi existe en su forma actual desde hace por lo menos 60.000 años. Podemos afirmarlo en base a pruebas moleculares en relación con la acumulación de cambios en su genoma. Un cuerpo momificado descubierto por una expedición de National Geographic en los Alpes, y que fue datado en 5.000 años ya estaba infectado por la bacteria de la enfermedad de Lyme"

Efectivamente, Ötzi, el hombre de los hielos de Smilaun presentaba ya esta infección, como hemos comentado en otra entrada del blog


La enfermedad de Lyme comienza siempre por una picadura de garrapata infectada y no es peligrosa si se diagnostica y se trata precozmente. El lugar de la picadura (generalmente en las extremidades) aparece abultado. Un mes después de la picadura puede aparecer una lesión roja en forma de escarapela (eritema migratorio) rojizo por fuera y más pálido en su interior, que se expande lentamente durante días y puede extenderse alrededor de unos 30 cm de ancho. Por lo general, no produce picazón ni dolor, pero puede sentirse caliente al tacto. Puede acompañarse de fiebre, cansancio y ganglios inflamados. A veces los pacientes no relacionan el exantema con la picadura y no lo consultan a tiempo. Pero si no se instaura un tratamiento antibiótico adecuado algunas semanas o meses después de la picadura pueden aparecer signos neurológicos o afectación de las articulaciones. Meses o años más tarde puede aparecer la forma terciaria con afectación articular, cutáneo, neurológico, muscular o cardíaco.



El eritema migratorio puede ser uno de los primeros síntomas de la enfermedad de Lyme.  

Según el CDC (Centers for Disease Control and Prevention)  cerca de 300.000 personas se infectan de la enfermedad de Lyme cada año. La mayoría de los casos tienen lugar en los Estados Unidos, pero también en Europa se producen muchas infecciones, coincidiendo con las zonas en las que hay más garrapatas. Su incidencia al alza preocupa y noviembre de 2018 se trató este tema en el Parlamento Europeo.

La enfermedad es especialmente frecuente en algunos países, como en Francia, donde ha provocado una auténtica alarma social.  Entre 2009 y 2015 la incidencia de esta patología oscilaba en este país entre 26.000-35.000 nuevos casos por año. Pero en 2017 ya eran casi 45.000 (por año) lo que significa 69 casos / 100.000 hab. Y todavía fue más elevado el número de nuevos casos en 2018: 67.000 casos, es decir una proporción de 104 casos por 100.000 habitantes. Una grave preocupación, tanto si la enfermedad es producto de la guerra bacteriológica o ha surgido de forma natural. 


Bibliografía


Barbour A.G., Fish D. The Biological and Social Phenomenon of Lyme Disease. Science 1993; 260: 1610-1616

Burgdorfer W, Barbour AG, Hayes SF, Benach JL, Grunwaldt E, Davis JP. Lyme disease a tick borne spirochetosis? Science. 1982;216(4552):1317-9.

Carroll MC. Lab 257: The Disturbing Story of the Government's Secret Germ Laboratory. 2005

Edlow, JA. Bull’s-Eye: Unraveling the Medical Mystery of Lyme Disease» Yale University Press,  2003.

Herrera Lorenzo O y cols. Enfermedad de Lyme: historia, microbiología, epizootiología y epidemiología. Rev Cubana Hig Epidemiol vol.50 no.2 Ciudad de la Habana Mayo-ago. 2012 
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-30032012000200012

History of Lyme disease https://www.bayarealyme.org/about-lyme/history-lyme-disease/


Steere AC, Malawista SE, Snydman DR, Shope RE. Andiman WA, Ross MR, et al. Lyme arthritis: an epidemic of oligoarticular arthritis in children and adults in three Connecticut communities. Arthritis Reum. 1977;20:7-17.

Steere AC. Malawista SE, Bartenhagen NH, Batsferd WP, Weinberg M. The clinical spectrum and treatment of Lyme disease. Yale J Biol Med. 1984;57(4):453- 61.

Steere AC. Lyme borreliosis in 2005, 30 years after initial observations in Lyme Connecticut. Wien Klin Wochenschr. 2006;118(21-22):625-33.