Páginas

Últimes publicacions

viernes, 19 de febrero de 2016

Pedro Berruguete. Rey Ezequías.





Pedro Berruguete (1450 - 1504). 

Rey Ezequías. 

Retablo. Temple y estuco sobre tabla. 
Sta. Eulalia de Paredes de Nava (detalle)




Pedro Berruguete (1450 - 1504) fue un pintor castellano que cultivó el estilo gótico tardío y el primer Renacimiento. Este último estilo lo incorporó tras un viaje a Italia, tras una estancia en la corte del duque de Urbino, donde concidió con artistas flamencos. A su vuelta realizó unas pinturas representando a los Reyes de Judá, en el retablo mayor de la iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava, donde a pesar de recurrir a elementos arcaizantes como la composición frontal y el fondo estucado y sobredorado, logra una galería de retratos de intenso verismo. Destacan en la serie el rey David, de penetrante mirada, el rey Salomón y el rey Ezequías.

Es precisamente en la cara del rey Ezequías donde podemos observar diversas lesiones de nevus intradérmicos, pintados con notorio realismo.

El hijo de Pedro Berruguete, Alonso, fue también un artista muy destacado.


Pedro Berruguete: 





miércoles, 17 de febrero de 2016

La piel lacerada: la Santa Faz






 Joan Gascó

Santa Faz
(entre 1515 - 1525)

Óleo y temple sobre tabla

Procedente de la Catedral de Vic. 
Museo Episcopal de Vic 



La iconografía católica es pródiga en imágenes de martirio en las que aparece la piel herida y atormentada. Una de las que he tenido oportunidad de contemplar recientemente es esta obra de Joan Gascó, en el Museo Episcopal de Vic.

Joan Gascó o Gascón (Tafalla, (?) - Vic, 1529) fue un pintor navarro, natural de Tafalla que se estableció en Catalunya en el s. XVI. Se dedicó sobre todo a la pintura sobre tabla, realizando múltiples retablos. En la última etapa de su vida se estableció en la ciudad de Vic, donde murió. 

En esta tabla muestra el el icono conocido como Santa Faz, el rostro de Jesucristo en la Pasión, que según la tradición, quedaría plasmado en el velo de la Verónica durante la subida al Calvario. Esta iconografía se conoce en el mundo bizantino como Mandylion y goza de gran devoción entre los fieles.

La cara de Jesús aparece aquí con las muestras de los diferentes tormentos que se le habían infligido tras su detención en el Huerto de Getsemaní y los interrogatorios de Poncio Pilatos y de Anás y Caifás. La corona de espinas ha arañado la piel de la frente, produciendo múltiples heridas sangrantes. También en el cuello aparecen hematomas como resultado de la flagelación y tal vez de los tirones dados a la cadena que lleva al cuello. Gascó plasma con maestría estas equimosis alargadas, reproduciendo fielmente las lesiones que pueden verse en la piel como consecuencia de los roces violentos y de la extravasación sanguínea resultante. 

Es de notar también el enrojecimiento de las conjuntivas, como consecuencia del llanto y del sufrimiento intenso, que también ha sido observado y reflejado por el artista en su obra. 

martes, 16 de febrero de 2016

Tolouse-Lautrec: La femme tatouée



Henry Tolouse-Lautrec (1863-1901) 

La femme tatouée
(1894)

Óleo sobre lienzo 62 x 84





De familia aristocrática, Henry de Toulouse-Lautrec estaba afecto de una peculiar enfermedad genética, la picnodisostosis, lo que le causaba una gran fragilidad ósea y alteraciones en el crecimiento de las extremidades inferiores. 

Henry comenzó a dibujar y pintar desde muy joven. En París frecuentó el taller de varios artistas de su tiempo, y a partir de 1882 entró en contacto con la obra de los impresionistas que tanto le influenciaron.

También se puso en contacto con el mundo de los obreros, mujeres de la vida y gente del hampa que abundaban en el barrio de Montmartre, ambientes frecuentados por la bohemia anticonformista. Serán estos, después de los campesinos que trabajaban las tierras de su familia, los protagonistas de sus obras.


