diumenge, 31 de desembre de 2017

¿Por que comenzamos el año en invierno?








Helios, el dios sol, en su carro
(circa 400-300 a.C.)


Base de cuenco de plata dorada
British Museum. Londres




Este cuenco de plata dorada fue hallado en una tumba de Elis (sur de Grecia). En su base, una representación de Helios, el dios sol, coronado de rayos, conduciendo su carroza, probablemente una alusión simbólica a una nueva vida. El mito del eterno retorno, se basa muchas veces en los ciclos de la naturaleza, en la que cuando todo parece perdido, renace nuevamente. Como el día que amanece cada mañana; como el año, que toma nueva vida en primavera

Estas consideraciones nos plantean una pregunta: ¿por qué celebramos el cambio de año en pleno invierno? ¿no sería más lógico celebrarlo en primavera, cuando todo parece reiniciarse? 

De hecho así era en tiempos remotos. Por eso el zodíaco comienza en Aries, que comienza en el equinoccio de primavera. Sin embargo los romanos trasladaron el inicio del año al invierno, cuando celebraban las saturnales, fiestas de excesos, consagradas a Saturno, el dios del Tiempo, que todo lo devora, y de que nosotros hemos transformado en nuestras fiestas de Navidad y Año Nuevo.  


Estatua de Jano, el dios de las dos caras,
que miraba a la vez al pasado
y al futuro y que dió nombre al mes de enero.
Museos Vaticanos Roma
La razón es que en este momento del solsticio invernal es cuando el sol renace. Los días comienzan a alargarse, y el sol que parecía que iba a morir toma nueva  fuerza. Es el renacimiento del sol el que celebramos. 

Así nos lo explica Ovidio, en su obra Fastos, que trataba de las fiestas del año. En esta ocasión el poeta conversa con el dios Jano, el de las dos caras, que miraba al pasado y al futuro y que dio nombre al mes de enero (Januarius). Ovidio le pregunta por la razón de celebrar el comienzo del año en invierno y Jano le responde que Febo (el sol) y el año toman el mismo comienzo:  
“Dime, por favor, ¿por qué comienza el Año Nuevo con los fríos, cuando más bien debería comenzar en primavera? Todo florece entonces; entonces hay una fase nueva de tiempo y se hincha la yema nueva en la vid preñada; el árbol se cubre de hojas recién formadas y el tallo de la semilla asoma en la superficie del suelo;  los pájaros endulzan el aire tibio con sus cantos orquestados y los rebaños juegan y retozan en los prados. Entonces los rayos del sol son suaves y sale la golondrina exótica y fija en la viga alta su nido de barro; entonces permite el campo su cultivo y se renueva con el arado. Con justicia había que llamarlo el Año Nuevo”. 
Le había preguntado por extenso; él, sin detenerse mucho, redujo sus palabras a dos versos de la siguiente manera: 
“El invierno es lo primero del Año Nuevo y lo último del viejo; Febo y el año toman el mismo comienzo”.

Dixerat, et vultu, si plura requirere vellem,  
Se mihi difficilem non fore, fassus erat:  
Sumpsi animum, gratesque deo non territus egi, 
Verbaque sum spectans pauca locutus humum:  
Dic, age, frigoribus quare novus incipit annus,  
Qui melius per ver incipiendus erat? 
Omnia tunc florent, tunc est nova temporis aetas,  
Et nova de gravido palmite gemma tumet, 
Et modo formatis operitur frondibus arbos,  
Prodit et in summum seminis herba solum, 
Et tepidum volucres concentibus aëra mulcent,  
Ludit et in pratis luxuriatque pecus. 
Tum blandi soles, ignotaque prodit hirundo,  
Et luteum celsa sub trabe fingit opus. 
Tum patitur cultus ager, et renovatur aratro.  
Haec anni novitas jure vocanda fuit. 
Quaesieram multis: non multis ille moratus,  
Contulit in versus sic sua verba duos: 
Bruma novi prima est, veterisque novissima solis:  
Principium capiunt Phoebus et annus idem.
(Ovidio, Fastos, I, v. 145 y ss(Traducción de Bartolomé Segura Ramos. Editorial Gredos, 2001)

"Dies solis". Helios en el carro del sol.
Fragmento del Tapiz de la Creación (s. XI)
Museo de la Catedral de Girona
Sirva este fragmento para comentar la relación del ciclo anual con el solsticio solar. 

No en vano el emperador Constantino trasladó el día de Navidad también al día del solsticio solar. El Día del Sol Invicto se transformó así en la fiesta de Navidad en los países católicos  (la Iglesia Ortodoxa la sigue celebrando el día de la Epifanía, el 5 de enero). 

En todo caso, os deseo un feliz año nuevo. Disfrutad de los beneficios del sol y recordad que os debéis exponer a sus rayos de forma prudente. ¡El radiante Helios no siempre tiene misericordia de los humanos!   

¡Feliz Año Nuevo 
a todos los seguidores de nuestro blog!



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