lunes, 10 de diciembre de 2018

La historia de la jeringa (I): El mito de Syrinx






Atribuído a Tiziano Aspetti 

Pan y Siringa 
(1605)

Mármol 43x60x6 cm 24,4 kg 
Museo del Prado. Madrid.




La introducción de la jeringa fue un gran progreso médico. Posibilitó la administración de sustancias por vía parenteral garantizando un efecto rápido y evitando algunos problemas de otras vías de administración. También fue útil para realizar extracciones de sangre y otros fluidos sin contaminar y potenciando así las determinaciones analíticas en el laboratorio.  


Hendrick van Balen el Viejo: Pan persiguiendo
a Syrinx. National Gallery. Londres. 
Este instrumento tubular, dotado de un émbolo, se parecía mucho a una caña hueca, por lo que su nombre se hizo derivar del griego σύριγγα siringa (caña). Así sucede en muchas lenguas: jeringa (castellano), syringe (inglés), seringue (francés), siringa (italiano), xeringa (catalán), xiringa (gallego)...


Lo que frecuentemente se suele olvidar es que a su vez la palabra que designa a las cañas en griego deriva de un personaje mitológico, la náyade Syrinx, que solía cazar en los bosques de Arcadia con su arco de cuerno. Había consagrado su vida a la diosa Artemisa, protectora de los cazadores y había hecho voto de virginidad. 


Jean-François de Troy: Pan y Syrinx.
François Boucher: Pan y Syrinx (1759)

Un día, bajando del monte Liceo, el dios Pan la encontró y al verla tan bella la deseó y la empezó a perseguir. La ninfa, horrorizada del aspecto monstruoso de Pan (que tenía un aspecto terrorífico, con cuernos y pies de cabra) corrió intentando zafarse del sátiro, hasta que quedó acorralada en el río Ladón. Viendo que el lascivo Pan la iba a alcanzar irremisiblemente, pidió ayuda a sus hermanas las ninfas, que compasivas la transformaron en un cañaveral. 


Ignaz Elhafen: Pan persiguiendo a Syrinx (1690-1695). Marfil.
Los Angeles County Museum of Art

Cuando Pan llegó se vio burlado, ya que sólo pudo abrazar las cañas mecidas por el viento. Pero el rumor que producían le agradó tanto que decidió construir un nuevo instrumento, a la que llamó siringa en recuerdo de la ninfa Syrinx. Este fue en adelante el instrumento que lo caracterizó y que por este motivo también se conoce como flauta de Pan. Está formado por varias cañas unidas y cortadas en escala decreciente a fin de que, soplando en ellas se obtienen varias notas y es una flauta que se hizo muy popular entre los pastores y en escenas bucólicas. 


Pan enseña a Siringa a tocar la flauta (s. II) Mármol. 161 cm.
Museo Archeologico Nazionale. Nápoles.

En próximas entradas del blog trataremos de la historia de la jeringa, como se inventó y de los prefeccionamientos ulteriores que posibilitan tanto las extracciones de sangre y otros fluidos corporales como la administración de fármacos por vía parenteral.



IV: La jeringa Luer 

V: La esterilización 

VI: La era de las jeringas desechables 


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