En la pintura La femme tatouée (La mujer tatuada) de 1894, el autor representa dos mujeres delante de un espejo. Sobre el brazo derecho de la primera son evidentes algunos simbolos tatuados. En aquel tiempo - a diferencia de la actualidad - los tatuajes eran casi exclusivos de prostitutas, delincuentes, presidiarios y marineros, y algo bastante común en los ambientes que intentó reflejar Toulouse-Lautrec.

lunes, 15 de febrero de 2016

El lunar de Lolotte






 Amedeo Modigliani

Retrato de una joven con sombrero (Lolotte)
(1917)

Óleo sobre lienzo 55 x 35 cm
Centre Pompidou. Paris. 




Amedeo Modigliani (Livorno, 1884 - París, 1920) fue un pintor italiano, una de los más destacados de principios del s. XX. Su pintura destaca por la sencillez de líneas y la pureza de los rostros de sus retratos, interpretados con un profundo lirismo. 

En 1906, Modigliani se trasladó a París, donde traba amistad con Utrillo y con Picasso. En esta etapa recibió también influencias de Toulouse-Lautrec, Braque y Cézanne. Se interesa por el modernismo y por el movimiento de la Sezession. 

En 1909, instalado en Montparnasse, conoce al escultor italiano Constantin Brancusi, que le descubrió el arte africano y lo animó a realizar esculturas, pero tras presentar algunos conjuntos de cabezas en el Salón de Otoño (1912) regresó a la pintura. Al parecer, Modigiani, que era alcohólico, cansado de que no se valorara su faceta de escultor tiró todos los bustos que tenía en su estudio a un pozo. Solamente llegaron a nosotros unas 25 obras. 

Modigliani cultivó especialmente el retrato, aunque no era un retratista profesional. A pesar de que sus retratos son estilizados y elegantes, con una cierta similitud entre todos ellos - tal vez provocada por la simplificación de formas, el uso del color y un aplanamiento de la imagen - reproducen la personalidad del retratado con gran agudeza. La mayoría de ellos son retratos femeninos, de mujeres que mantuvieron con él algún tipo de relación sentimental, o personajes anónimos. También realizó gran número de desnudos femeninos, alcanzando en éste género una gran maestría, y expresando un erotismo y una mórbida melancolía cargada de lirismo. 


Amedeo Modigliani: Retrato de una joven con sombrero (Lolotte), 1917 (detalle)


A partir de 1917, son frecuentes los retratos de la pintora Jeanne Hébuterne, con la que mantuvo una relación estable y con la que tuvo una hija. Enfermo de tuberculosis, murió en el Hôpital de la Charité de París en enero de 1920. 

Modigliani era el prototipo de artista bohemio, mujeriego, alcohólico y drogadicto. Vivió toda su vida en la miseria y solamente fue valorado después de su muerte. Incluso le llegaron a cerrar alguna exposición de desnudos por inmoral, ya que mostraban el vello axilar, considerado impúdico en la época. Algo muy diferente de la consideración que alcanzó su obra tras su muerte. En noviembre de 2015, una de sus obras (Nu couché, 1917) alcanzó el precio en subasta de 170,5 millones de dólares.

El Retrato de una joven con sombrero, realizado en 1917 es una pintura de pequeño tamaño, en la que se retrata a una muchacha de cuello largo llamada Lolotte. El cuadro impresiona por la intensa melancolía que transmite la mirada de la mujer y por la finura de las formas. En su rostro destaca un nevus melanocítico a nivel de la región malar izquierda. 


Bibliografía 

Amedeo Modigliani. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/modigliani.htm

Amedeo Modigliani, el expresionismo y la Escuela de París. 
http://trianarts.com/amedeo-modigliani-el-expresionismo-y-la-escuela-de-paris/

Amedeo Modigliani https://es.wikipedia.org/wiki/Amedeo_Modigliani




Amedeo Modigliani y Jeanne Hébuterne: un amor trágico: