miércoles, 30 de septiembre de 2015

La rosácea (o el lupus) de la joven dama





Peter Paul Rubens

Joven dama con rosario
(1609-1610)

Óleo sobre tabla. 107 x 76'7 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid




Este retrato de una joven dama sin identificar fue realizado entre 1609 y 1610, cuando Rubens ya había regresado de Italia y se había establecido en Amberes, como pintor oficial en la corte de los archiduques Alberto e Isabel. Durante esta época compaginó su labor de pintor oficial con la realización de encargos  y retratos de diversos personajes. 

Uno de ellos es este Retrato de una joven dama con un rosario en la mano, donde aparece una mujer joven, vestida con elegantes y ricos vestidos. Sin duda, se trata de una joven perteneciente a la próspera burguesía de la ciudad. Rubens pinta sus ropajes con gran profusión de detalles, como había hecho al representar los vestidos de los nobles genoveses. Sus mejillas aparecen claramente enrojecidas, y con discretos relieves de la superficie cutánea, lo que nos permite suponer la presencia de una rosácea, aunque no son totalmente descartable otras patologías como el lupus eritematoso, que produce un eritema de color rosado en forma de mariposa bastante parecido. Lamentablemente, al faltarnos más datos de su historia clínica no podemos dilucidar claramente el diagnóstico.    




Detalle de las manos del retrato y visión radiográfica de la misma zona 


En las manos de esta joven aparece un rosario, prueba evidente de su religiosidad. Sin embargo, no fue ésta la primera intención del artista. El estudio radiográfico de la pintura ha permitido entrever la "primera versión" del retrato, donde aparece otra posición de las manos. La técnica moderna nos permite detectar muchos de estos "arrepentimientos" de los artistas. 



Peter Paul Rubens: 






Publicar un comentario