martes, 5 de enero de 2016

Epifanía: el rey negro




Gentile da Fabriano
(1423)

Adoración de los Magos

 Tempera sobre tabla. 303 x 282 cm.
Galleria degli Uffizi, Florencia. 


En el ciclo navideño, la figura de los Reyes Magos tiene una gran implantación en los países católicos del sur de Europa. En la Península Ibérica (España y Portugal) son los encargados de traer los regalos a los niños el día 6 de enero. También en la Provenza, e incluso en Italia, si bien en este último país es la Befana (el nombre proviene de una corrupción de Epifanía, palabra que viene del griego επιφάνεια  que significa "acción de mostrarse"). En Italia, la Epifanía se personifica en una vieja, la Befana, una especie de bruja buena que sustituye a los Reyes Magos en la labor de llevar regalos. Popularmente, se conoce a los tres Magos como el rey blanco (Melchor), el rey rubio (Gaspar) y el rey negro (Baltasar). Tal vez de ellos es el rey negro el que goza del mayor favor y predilección por parte de los niños. 

Pero ¿existió realmente un rey negro? ¿a qué se debe la creencia en tan curioso personaje? La única mención que encontramos en los evangelios sobre las figuras de los Reyes Magos es la de San Mateo :

"Nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos Magos llegaron de Oriente (...) y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta pararse sobre el sitio donde estaba el Niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con María su Madre, y postrándose le adoraron: luego abrieron sus cofres y le ofrecieron sus presentes: oro, incienso y mirra" (Mt. 2,1)

Así pues, según el escueto relato evangélico, poco sabemos de estos misteriosos personajes. Solamente que eran Magos, lo que en el contexto de la época y lugar equivale a unos sabios, tal vez astrónomos (por la estrella) probablemente tomados de la tradición zoroastrista imperante en de Oriente Medio. Pero aparte de esta suposición, nada sabemos de ellos. ¿Cuántos eran? ¿que edad tenían? ¿cómo se llamaban? ¿de donde venían? ¿de qué etnia eran?. Tampoco nada hace suponer que fueran reyes, ni siquiera nobles. Todo esto ha sido producto de una construcción mítica posterior, una progresiva elaboración del mito. 

Adoracion de los Magos. Catacumba de Priscila, Roma (s. III)
La iconografía más antigua de tales personajes se remonta al s. III, en las catacumbas romanas, aunque el número de estos personajes era variable, oscilando entre dos y cuatro. 

Probablemente, la primera imagen de los Magos la hallamos en la catacumba de Priscila (s. III), aunque no debe ser mucho más antigua que las de las de la catacumba de Domitila y la de S. Pedro. En estas representaciones aparecen tocados con gorros frigios, y son de piel blanca, de la misma edad y sin ningún distintivo real.  

Representación de los Magos en Ravenna. Sant'Apollinare Nuovo (s. VI)

Tal vez a partir de los presentes a los que alude S. Mateo (oro, incienso y mirra) comenzó a suponerse que eran tres personajes (uno por regalo). En el mosaico de la iglesia de Sant'Apollinare Nuovo de Ravenna (s.VI) los encontramos representados en el muro norte como tres personajes ataviados con ropas exóticas y gorros frigios (típicos de Asia Menor). Es decir, se les alude como extraños forasteros (no judíos). Por primera vez aparecen sus nombres: Sanctus Balthassar, Sanctus Melchior, Sanctus Gaspar.  


Reyes Magos en el frontal de altar de Avià (s. XII),correspondientes a las tres edades del hombre.
MNAC. Barcelona


Fue a lo largo de la Edad Media cuando la figura de los misteriosos eruditos orientales se fue metamorfoseando en reyes, representándolos con lujosos ropajes, exhuberantes presentes y un más o menos suntuoso séquito. Esta transformación debe entenderse como una apología de la monarquía en una sociedad jerárquica feudal. 

Cortejo del rey Baltasar, los Médici aparecen a caballo a mano izquierda. Primero aparece Piero il Gottoso (hijo de Cosimo) que monta un caballo blanco,  justo detrás Cosimo il Vecchio sobre una mula marrón (símbolo de sus orígenes humildes) y más hacia atrás otros miembros de la familia.

Cuando la pintura profana se recupera a partir del s. XV, las representaciones de los Reyes Magos aparecen más a menudo. Se trata de una pintura a caballo entre lo religioso y lo profano, en la que frecuentemente se hace una clara propaganda del poder político y económico. En 1495, el poderoso banquero florentino Cósimo Médici "el Viejo" (1389-1464) encargó a Benozzo Gozzoli la decoración de la capilla de su palacio con  frescos que representaran una fastuosa Cabalgata de los Reyes Magos. Las figuras de los monarcas eran en realidad retratos de toda la familia Médici, que manifestaba así su devoción al tiempo que exhibían su ascendente prestigio, pompa, poder y riqueza. Un excelente ejemplo de la pintura como propaganda política y económica. 



Los tres Reyes Magos de la Cappella dei Magi, de Benozzo Gozzoli. Baltasar (en el centro) se parece a Ioannes VIII Palaialogus (1425-1448), penúltimo emperador de Bizancio. Por primera vez presenta la cara morena, aunque aún no es negro.



Hasta ahora, los Magos habían sido representados siempre con la piel blanca. Su número plural y el hecho de que fuesen gentiles (no judíos) fue aprovechado para resaltar la diversidad humana. Primero se tomaron como la representación de las tres edades del hombre, y ya aparecen así en el mosaico de Sant'Apollinare de Ravenna (juventud, madurez y vejez). Pero hasta ahora no aparecía ninguna diferencia racial entre ellos.  


Hugo van der Goes. Altar Monforte. Los Magos representan las tres edades del hombre. 


La primera obra que representa a uno de los tres reyes de color negro fue el Tríptico de la Epifanía de Hans Memling, datado alrededor de 1470. Aquí los Magos intentan representar no sólo las tres edades del hombre, sino que también los tres continentes: Asia, el más anciano, Europa, el maduro y África el continente más joven. A partir de aquí este modelo se impuso ampliamente.  


Probablemente esta tabla constituye la primera representación del rey negro. Hans Memling. Adoración de los Reyes Magos, tabla central del Tríptico de la Epifanía (circa 1470) Museo del Prado. Madrid.  


Sin embargo, no faltaron excepciones a la regla. En la pintrura de Veronese (1580), los Reyes Magos presentan otra vez la piel blanca los tres. En este caso es bastante comprensible, porque tras las figuras de los Reyes se representan los donantes, tres nobles venecianos que pueden identificarse perfectamente por sus escudos nobiliarios que están representados en la ropa de sus pajes. 



Paolo Veronese pinta hacia 1580 esta Adoración, donde vuelven a aparecer tres reyes blancos, hecho explicable porque cada uno representa a uno de los tres nobles venecianos que encargaron la obra, sus escudos aparecen sobre las vestimentas de sus pajes. Musée de Beaux Arts de Lyon.


Las representaciones posteriores, en los s. XVII y XVIII conservaron  la tradición de representar al rey Baltasar como negro. Es más sus ropajes se fueron modificando, adoptando una estética más musulmana-otomana que propiamente africana. Muchas veces, la corona real se sustituye por un turbante. 

Las representaciones populares (pesebres, cabalgatas...) fueron también fieles a esta estética que subrayaba el ecumenismo de Jesús y su mensaje universal. La primera cabalgata popular de Reyes Magos parece que tuvo lugar en Alcoy en 1886, tal vez con la influencia de las fiestas de Moros y Cristianos de esta ciudad. La fiesta tuvo mucho éxito y festejos parecidos se propagaron rápidamente a toda España. 



Mathias Stom Adoración de los Reyes Magos (circa 1601-1650). Musée des Augustins, Toulouse.


Benozzo Gozzoli. Cappella dei Magi: 



Adoración de los Magos, Rubens: 




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